Estepona (Málaga) tiene naranjos, y en algunas ocasiones, paseando, te encuentras alguna naranja caída en el suelo. En el barrio antiguo se encuentra la fortaleza medieval, el castillo de San Luis, del s.XVI y, cerca, la Torre del Reloj (foto) también de esa época, que perteneció a una destruída iglesia y de indudable origen árabe. Campanario y reloj son elementos añadidos en siglos posteriores. En la plazoleta anexa se encuentra un kiosko para actuaciones musicales. El templo más importante de la ciudad es la iglesia de los Remedios y a cada paso que das te encuentras multitud de esculturas y murales en sus paredes. La Plaza de las Flores es uno de los rincones más entrañables de Estepona, a ella se llega por numerosos callejones de fachadas blancas y suelo empedrado repletos de macetas con plantas y flores.
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martes, 11 de febrero de 2020
Torre del Reloj
Estepona (Málaga) tiene naranjos, y en algunas ocasiones, paseando, te encuentras alguna naranja caída en el suelo. En el barrio antiguo se encuentra la fortaleza medieval, el castillo de San Luis, del s.XVI y, cerca, la Torre del Reloj (foto) también de esa época, que perteneció a una destruída iglesia y de indudable origen árabe. Campanario y reloj son elementos añadidos en siglos posteriores. En la plazoleta anexa se encuentra un kiosko para actuaciones musicales. El templo más importante de la ciudad es la iglesia de los Remedios y a cada paso que das te encuentras multitud de esculturas y murales en sus paredes. La Plaza de las Flores es uno de los rincones más entrañables de Estepona, a ella se llega por numerosos callejones de fachadas blancas y suelo empedrado repletos de macetas con plantas y flores.
miércoles, 29 de agosto de 2018
Dolmen de Menga
El dolmen de Menga se encuentra en Antequera (Málaga). Se trata de un sepulcro de corredor construído con grandes piedras, tanto verticales como horizontales. Se cree que fue realizado entre 3700-3600 a.C., en pleno Neolítico. Ya estaba descubierto en el s.XVI, porque el Obispo de Málaga dio permiso en 1530 para construir una capilla cerca de este lugar. La cámara funeraria mide 6 metros de ancho y 3 y medio de alta. Está cubierta por cinco enormes losas sujetas por tres pilares de base cuadrada y tiene un pozo en el fondo (de 19 metros y medio de profundidad), lo que le hace singular. El dolmen está orientado hacia la Peña de los Enamorados (peñón calizo que tiene la forma, dicen, de la cabeza de un indio tumbado).
El dolmen de Menga, el de Viera, el tholos de El Romeral, la Peña de los Enamorados y el Parque Natural de El Torcal han sido declarados, conjuntamente, Patrimonio Mundial.
jueves, 23 de agosto de 2018
Dolmen de Viera
El dolmen de Viera es un monumento megalítico que se encuentra en Antequera (Málaga). Es una tumba funeraria de corredor, con un pasillo de 21 metros (185 centímetros de alto y 120 de ancho) que desemboca en una sala de 210 centímetros de alto y 180 de ancho). Todo el dolmen esta cubierto por un túmulo de unos 50 metros de diámetro. Construído en el Neolítico, allá por 3500-3000 años a.C. fue descubierto en 1903 por los hermanos José y Antonio Viera Fuentes (entonces se le conoció como la Cueva Chica). José era jardinero municipal y encargado de cuidar el dolmen de Menga, que ya había sido declarado Monumento Nacional en 1886. Con su hermano Antonio excavó un cerrillo cercano y encontró la cavidad. Posteriormente también darían con otra cueva, el actual tholos (construcción circular) de El Romeral. Está orientado al amanecer del sol en los equinoccios de primevara y otoño (la luz solar se alinea por el pasillo hasta iluminar completamente la cámara mortuoria del fondo). Se construyó a base de encajar grandes bloques de piedra en una zanja de cimentación.
Este dolmen, junto con el de Menga, el tholos de El Romeral y los monumentos naturales de la Peña de los Enamorados y el Torcal, constituyen el llamado Sitio de los Dólmenes de Antequera, declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2016.
domingo, 23 de noviembre de 2014
Bodegas Tío Pepe
La empresa González-Byass se fundó en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1835 por Manuel María González Ángel, asociándose un año después con su agente en Londres, Robert Blake Byass. El jerez Tío Pepe nació en 1844 y debe su nombre a José Ángel y Vargas, un tío del fundador (del que recibió muchos consejos porque Manuel era un joven de 23 años con poca experiencia vinatera). Su logotipo formado por una chaquetilla, una guitarra y un sombrero andaluz es obra del diseñador Luis Pérez Solero, que realizó en 1935 esa imagen asociándola a la idea de "sol de Andalucía embotellado". La bodega es un edificio de dos plantas formado por cuatro módulos cubiertos por bóvedas de hormigón diseñado por Eduardo Torroja en 1960. Un agradable recorrido en un trenecito te lleva a las distinas estancias del lugar, incluyendo los barriles firmados con tiza por famosos.
El cartel luminoso de la marca estuvo colocado en el edificio de la Puerta del Sol, 1, de Madrid desde 1935, convirtiéndose en uno de los iconos más característicos de la capital. Con la reforma del edificio en 2011 fue retirado y, a petición popular, colocado en la Puerta del Sol, 11, en 2014.
El fino es vino característico jerezano por elaborarse con la técnica del velo en flor, que consiste en crear una cámara de aire en la barrica para que crezca una fina capa de levaduras que, al fermentar, dan el peculiar sabor.
miércoles, 21 de mayo de 2014
La Cartuja de Jerez
A 4 kilómetros de Jerez de la Frontera, en la ribera del río Guadalete, se encuentra uno de los monumentos más interesantes que nos pudimos encontrar en nuestro viaje por pueblos de Cádiz: la Cartuja. Espectacular edificio gótico y barroco en algunos lugares, renacentista en otros, tiene su origen en el s.XV. La primera portada -renacentista- es de Andrés de Ribera, concebida a la manera de un gran arco triunfal (1571). Un fascinante patio enlosado te acerca a la fachada de la iglesia (foto), obra de Pedro del Piñar, barroca del XVII, dando la idea de estar contemplando un verdadero retablo en piedra.
La dichosa Guerra de la Independencia de 1808 provocó numerosos desastres y saqueos. Actualmente, totalmente restaurada, da cobijo a un pequeño grupo de monjas (Hermanitas de Belén) que dan vida espiritual a tan hermoso lugar. El viernes santo fue una delicia escuchar los rezos y los cantos de las monjas, en un acto abierto al público. En sus patios, árboles con mandarinas iluminan de color las estancias. Claustros y dependencias, lógicamente, permanecen ocultos al visitante.
La belleza de los pueblos más o menos blancos de Cádiz y el recorrido paisajístico por sus caminos y rincones, permanece semanas después en nuestro recuerdo.
lunes, 19 de mayo de 2014
Zahara de la Sierra
Situado en el Parque Natural Sierra de Grazalema, Zahara (flor, en árabe) es otro de los Pueblos Blancos de Cádiz. Esta ciudad fue fundada por los musulmanes en el s.VIII, a las faldas de un risco sobre el que los nazaríes levantaron un castillo en el s.XIII, del cual se observa la imponente torre del homenaje, de planta cuadrada y ángulos redondeados. La iglesia de Santa María de Mesa es barroca (terminada en 1755, hay una talla de la virgen del s.XVI).
Zahara de la Sierra tiene muchas cuestas, por eso cuando llegas arriba el paisaje es espectacular: maravillosas vistas al embalse Zahara-El Gastor, donde hay zonas recreativas para prácticas de deportes. En la llamada Torre del Reloj (que es lo que queda de una antigua ermita, hoy capilla de San Juan de Letrán) hay un bello paseo en el que, al lado de los miradores para observar la naturaleza, tienen azulejos con refranes populares.
martes, 13 de mayo de 2014
Algodonales
Continuando el recorrido por los Pueblos Blancos de Cádiz, nos dimos una vuelta por Algodonales, población rodeada de sierras, por cuyo término discurre el río Guadalete.
Lugar de restos romanos y de huella árabe. Y, sobre todo, con la hermosa iglesia neoclásica de Santa Ana, cuya fachada domina la bella plaza arbolada donde transcurre la vida local.
Terminada en 1784, la iglesia de Santa Ana es obra de José Álvarez, tiene decoraciones barrocas y tres naves longitudinales. El retablo de la capilla mayor, el coro y el órgano son pequeñas joyas para admirar con serenidad. Su portada es obra del arquitecto sevillano Antonio Matías de Figueroa (arco de medio punto y frontón encima y una hornacina que muestra a Santa Ana con la virgen niña) y su esbelta torre, de más de 40 metros, domina todo el pueblo de una forma espectacular. En Algodonales son famosas sus guitarras flamencas y su delicioso gazpacho. Su escudo es una casa ardiendo, para recordar la invasión francesa del 2 de mayo de 1810, acontecimientos que rememoran cada año con un programa de actos envidiable.
lunes, 12 de mayo de 2014
Olvera
Olvera es uno de esos encantadores rincones de la llamada Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz. Su perfil desde la lejanía con el castillo y la iglesia en lo alto es una de las estampas más bellas de la provincia.
La iglesia de Ntra.Sra. de la Encarnación es un edificio neoclásico construído en el s.XVIII sobre lo que fue una mezquita primero y una iglesia gótica después. Tiene una elegante estampa con sus dos torres gemelas en la fachada. El castillo es de origen árabe (foto desde la esplanada de la iglesia), data del s.XII y tiene una curiosa forma triangular por su necesaria adaptación al terreno triangular en el que se aúpa (623 metros de alto). A dos kilómetros se encuentra el santuario de Ntra.Sra. de los Remedios (patrona de Olvera), del s.XVIII sobre los restos de una antigua ermita del XVI.
Recorrer las callejuelas del Barrio de la Villa es retroceder un buen puñado de siglos de la historia (por ejemplo hasta 1327, cuando Alfonso XI conquistó a los moros el lugar). En el bar Nueva Alameda tomamos un exquisito plato de monte en adobo (al estilo de Sierra Morena) y, de postre, gachas. No hay que venirse de Olvera sin comprar aceite, con denominación de origen de la Sierra de Cádiz.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Jerez de la Frontera
Ésta es una de las sorpresas que depara la ciudad de Jerez, a la que por supuesto hay que añadir su impecable catedral (antes mezquita), con un estupendo museo; el alcázar, las iglesias de San Miguel y Santiago (actualmente en rehabilitación), las bodegas de Tío Pepe, y Casa Gabriela, una taberna situada en la Plaza Plateros donde te sirven unas rodajas de berenjena con miel que envuelven a un langostino, que están para chuparse los dedos.
martes, 29 de abril de 2014
Setenil de las Bodegas
Durante la reconquista, los cristianos intentaron siete veces arrebatar este hermoso pueblo de Cádiz a los musulmanes, Septen-Nihil, siete veces nada, un lugar en el que la mayoría de las casas tienen por techo la montaña que lo envuelve. De origen romano, Setenil parece un poblado troglodita: es como sin todo el mundo viviera en cuevas. El castillo fue una antigua fortaleza árabe y su iglesia gótica del s.XVI está dedicada a la Encarnación (las dos cosas en lo más alto de la localidad).
Parada de la ruta de los Pueblos Blancos, Setenil de la Bodegas tiene dos calles que son todo un espectáculo: Cuevas de Sol y Cuevas de Sombra. Están llenas de bares y protegidas por la montaña. El río Guadalporcún atraviesa el lugar, con puentecillos y jardines. El Viernes Santo por la mañana desfila la Legión por las empinadas calles de este pecular pueblo andaluz.
domingo, 27 de abril de 2014
Arcos de la Frontera
Ubicado en un cerro y rodeado por el río Guadalete en plena Sierra de Cádiz, Arcos de la Frontera sorprende por su perfil en la lejanía donde destacan la espectacular iglesia de la Asunción (templo evolucionado desde los restos del s.XIII de la antigua mezquita hasta la torre neoclásica del XVIII) y, en el otro extremo, la iglesia de San Pedro (fachada principal barroca). El palacio del Conde de Águila tiene una de las portadas más antiguas de Andalucía (s.XV). Hay un castillo que fue fortaleza militar; la llamada Puerta Matrera (única que se conserva de la muralla árabe) y un convento de monjas Mercedarias que venden unas exquisitas pastas (compramos las de moscatel y pasas).
En el restaurante Marqués de Torresoto (ubicado en un antiguo palacio del s.XVII) tienen un menú de 18 euros con esta posible combinación: sopa de tomate, entrecot con patatas y ensalada y arroz con leche, acompañado de vino Entrechuelos de la Tierra de Cádiz. En la Plaza del Cabildo puedes asomarte al Mirador de la Peña Nueva. Sus calles empinadas, sus fachadas blancas, sus rincones con macetas, sus portales abiertos, son pequeños recorridos que se han de hacer despacio para empaperse del indiscutible aire moro del lugar.
domingo, 23 de marzo de 2014
Casa del Obispo
Entre la catedral nueva y la vieja de Cádiz, se encuentra un mágico lugar denominado Casa del Obispo, que no es otra cosa que un viaje (a través de estancias y pasadizos) por la historia de la ciudad desde el s.VIII a.C. hasta el s.XVIII. Desde edificaciones fenicias hasta sedes episcopales de hace un par de siglos. 1.500 metros cuadrados de habitaciones y galerías de lugares superpuestos por la historia y las construcciones que fueron: monumentos funerarios, recintos de culto a dioses romanos y residencias del clero católico. Todo encima de todo. Las excavaciones han permitido encontrar los niveles de cada época.
El paseo te va sorprendiendo: la sala de cisternas romanas (que, a su ves, es el corral del palacio episcopal construído en el s.XVI por el obispo García de Haro), la de los sótanos (en la época romana sala de tratamiento de enfermos), la de las pinturas, la de los establos (en el periodo musulman, la casa del almuecín), la del criptopórtico (en la foto, donde en tiempos romanos los enfermos entraban en contacto con los dioses para sus experimentos de curación), la del templo, la del pozo ritual y, finalmente, la sala del monumento funerario fenicio (del s.VI a.C). La Gadir fenicia y la Gades latina te la encuentras a nada que bajes cuatro escalones de la actual Plaza de Fray Félix.
sábado, 22 de marzo de 2014
Café Royalty
El Café Royalty de Cádiz es uno de los últimos cafés románticos que quedan en España. Abierto en el año 1912 por el empresario Gómez Doreé (con la idea de conmemorar el centenario de la constitución de las Cortes de Cádiz), fue durante muchos años lugar de encuentros de escritores, intelectuales, políticos, músicos y artistas. Manuel de Falla entusiasmaba a los clientes con algún que otro concierto. Abandonado después de la Guerra Civil y utilizado como almacén, en el año 2012 sus nuevos propietarios, la familia De la Serna Martín, lo reinaugura con el mismo esplendor: pinturas al fresco de Felipe Abárzuza (gaditano, que también tiene trabajos en la capilla del Hospital de Mujeres, el el Gran Teatro y en el Ayuntamiento), carpintería artesanal y escayolas recubiertas de pan de oro fino.
Situado en la céntrica plaza de la Candelaria, tiene un exquisito servicio de restaurante: cosas como un turbante de lenguado con desmigado de centollo y crema de vermouth o un magret de pato con pisto de mango, salsa de naranja y pastel de patata. Tienen el estupendo vino Barbazul, de la Tierra de Cádiz. Mobiliario, apliques para la luz, mostrador, vitrinas y una deliciosa caja registradora completan esta vuelta mágica al mundo que existió hace 100 años.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
La Sinagoga del Agua
Cerca de la calle Real de Úbeda (Jaén), avanzando por Las Parras, esquina Roque Rojas, descubrimos un mundo singular. En pleno casco histórico, en una zona no documentada como barrio hebreo, es desde hace tres años un apasionante viaje en el tiempo y en el espacio por el mundo judío. Resulta que un promotor urbanístico compró tres edificios para hacer pisos, locales comerciales y garajes. Pero cual sería su sorpresa cuando descubrió columnas con capiteles de hojas de palmera con siete ramas y entonces se dio cuenta de que ahí abajo había todo un ambiente mágico y, en cualquier caso, sugerente. Varias salas comunicadas entre sí recrean lo que debió ser una sinagoga. Através de un arco donde encima hay una piedra con una granada esculpida (la granada tiene 613 granos y los mandamientos de la Torá, 613 preceptos), pasas a una serie de estancias con pozos de agua (que según la estación del año pueden tener agua turbia o agua cristalina, alternativamente), con tinajas y con platos de cerámica, incluyendo un gran patio central con arcadas. Al final, llegas a una alberca excavada en una especie de sotanillo que tiene la peculiaridad de tener agua que mana naturalmente, espacio al que bajando siete escalones, puede acceder una persona y sumergirse. Es el mikveh, baño ritual judío. Dicen que en el solsticio de verano un rayo de sol que entre por la abertura del techo puede producir un efecto de luminosidad verdaderamente digno de vivir. Parece ser que este rincón estuvo oculto durante generaciones por una bodega en la que se iban depositando escombros.
La Sinagoga del Agua es un lugar peculiar. Es un encuentro fascinante entre la narración y la atmósfera. Entre lo desconocido y lo por descubrir. A la salida, de nuevo en la calle Real, derechos a tomar una caña y una tapa en el bar Antique: morcilla en caldera de Úbeda con piñones y ochíos (trozos de pan de aceite y pimentón). Y es que mezclar museos con bares es una de las experiencias más entrañables que te puedes preparar. Sobre todo en esos sitios en los que caminar y admirar lo que ves te reconforta con el mundo.
martes, 24 de septiembre de 2013
Capilla del Salvador
El proyecto incial de la Capilla del Salvador de Úbeda (Jaén) se debe a Diego de Siloé, pero a partir de 1540 la obra pasa a manos de Andrés de Vandelvira. Su patrocinador, Francisco de los Cobos, secretario de Estado de Carlos V, buscaba un mausoleo digno de su cargo. Alonso de Berruguete es el autor de las esculturas del altar mayor, de cuyo conjunto solo es original la imagen de Cristo en la llamada escena de la Transfiguración. Todo lo demás fue destruído en la guerra civil de 1936 y afortunadamente restaurado. La sacristía está cubierta por bóvedas vaídas y tiene puerta en esquina, además de una decoración escultórica que representa los vicios y las virturdes. La rejería del altar es de forja, obra de Villalpando, separa la zona familiar de la parte permitida al pueblo. La fachada de la capilla está flanqueada por dos torretas y un alto campanario, es platerasca y está planteada como un gran arco de triunfo. La capilla actualmente es propiedad de la Casa de Medinaceli. Francisco de los Cobos y Molina fue uno de los personajes más influyentes del s.XVI. Su carrera política fue espectacular: un tío suyo, contable de la reina Isabel, le da trabajo de ayudante en su despacho en la corte y así fue escalando puestos hasta convertirse en la mano derecha de Carlos V.
Paseando por los rincones renacentistas de Úbeda encontramos en la calle Muñoz Garnica la Taberna Cofrade La Tulipa, donde probamos un menú de espinacas al estilo de Jaén, berenjenas rebozadas con miel de caña, melón y vino, por 10,50 euros. El bar está en el patio de un palacete muy simpático. Fotos de Semana Santa amenizaban el local.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Úbeda
Los mejores monumentos renacentistas del sur de España están en Úbeda (Jaén). El Palacio del Condestable Dávalos (hoy Parador) y la Capilla del Salvador (ambos en la foto), nos deslumbraron nada más llegar a esta ciudad de unos 35.000 habitantes. Tres plazas maravillosas congregan todo el entusiasmo de la vida y de los edificios: 1º de Mayo, Ayuntamiento y Vázquez de Molina. Entorno a ellas, todo el casco histórico maravillosamente conservado desde el s.XVI. La Colegiata de Santa María es de estilo gótico tardío y está construída sobre lo que fue una mezquita. El Palacio de las Cadenas es lo que hoy es el ayuntamiento. La Sinagoga del Agua son restos de un baño ritual judío abierto en 2010 cuando se planeaba construir garajes para viviendas. De la antigua ciudad amurallada se conservan las puertas de Granada, el Losal o Santa Lucía. Un poquito más retirado está el Hospital de Santiago con imponente claustro y escalera con pinturas al fresco.
En la Plaza del Doctor Quesada, subiendo la calle Real, encontramos el encantador restaurante La Imprenta, donde degustamos de entrante un paté de cabracho con crema de erizos de mar y, en los principales, una presa ibérica con salsa de mostaza rosa y un lomo de atún rojo macerado en tamarí. Tienen una delicia de postre: sorbete de manzana verde y granizado de ginebra. Con vino y agua, pan y aceite para mojar, la cosa no sale a más de 30 euros por persona. No te puedes ir de Úbeda sin darte una vuelta por Alfarería Tito, toda una institución en la artesanía local.
Los conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza son Patrimonio de la Humanidad desde 2003.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Catedral de Baeza
Frente a los valles olivareros del Guadalquivir, allí se alza la catedral de Baeza. Fue consagrada al culto cristiano allá por 1272, donde antes hubo una mezquita. En el s.XVI es cuando el maestro Vandelvira la reconstruyó y dejó patente lo que hoy vemos: la decoración de la fachada dedicada a la Nativadad, obra de Villalpando, de estilo herreriano; la torre-campanario y la Puerta de la Luna de aires mudéjares. La llamada Capilla Dorada del interior es de estilo manierista y la reja del coro, plateresca. En el museo hay una estupenda custodia de plata que mide 2,20 metros.
En el restaurante Los Arcos, situado en los soportales de la Plaza de la Constitución, tomamos unas exquisitas patatas baezanas con champiñón, una ensalada de tomate de la huerta, un rabo de toro, una brocheta de lomo de cerdo y, en los postres, un mousse de chocolate. Todo espectacular. Luego, paseando descubrimos en el Antiguo Cuartel de Sementales, el museo del pintor local Antonio Moreno, con cuadros muy interesantes de personajes y paisajes.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Baeza
Tantos son los motivos para pasear por Baeza (Jaén), que empiezas a enumerarlos y no acabas: calle de San Pablo (iglesias y palacios), torre de los Aliatares, Antigua Universidad (donde enseñó francés Antonio Machado y está su clase tal como la dejó), Palacio de Jabalquinto (fachada gótico flamígero), iglesia de la Santa Cruz (único ejemplo de tardorrománico en Andalucía), plaza de Santa María (foto) con su estupenda fuente y la fachada del seminario San Felipe Neri (actual sede de la Universidad de Andalucía), el laberíntico recorrido de calles medievales entorno a las plazoletas de Arcediano y Santa Clara (donde se han rodado películas como Alatriste y La conjura del Escorial), la plaza del Pópulo con su fuente de Los Leones, el ayuntamiento (fachada plateresca), las ruinas de San Francisco, las ruinas de San Juan Bautista, la puerta de Úbeda... Y así sin dejar de parar de caminar por una ciudad maravillosamente conservada casi tal como la conoció Machado, que vivió aquí entre 1912 y 1919, en la que él llamó "ciudad moruna". Una placa en la casa que habitó frente al ayuntamiento recuerda su estancia aquí. Baeza tiene unos 16.500 habitantes y unos bares estupendos en los portales Alhóndiga, frente al paseo de la Constitución.
Los conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza son Patrimonio de la Humanidad desde 2003.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Vejer de la Frontera
Vejer de la Frontera (Cádiz) es un encantador pueblo de casas blancas en un alto muy cerca del mar. En su buena época estuvo amurallado y sus cuatro arcos de entrada y salida son testigos de aquel pasado indudablemente árabe: Puerta Cerrada, la Segur, la Villa y Sancho IV. La iglesia parroquial del Divino Pastor debe su nombre a la fecha en que la ciudad fue conquistada por Fernando III el Santo: el 6 de agosto de 1250. Es un conjunto arquitectónico de dos épocas: una gótico-mudéjar y otra gótico tardío. Está formada por tres naves separadas por pilares y tiene cinco capillas. En el convento de las Concepcionistas está el Museo de Costumbres y Tradiciones (donde muestran el traje típico que llaman de "la cobijada", porque tapa totalmente a las mujeres). Hay un castillo disimulado entre el caserío que lo rodea y unos molinos de viento en un parque.
En La Casa del Califa, puedes tomarte un té moruno y en la entrañable y bella Plaza de España, es muy recomendable el restaurante Trafalgar, donde tienes para degustar cosas tan ricas como croquetas de calamares en su tinta, chipirones a la plancha con piriñaca, atún andalusí con cus-cus o cazón en adobo de Cádiz. Nos ofrecieron de aperitivo una curiosa fritura de mondas de patatas. No pudes marcharte de aquí sin comprar las famosas tortas vejeriegas en la pastelería La Exquisita, hechas a base de harina, manteca y canela.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Iglesia del Carmen
Situado casi a las afueras de Antequera, sobre un montículo al modo de vigilancia sobre la ciudad, se encuentra el exconvento del Carmen, que en sus buenos tiempos fue monasterio de carmelitas descalzos y que hoy es, tras las numerosas reformas en que desaparecieron dependiencias, una espléndida iglesia construída en estilo mudéjar a finales del s.XVI. Su portada es manierista, con un arco de medio punto, dos medias columnas toscanas sobre plintos y un frontón en el que está dibujado el escudo del Carmelo. Cuendo entras dentro, una invasión de barroco domina todos tus sentidos. Un espléndido retablo del s.XVIII en la capilla mayor construído a base de filigranas, guirnaldas y angelotes que envuelve el camarín central con la imagen de la virgen, y que se eleva hacia la cúpula igualmente decorada con cintas entrelazadas, más flores y más ángeles. Seis capillas independientes de independiente belleza, un artesonado en el techo muy armónico y la imagen de una virgen del s.XV regalada por los Reyes Católicos, componen impresiones artísticas difícil de olvidar.
En la calle Carrera se encuentra el bar Carrera, que tiene un menú a elegir estupendo: porra antequerana (crema de tomate con guarnición de huevo duro, tomate natural y atún, que debe su nombre al utensilio que se utiliza para prepararla, la porra), carrilleras de ternera, natillas, vino y café. Precio: 9 euros.
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