sábado, 29 de agosto de 2026

La intriga del funeral inconveniente


Ramoncito Valenzuela, apirante a periodista, narra en un periódico la crónica de un velatorio de alguien que apareció muerto en su casa. Asisten tres personas: la hermana del difunto, un inspector jubilado y un hombre con gabardina, sombrero y gafas de sol. Pero nadie es quien dice ser. Por otro lado, un hombre de negocios con problemas decide desaparecer y la pide a una poderosa mujer que prepare un plan para hacerle desaparecer. Es ahí donde entra un pobre hombre, detective sin nombre, que se encarga de desenredar el lío. Publicada en 2026 es el nuevo retrato de una Barcelona costumbrista y escandalosa, donde la supervivencia y el trapicheo campan a su aire por unas calles que huelen al hojaldre de las pastelerías y al detergente de las lavanderías. Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) es Premio Cervantes 2016 y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025.

"Al llegar a casa, antes de abrir la puerta de mi piso, compruebo que no ha entrado nadie. Si me roban me da igual, pero no me gustaría encontrarme dentro del piso con un ladrón en plena faena. En el barrio donde vivo estos incidentes no son raros. Aquí la gente tiene fama de ser pobre pero honrada y, cómo es lógico, hacen las mil y una para librarse de este humillante sambenito. Los delitos de sangre son infrecuentes, pero menudean los robos con escalo. Quien más quién menos, todos nos hemos encontrado alguna vez con la puerta forzada y el mobiliario patas arriba."

viernes, 21 de agosto de 2026

Mapa de soledades

Horacio Quiroga en una misión jesuítica en Argentina. Leonora Carrington perdida por las calles de Madrid. Ötzi, el hombre de hielo alemán del año 3255 a.C. Emily Dickinson rodeada de camelias en su jardín de Amherst. Federico II experimentando con niños aislados. El naufragio de Pedro Serrano en 1526. Un hombre se construye una ballena en su jardín de Mojácar. Omayra Sánchez en su pozo, atrapada por un volcán en Colombia. La habitación propia de Virginia Woolf. Son historias de solitarios, de gente que fue obligada o quiso experimentar vivir de una forma diferente. Juan Gómez Bárcena (Santander, 1984) reflexiona en este ensayo, publicado en 2024, sobre un tema de vigente actualidad: la soledad.

"El mundo, un punto azul pálido que resplandece en la noche sin límites. Y condensados en ese azul todos los cuerpos y todas las formas de soledad que somos capaces de concebir; cuerpos de huérfanos, de viudos, de enfermos terminales; ermitaños que buscan la soledad en los desiertos de arena o en el desierto de píxeles de la pantalla; escritores que escriben para dejar de estar solos o para por fin estarlo. Estar solo en el pasado y en el presente y quién sabe si también en el futuro."

miércoles, 5 de agosto de 2026

Un lugar soleado para gente sombría


Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) es la reina del relato de terror, ese que produce incertidumbre, extrañeza y escalofrios. El espíritu de un ladrón que murió se vuelve a aparecer en la casa donde le pillaron, mujeres castigadas que se han reencarnado en pájaros, caras de personas que van cambiando, sexo con gente que ya no existe, un hombre que vende los vestidos de su esposa fallecida... Lo podrido, lo descompuesto, lo atroz, lo morboso. Ahí está la lupa de Enriquez para contarnos una historia. Doce relatos publicados en 2024. Entre ellos, el que da título a la colección, la historia de una periodista que se hospeda en un hotel donde la aparición de un cadáver en un depósito de agua hace que se reúnan seguidores y fanáticos de la muerta, escuchando sus lamentos y tratando de interpretarlos. Un hotel presidido por el espíritu de un asesino en serie y una ciudad, Los Angeles, que le trae recuerdos de una antigua pareja que tuvo.

" Llegué a tiempo para volver a subir a la terraza del Cecil y pensar otra vez en Richard Ramírez cubierto de sangre, un predador de la noche endemoniado y con los pómulos de un semidiós. Había menos gente esa noche; imposible sostener la concurrencia todos los días, pensé. Tenía que hablar con el encargado del hotel y preguntar por qué permitía las reuniones: cualquier respuesta era admisible, hasta que les daba publicidad. ¿Cómo habrán sido los últimos momentos de Dizz, pensé, antes de que lo encontrarn muerto en Venice Boulevard?."