Ramoncito Valenzuela, apirante a periodista, narra en un periódico la crónica de un velatorio de alguien que apareció muerto en su casa. Asisten tres personas: la hermana del difunto, un inspector jubilado y un hombre con gabardina, sombrero y gafas de sol. Pero nadie es quien dice ser. Por otro lado, un hombre de negocios con problemas decide desaparecer y la pide a una poderosa mujer que prepare un plan para hacerle desaparecer. Es ahí donde entra un pobre hombre, detective sin nombre, que se encarga de desenredar el lío. Publicada en 2026 es el nuevo retrato de una Barcelona costumbrista y escandalosa, donde la supervivencia y el trapicheo campan a su aire por unas calles que huelen al hojaldre de las pastelerías y al detergente de las lavanderías. Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) es Premio Cervantes 2016 y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025.
"Al llegar a casa, antes de abrir la puerta de mi piso, compruebo que no ha entrado nadie. Si me roban me da igual, pero no me gustaría encontrarme dentro del piso con un ladrón en plena faena. En el barrio donde vivo estos incidentes no son raros. Aquí la gente tiene fama de ser pobre pero honrada y, cómo es lógico, hacen las mil y una para librarse de este humillante sambenito. Los delitos de sangre son infrecuentes, pero menudean los robos con escalo. Quien más quién menos, todos nos hemos encontrado alguna vez con la puerta forzada y el mobiliario patas arriba."
