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domingo, 23 de junio de 2024

Hnos. Herraiz


Abierto en la calle Albox, en el barrio de Carabanchel, frente al parque de la Volatería, este bar lleva abierto desde hace más de 70 años. Ya con ocho meses Manolo entró a "trabajar" en el negocio de sus padres (él de Cuenca, ella de Cantabria) y con los años entraría Rosi, formando la encantadora pareja que regentan el local. Tienen calamares, cazón, morro (la especialidad de la casa), pollo al ajillo, paella, patatas al alioli. En homenaje a los precursores, preparan zarajos y cocido montañés. Tienen una agradable terraza y, dentro del local, a la Virgen de Guadalupe. Hay dos entradas, una a la calle señalada y otra al interior de una manzana de edificios, por lo que algunos vecinos lo suelen utilizar como zona de paso, nos dicen con simpatía los dueños.

Como quiera que al lado tiene el local la casa de Extremadura del barrio, se presentaron dos señores con bandurria y guitarra y nos interpretaron una jota, un pasodoble y una canción popular (cuya letra fue muy bien interpretada por la propia Rosi). 

sábado, 4 de marzo de 2023

Alipio Ramos


La taberna Alipio Ramos está en la calle Ponzano, 30 (Madrid). Atiende a sus parroquianos desde 1916. En principio fue, como era costumbre en la época, un despacho de vinos y aguardientes a granel y, además, estaba al lado, en el número 26. Tiene la hermosa decoración de los lugares con solera: botellas y botellas en aparadores altos, de esas que parece que no se han tocado nunca. Espejos en la pared reflejan la felicidad que allí se vive. Tienen objetos antiguos en las paredes (aperos agrícolas, raquetas de tenis), tres tinajas de vino y unas brujas mirándote desde los rincones.

Una caña (con tapa) y una generosa ración de patatas bravas sale a 10,50 euros. Tienen queso curado, queso de tetilla, boquerones en vinagre, ensaladilla rusa, torreznos, calamares fritos, chopitos, pollo al ajillo... en una interminable lista expuesta a la entrada del local a la manera de un poema. Lugar que te transporta a los ambientes madrileños de mediados del siglo XX.

viernes, 23 de diciembre de 2022

Santa Bárbara


La cervecería Santa Bárbara se encuentra en la Plaza de Santa Bárbara, 8 y abrió sus puertas en 1966, pero la historia de este negocio tiene su origen en 1815, cuando se concedió la licencia para abrir la fábrica de cervezas Santa Bárbara en Hortaleza, 2. No fue hasta 1900 cuando se abrió el primer despacho de cervezas. En 1947 se abre un local en Alcalá, 149 (en el edificio llamado Casa de las Bolas), que se mantuvo abierto hasta 2016. A finales del franquismo, la de Santa Bárbara, 8 era uno de los locales preferidos para las tertulias de abogados laboralistas, sindicalistas, estudiantes, feministas y actores. Sigue conservando el ambiente de lámparas, sofás, apliques y decoración de su buena época. 

Tienen gambas cocidas de Huelva y torreznos artesanos de Soria. Además, patatas bravas, pimientos de Padrón, morcilla de Burgos, calamares a la andaluza y anchoas del Cantábrico. También tienen su cerveza elaborada por sus propios maestros en las gamas de India pale ale, Czech pilsner y Amber ale. 

sábado, 11 de junio de 2022

Fatigas del Querer


Fatigas del Querer es una taberna situada en la calle de la Cruz, 17 y está decorada con el aire y el ambiente de Andalucía, incluidas maravillosas reproducciones en azulejos de cuadros de Julio Romero de Torres. Debe su nombre al estribillo de la bulería "Dame un poquito de agua" que inmortalizó Camarón de la Isla acompañado de la guitarra de Paco de Lucía. A lo largo del siglo pasado tuvo distintos dueños y periodos en que estuvo cerrada, pero fue en 2006 cuando se le dio el impulso para convertirla en un pedazo del Sur en Madrid. Su fachada con dibujos de las diosas clásicas llamadas Vinos y Viandas, pintadas sobre fondo amarillo es una invitación a pasar a un rincón tranquilo donde disfrutar de la música flamenca que siempre suena en el ambiente. A no ser que vayas a una hora punta y esté llena de turistas, claro.

Tienen salmorejo cordobés, ensaladilla rusa, croquetas de jamón, chipirones a la plancha, rabo de toro estofado y gambones a la plancha o al ajillo. Me senté en una mesa, un camarero muy amable me trajo mi caña (con unos trocitos de chorizo de cortesía) y me pedí una ración de tortillas de camarones (cuesta 6,50 euros). La barra es de madera labrada y en sus paredes hay pinturas al fresco y un par de esculturas talladas imitando los mascarones de proa de los barcos.

lunes, 8 de abril de 2019

Casa Amadeo Los Caracoles


Amadeo Lázaro cumple este año 90 y prácticamente toda la vida la ha pasado al otro lado de la barra del bar, desde que llegó con 10 a Madrid desde Adrada de Haza (Burgos). Tabernero desde 1942, aprendió experiencia en El 15 de Cascorro (aguardiente por la mañana, vino y bacalao por la tarde) y decide quedarse con el negocio. Después de 38 años se traslada justo enfrente y abre Casa Amadeo Los Caracoles, con su receta estrella que, evolucionada, tiene el origen en la que pusieron de moda su madre y su hermana cuando trabajaban con él en la otra taberna (entonces solo ajo, perejil y cebolla).

Situada en Plaza Cascorro, 18 Casa Amadeo Los Caracoles ofrece sus genuinos guisos: caracoles en salsa, callos, oreja adobada, zarajos de Cuenca, chorizo cocido, lacón en salsa, manitas, codillos y cangrejos de río. Sus azulejos originales de los años setenta del siglo pasado dan un aire campechano al local que, en las jornadas domingueras de mercadillo, está a rebosar. Tienen vermú de grifo Zarro.  "Mojen pan ahí, por favor, no me sean paganos" dice Amadeo cuando te pone más salsa en el plato de caracoles. Poeta y filósofo, todo un espíritu tabernario de un Madrid auténtico.

martes, 21 de agosto de 2018

Taberna J. Blanco


La Taberna J. Blanco se encuentra en la calle Tabernillas, 23, de Madrid. En pleno barrio de La Latina. Al principio del s.XIX era una carnicería y es en 1988 cuando Joaquín Blanco compra el local y lo convierte en bar. Tienen queso añejo de oveja, cecina de León, anchoas en salazón y mojama de Barbate. Los domingos sirven cocido completo. También te preparan rabo de toro y callos a la madrileña. Tienen mostrador de mármol (con otro mostrador de cristal encima que resguarda las latas de conservas y los aperitivos) y azulejos decorados. En el salón hay cinco mesas con manteles de cuadros blancos y rojos. La cocina es cosa de Esperanza, la mujer de Joaquín.

En las estanterías altas tienen una curiosa colección de botellas de gaseosa. Estampas populares y fotos antiguas decoran las estancias del local. Y la imagen de la Virgen de la Paloma. Tienen tintos, rosados, blancos y vermú de Reus.

jueves, 26 de julio de 2018

Bodegas Rivas


Bodegas Rivas se encuentra en la calle Palma, 61 y abrió sus puertas en el año 1923. Fue fundada por Julio Rivas Ortiz de Zárate. Tienen cañas Mahou y vermú Zarro. Entre sus raciones más típicas están las albóndigas en salsa, los boquerones en vinagre, los callos a la madrileña, el lacón a la gallega y el magro con tomate. También tienen ensaladas, bocadillos, tostas y latas de conserva. Los sábados y los domingos organizan brunch, esa moda madrileña (importada) de almuerzos en horario amplio. Desde el año 2017 pertenece al grupo Carmencita.

Hasta el año 2015 que cerró sus puertas para una profunda transformación, conservaba cinco hermosas tinajas de color rojo que daban ambiente al local. Ahora, ese elemento, ha desaparecido. Todo en Bodegas Rivas es amplio, limpio y ordenado. Los tintos de Valdepeñas tienen competidores contemporáneos como Nicte (verdejo) y Circe (prieto picudo), vinos de la Tierra de Castilla y León.

domingo, 1 de julio de 2018

Casa Gerardo


Almacén de Vinos Taberna Gerardo se encuentra en la calle Calatrava, 21 de Madrid y fue abierta en 1920. También se le conoce simplemente como Casa Gerardo. Sus grandes tinajas pintadas en rojo rememoran tiempos de bodega y tertulia. Fue en el año 1957 cuando la adquirió quien ahora le da nombre y le otorgó el aire de bar que hasta entones no tenían los lugares que simplemente eran tiendas para comprar vino a granel.
Tiene vermú de grifo Iris, de Reus y una carta de quesos verdaderamente espectacular. Incluso celebran jornadas de queso artesanal.

Una copa de rueda Tramoya cuesta 2 euros (te ponen de cortesía un canapé de atún con tira de pimiento rojo) y una sardina ahumada (especialidad de la casa), 3,50. El público de Casa Gerardo es gente de barrio en busca de conversación y tapeo tranquilo.

jueves, 31 de mayo de 2018

Casa Ciriaco


Casa Ciriaco se encuentra en la calle Mayor, 84 y data su origen en el año 1897. Entonces era un almacén de vinos. Tiene bar en la entrada y restaurante atravesando una puerta. Desde este mismo edificio (desde el tercer piso, donde había una pensión) tiró el anarquista Mateo Morral una bomba en la boda de Alfonso XIII en 1906. En el año 1923 se hacen cargo del negocio los hermanos Ciriaco y Pablo Muñoz, quedándose como propietario y dándole nombre el primero de ellos en 1929, además de crear el restaurante.

En Casa Ciriaco fue famosa la tertulia de Julio Camba (periodista y escritor gastronómico). También era uno de sus habituales el dibujante Antonio Mingote, que fue quien creó el logotipo de la empresa y que aparece en la vajilla. Un valdepeñas cuesta 1, 30 euros (te ponen de cortesía una ración de patatas ali-oli) y un pincho de tortilla, 2,50. Una de las recetas más clásicas de lugar es la pepitoria de gallina.

Un hombre se asoma desde la calle al interior de Casa Ciriaco: "He perdido a mi mujer" -dice. "Pues qué suerte tiene usted" -le contesta el camarero.

jueves, 24 de mayo de 2018

Bodegas Ricla


Bodegas Ricla, en la calle Cuchilleros, 6, se fundó en el año 1867 como tienda de vinos provenientes del pueblo de Ricla (Zaragoza). Después de la guerra civil sufre una importante reforma. Sus mostrador de madera, su zócalo de azulejos y su grifería de latón dan fe de una época de esplendor de las tabernas madrileñas. Aquí puedes comer raciones de callos, boquerones en vinagre, cecina de León o queso cabrales a la sidra. En el local se conservan cuatro hermosas tinajas de color rojo que anuncian sus vinos estrella: Valdepeñas y Navalcarnero. Y también tienen vermú de grifo Yzaguirre (de Reus, Tarragona).

Un vermú cuesta 1,80 euros (con tapa de cortesía: pan y lonchas de fuet). No me fui sin probar una deliciosa tapa de bacalao en aceite (3,80 euros), sin duda la especialidad de la casa. Su fachada verde es un reclamo muy llamativo.

lunes, 19 de marzo de 2018

Los Morales


El Bar Los Morales es un establecimiento pequeño, pero con mucho encanto, que se encuentra en la calle Francos Rodríguez, 66, de Madrid. Una barra y, al fondo a la derecha, un pequeño salón con cuatro mesas. Pero quien viene aquí sabe a lo que viene y no le importa las apreturas: calamares, nécoras, ostras, navajas, pulpo, percebes, mejillones, boquerones y gambas son sus especialidades. La carta de vinos que anuncian la dividen en rioja, ribera, rosado y blancos. Dándoles a éstos el protagonismo que merecen como buen maridaje del marisco: barbadillo, rueda, ribeiro y albariño. A veces, Lázaro (que fundó el negocio y ahora está jubilado) prepara unos callos para no olvidar sus buenos tiempos de cocinero. Hoy Los Morales lo lleva su hijo Jose.

Tienen vermú de grifo Miró y torreznos de Soria. Camareros muy profesionales, de los que conocen el oficio. El local del al lado, la Cervecería La Villa, es de los mismos dueños, un poco más amplio, pero no es lo mismo.

jueves, 1 de febrero de 2018

Iberia


El Iberia es uno de los bares míticos de Madrid. Está situado en la Glorieta de Ruiz Giménez y debe su fama a que está abierto casi todo el día. En 1978 cuando empezó el negocio (por el padre del actual propietario) lo hacía las 24 horas, pero tuvo que amoldarse en el siglo XXI a los nuevos reglamentos sobre horario y descanso y hoy cierra a las 3 de la madrugada pero vuelve a abrir a las 6. Por eso es conocido por trasnochadores y madrugadores por igual. Es el bar de los juerguistas.

Y también de los taxistas, que es uno de los gremios que lo ha tomado como suyo (entre otras cosas por la facilidad de aparcar un momento en la citada glorieta). El servicio es muy profesional.  Tienen un menú del día por 10,80 euros. Mi elección fue: lentejas estofadas, emperador a la plancha y cuajada. Con pan y vino. Para chuparse los dedos.

miércoles, 3 de enero de 2018

Casa Labra


Casa Labra, en la calle Tetúan, 12 (al lado de la Puerta del Sol), está abierta desde 1860. Su especialidad son las tajadas de bacalao (rebozado, que se compran en un pequeño mostrador a la entrada y que cuestan 1,40 euros). Luego, en la barra, pides una caña de cerveza. También tienen empanadillas de carne de ternera, banderillas de atún en escabeche o croquetas de bacalao. Se come y se bebe de pie, aunque tienen un pequeño salón interior y, también al lado, un espléndido restaurante especializado en recetas de bacalao y callos y albóndigas a la madrileña. Botellas de Terry y Quina Santa Catalina adornan las estanterías de las paredes. Un reloj en un espejo y un letrero que dice "El que bien bebe hace lo que debe", dan ambiente al local. También hay decoración en las paredes de azulejos pintados.

El 2 de mayo de 1879 se fundó clandestinamente aquí el Partido Socialista Obrero Español, entorno a un grupo de veinticinco personas, trabajadores e intelectuales, encabezado por el tipógrafo Pablo Iglesias.

viernes, 1 de diciembre de 2017

El Anciano Rey de los Vinos


El Anciano Rey de los Vinos, taberna situada en la calle Bailén, 19, de Madrid (frente a la catedral de la Almudena), tiene su origen en 1909. Techos altos, azulejos, columnas y, sobre todo, fachada roja, denotan que estamos en una tasca madrileña. Un lugar de callos a la madrileña, croquetas de jamón, ensaladilla rusa y empanada de bonito. Un sitio con canapés de solomillo con queso de cabra y de foie de pato con manzana caramelizada. Este negocio tuvo su origen en las tabernas que fundó en Madrid Luis Montón, que procedía de Tomelloso. En 1970 se hace cargo del negocio Constancio Cortés, que crea unos estupendos vinos dulces para tomar con galletas redondas de yema de huevo (mistela, vino generoso). Ahora es su hija, Belén Cortés, quien está al frente de la empresa. La especialidad de la casa es el llamado "regalito de toro" (pasta brick rellena de rabo de toro con pimiento del piquillo encima). El local tiene su origen en Casa Pedro Martínez, que existía desde 1886 y vendía café de puchero, aguardiente y té.

Tienen vermú de grifo, Roxmut (asturiano, a base de sidra). Con tapa cuesta 2,50 euros (incluyendo tapa, dos pequeños canapés de salmón con pepinillo y ración de aceitunas de Campo Real).

lunes, 6 de noviembre de 2017

Los Artesanos 1902


Situada en la calle San Martín, 2, la chocolatería Los Artesanos 1902 está regentada por la familia de fabricantes de churros más antigua de España, ni más ni menos que ya por la quinta generación. En la planta baja está la chocolatería, donde ofrecen churros, porras, flores y pestiños. También tienen -para los más atrevidos- churros bañados en chocolate o rellenos de crema. Este negocio familiar abrió sus puertas en la calle Ave María (Sr. Florencio), pasando luego por el Sr. Félix, después por el Sr. Galo y llegaría hasta el local actual abierto por la cuarta generación (Sr. Gabi). Su hijo J.Gabriel prosigue con entusiasmo el negocio de su tatarabuelo.

El chocolate lo fabrican ellos mismos, es una mezcla de tres cacaos procedentes de Sudamérica. En la segunda planta tienen un estupendo restaurante de comida tradicional. Y, por supuesto, venden tabletas de chocolate para llevártelo a casa.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Casa Camacho


"Un bar antiguo con el mostrador de cinc y azulejos andaluces en las paredes, frecuentado por gente del barrio", dice Juan Madrid de Casa Camacho en su novela "Los hombres mojados no temen la lluvia" (2013). Situada en la calle San Andrés, 4, se fundó en 1929 como almacén de aguardiente. En la posguerra, un tal Camacho que llevaba el negocio, contaba sus experiencias como miliciano republicano. Desde 1980 la regentan tres hermanos de Sanabria (Zamora), que mantienen el espíritu de taberna que tuvo toda su vida. La saturadora para hacer sifón de grifo, con agua y anhídrido carbónico, es fiel reflejo de una época antigua que aún permanece. Fue en los ochenta (el barrio de Malasaña vivía su esplendor de ardor juvenil) cuando inventaron el yayo: vermú, ginebra y gaseosa (la bebida estrella del local).

Tienen bonito en escabeche, pepinillo con anchoa, berenjena de Almagro y anchoa en salazón. Y aceitunas de Campo Real. Conservas, encurtidos, chacinas y ahumados completan la oferta grastronómica. Pero lo que tiene Casa Camacho son sus parroquianos, que van cambiando a lo largo del día así como el tono de las conversaciones. Las botellas en lo alto de la pared están allí desde el primer día que las pusieron.

jueves, 9 de febrero de 2017

Taberna Antonio Sánchez


La Taberna de Antonio Sánchez (Mesón de Paredes, 13) fue fundada en 1830. En el año 1870 la adquiere el picador de toros Matías Uceta, Colita. Con el paso de los años se ha convertido en la taberna sin reformar más antigua de Madrid. Es en el año 1884 cuando la compra Antonio Sánchez Ruiz, natural de Valdepeñas y padre del torero Antonio Sánchez (que es a quien está dedicada). Antonio Sánchez tomó la alternativa en 1922 con el toro Fogonero (cuya cabeza está colgada en el local) y, siete años después, se retira a causa de las heridas provocadas por el quehacer de su oficio. Es entonces cuando se hace pintor y traba amistad con Ignacio Zuloaga, que hizo de la taberna su segunda casa donde realizó tertulias y exposiciones. El mobiliario, la barra tallada en madera, los espejos y las lámparas son originales de la época. Lola, la hermana de Antonio, llevó el local hasta que se jubiló en 1979. En la novela "Historia de una taberna" (1945) de Antonio Díaz-Cañabate, se habla de esta tasca.

Las especialidades de la casa son: el rabo de toro, el cocido madrileño, la olla gitana, los callos a la madrileña, los caracoles y las torrijas. Al fondo de la taberna se encuentra un salón muy bien acondicionado para restaurante: allí probamos unas deliciosas tortitas de camarones, unas berenjenas con miel de caña y unas exquisitas croquetas de bacalao. Antonio Sánchez es conocida en Madrid como la taberna de los tres siglos. Una cena para cuatro con cuatro entrantes, cuatro principales, postre y botella de Rioja crianza sale a 30,50 euros por persona.

lunes, 2 de enero de 2017

Bodegas Alfaro


En Ave María, 10 (esquina Olmo, en el corazón de Lavapiés) ya existía en 1909 un despacho de venta de vinos que fue adquirido por Manuel Alfaro Lería a Manuel Nieto en 1929 para crear una de sus famosas bodegas que con el tiempo y con la colaboración de otros familiares llegarían a ser 9 en todo Madrid. Manuel Alfaro había llegado en 1918 a Madrid para trabajar en una taberna desde el pueblo soriano de Villar de Maya (de las Tierras Altas, al norte de la provincia). El paso del tiempo ha dejado en el lugar un poso muy simpático de lugar castizo y campechano, en plan cañas y flamenco.

Detrás de la barra, entrando por un lateral, hay un entrañable salón interior que es lo que más nos gustó porque estuvimos muy tranquilos y se veía el rincón de preparar las raciones através de una cortinilla. La caña doble cuesta 2,70 (no pusieron tapa). Tienen encurtidos, platos de embutidos y conservas, fundamentalmente, además de vermú Miró y cerveza Mahou. Hay una atmósfera mágica en el local, de vez en cuando llegaban notas de música que sugerían un espacio de particular tablao.

jueves, 16 de junio de 2016

Taberna del Limón


En el año 1890 se abrió en la calle Conde Duque de Madrid la fábrica de cerveza Mahou, que dio actividad y ocio a esa zona madrileña hasta que en 1962 cambian sus instalaciones al Paseo Imperial. Desde entonces, los locales de ese entorno presumen (cada cual a su manera) de tirar la mejor caña posible. Uno de ellos es, desde luego, la Taberna del Limón, que se encuentra en la calle del Limón, en el 22, y que fue inaugurada en 1984 (antes fue restaurante juvenil y local de copas nocturno). Homenaje al mundo cervecero, en sus paredes hay posavasos de innumerables marcas. Tienen vermú de grifo Yzaguirre (delicioso si se acompaña con aceitunas y anchoas, deferencia de la casa) y la carta de tapas se compone fundamentalmente de embutidos, conservas y quesos. A destacar la amabilidad y simpatía de los encargados.

Una de las especialidades de esta taberna es su exquisito tomate preparado. Por lo visto, el queso Idiazábal que sirven aquí sabe a gloria.

martes, 17 de mayo de 2016

Casa Julio



Casa Julio se encuentra en la calle Madera, 37, en el corazón del barrio madrileño de Malasaña y se abrió en el año 1921. Va por la tercera generación familiar que regenta este negocio que tiene mucha popularidad por las estupendas croquetas que preparan. Actualmente las tienen de: atún con huevo; espinacas, pasas y gorgonzola; jamón; morcilla con membrillo; picadillo; queso azul y setas con puerro (parece que es una carta ya histórica). En el año 2000 el grupo de rock irlandés U2 se hizo una sesión de fotos promocionales (por lo visto, buscaban un bar castizo) y el local adquirió una fama insospechada. Desde entonces ha sido reformado, modernizado y su barra ha cambiado de lado. Es la evolución de una tasca de comidas modesta hacia una taberna de copas sofisticada, lo que tiene mucho mérito, porque perfectamente podría estar cerrada en estos tiempos. Tiene muchas fotos de famosos y menos famosos colgadas en sus paredes.

Casa Julio también ofrece ensaladilla rusa, huevos rotos con jamón,  tigres, albóndigas o salmorejo. No tiene muchas mesas, pero en los taburetes de la barra también se está muy bien.