Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) es la reina del relato de terror, ese que produce incertidumbre, extrañeza y escalofrios. El espíritu de un ladrón que murió se vuelve a aparecer en la casa donde le pillaron, mujeres castigadas que se han reencarnado en pájaros, caras de personas que van cambiando, sexo con gente que ya no existe, un hombre que vende los vestidos de su esposa fallecida... Lo podrido, lo descompuesto, lo atroz, lo morboso. Ahí está la lupa de Enriquez para contarnos una historia. Doce relatos publicados en 2024. Entre ellos, el que da título a la colección, la historia de una periodista que se hospeda en un hotel donde la aparición de un cadáver en un depósito de agua hace que se reúnan seguidores y fanáticos de la muerta, escuchando sus lamentos y tratando de interpretarlos. Un hotel presidido por el espíritu de un asesino en serie y una ciudad, Los Angeles, que le trae recuerdos de una antigua pareja que tuvo.
" Llegué a tiempo para volver a subir a la terraza del Cecil y pensar otra vez en Richard Ramírez cubierto de sangre, un predador de la noche endemoniado y con los pómulos de un semidiós. Había menos gente esa noche; imposible sostener la concurrencia todos los días, pensé. Tenía que hablar con el encargado del hotel y preguntar por qué permitía las reuniones: cualquier respuesta era admisible, hasta que les daba publicidad. ¿Cómo habrán sido los últimos momentos de Dizz, pensé, antes de que lo encontrarn muerto en Venice Boulevard?."