jueves, 16 de noviembre de 2017
Palacio de los Castejones
Palacio de aire plateresco situado en la calle Aduana Vieja de Soria, el de los Castejones es un edificio del s.XVI de tres pisos con una portada de arco escarzano (que tiene su centro por debajo de la línea que marcan las partes que se apoyan) con un escudo encima. Este escudo (foto) está sostenido por dos salvajes arrodillados, desnudos y con una larga cabellera. Martín González, caballero que ganó a los moros territorio y que fue pariente del conde de Castilla Fernán González fue el que dio origen a esta importante familia (notables en Ágreda, con un palacio mucho más impresionante que éste). Los Castejones pertenecen al linaje de los Santisteban (uno de los Doce Linajes de Soria).
En los bajos de este palacio estuvo a finales del s.XX el bar 131 .(Por lo visto el número correspondía al número de bares que había en Soria cuando se abrió). A la izquierda de la puerta hay una ventana (muy deteriorada), con jamba adornada con molduras y un dintel en forma de concha. En el piso superior hay dos ventanas de igual modelo y, en el último piso, un escudo más pequeño flanqueado por dos ventanas con molduras. Este palacio es una imitación en pequeño de la portada del de los Condes de Miranda, en Peñaranda de Duero (Burgos).
lunes, 13 de noviembre de 2017
Casona de los Salvadores
Martín Salvador fue un caballero que vino desde Valencia acompañando en sus aventuras castellanas al Cid Campeador. Fue el germen de uno de los Doce Linajes de la Ciudad de Soria, los Salvadores, el que tiene un escudo con la luna de plata en menguante en mitad de un campo rojo de sangre y ocho estrellas. Esta Casona, la de los Salvadores, es una construcción del s.XVII, de planta cuadrada, con muros de mampostería y sillares de piedra en las esquinas y dinteles. Se en cuentra al lado de la Diputación Provincial.
Aquí vivió José Tudela de la Orden (Soria 1890-Madrid 1973), que tras estudiar Filosofía y Letras y Derecho entró a formar parte del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Llegó a ser subdirecor del Museo de América de Madrid y descubrió un códice atzeca que está en dicho museo, llamado en su honor Códice Tudela. Se trata de un libro con dibujos de calendarios, rituales y símbolos etnográficos del s.XVI que hasta 1947 perteneció a una familia en A Coruña porque la había traído un antepasado en el s.XVII. Tudela fue amigo de Valle-Inclán, Unamuno, Ortega y Gasset y Machado.
lunes, 6 de noviembre de 2017
Los Artesanos 1902
Situada en la calle San Martín, 2, la chocolatería Los Artesanos 1902 está regentada por la familia de fabricantes de churros más antigua de España, ni más ni menos que ya por la quinta generación. En la planta baja está la chocolatería, donde ofrecen churros, porras, flores y pestiños. También tienen, para los más atrevidos, churros bañados en chocolate o rellenos de crema. Este negocio familiar abrió sus puertas en la calle Ave María (Sr. Florencio), pasando luego por el Sr. Félix, después por el Sr. Galo y llegaría hasta el local actual abierto por la cuarta generación (Sr. Gabi). Su hijo Juan Gabriel prosigue con entusiasmo el negocio de su tatarabuelo.
El chocolate lo fabrican ellos mismos, es una mezcla de tres cacaos procedentes de Sudamérica. En la segunda planta tienen un estupendo restaurante de comida tradicional. Y, por supuesto, venden tabletas de chocolate para llevártelo a casa.
jueves, 2 de noviembre de 2017
Museo de las Villas Romanas
El preámbulo para visitar la Villa Romana de Almenara-Puras (Valladolid), es el llamado Museo de las Villas Romanas, que ofrece una visión completa de lo que es la vida rústica en la época romana. Através de audiovisuales, maquetas, reproducciones arqueológicas y paneles expositivos, se ofrece una mirada hacia la vida y costumbres de aquellos tiempos. La recreación de una típica residencia de una villa bajoimperial (s.IV-V d.C.) permite dar un paseo por ocho estancias con una ambientación que nos acerca a la realidad de la vida romana.
Tras el Museo y la Casa, llega el verdadero motivo de la visita: el recorrido por la auténtica villa del s.IV (habitada hasta el s.V), formada por dos patios en torno a los cuales se articulan treinta estancias. De ellas casi la mitad están pavimentadas por maravillosos mosaicos. También se aprecian termas (con ambientes, frío, templado y cálido), habitaciones para siervos y comedores. En un gran salón, El Mosaico del Baño de Pegaso (foto), la joya de la villa. Abierto en el año 2000 para proteger y salvaguardar la villa, el Museo se encuentra entre los pueblos de Almenara de Adaja y de Puras.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Iglesia de San Juan Bautista
En el Parque Huerta Guadián de Palencia, se encuentra una joya románica: la iglesia de San Juan Bautista de Villanueva del Río (foto), un pueblo que existió hasta que el pantano de Aguilar de Campoo se lo tragó en 1963. Entonces se desmanteló, piedra a piedra, y se trasladó a la capital, donde se reconstruyó tal cual. Tiene planta de una sola nave y, en el exterior, el ábside muestra una ventana con capiteles con aves y una mujer atacada por serpientes. La portada tiene seis arquivoltas ornamentadas con puntas de diamante que se apoyan en columnas con capiteles. La iglesia es un museo donde te ponen un audiovisual sobre el arte románico de toda Palencia. Otro punto de interés de la ciudad es el Museo Diocesano, ubicado en el Palacio Episcopal y que tiene obras de Pedro Berruguete o Alejo de Vahía, salas con artesonado, calvarios, mobiliario y una pila bautismal románica de Valcobero.
En el cercano Paseo del Salón disfrutamos de un menú de 18 euros en Tierra de Sabor consistente en menestra palentina, entrecot y natillas, acompañado de botella de vino de Toro más un aperitivo de cortesía. La iglesia de San Miguel (románica y gótica, con una espectacular torre calada) o el Monasterio de las Claras (gótico, con un retablo barroco del s.XVIII) también nos resultaron gratos de visitar.No nos fuimos de Palencia sin probar en la confitería Los 4 Hermanos las rosquillas de palo y las pastas ciegas.
martes, 31 de octubre de 2017
Museo de Palencia
El Museo de Palencia alberga diversas joyas arqueológicas de la provincia. Está emplazado en la Casa del Cordón (del s.XVI), pero remodelado totalmente su interior y construyendo una planta adicional. Prehistoria, tribus de los Vacceos y los Cántabros, miniaturas de la necrópolis de Palenzuela, el fascinante mosaico de Océano y las Nereidas (foto) hallado en las termas romanas de Villa Possidica (en Dueñas), del s.IV, piezas arqueológicas de la basílica visigoda de San Juan de Baños, capiteles y canecillos románicos, un retablo del s.XV procedente de Amusco. Un broche de oro celtíbero con dos cabezas y cuellos de caballo, del s.I, encontrado en Saldaña, es una de las maravillas del museo.
Palencia tiene un ambiente de bares realmente interesante: Perico (huevo rebozado), La Mejillonera (mejillones al limón), Maño (torrezno de Soria), Casero (gambas a la gabardina), La Traserilla (tapa de cortesía: guiso de arroz) y Donde Dani (tapa de cortesía: canapé de anchoa y boquerón con queso). Todos estos lugares, bien a la hora de la cena o a la hora del aperitivo, tenían un público animado que disfrutaba de la conversación, de las cañas y de las copas de cigales.
lunes, 30 de octubre de 2017
Catedral de Palencia
La catedral de Palencia no es lo que parece: dentro se esconde todo un abanico de maravillas artísticas que bien merecen una visita a esta ciudad. Junto a restos visigodos ya existentes (s.VII), Sancho el Mayor ordena construir en el año 1034 lo que hoy se conoce como cripta románica. Alfonso VI construiría la iglesia en estilo románico que se derribaría en el s.XIV para construir la catedral gótica que, con algunas transformaciones, es la que ha llegado a nuestros días. Las cinco puertas de la catedral se distribuyen en tres fachadas. En la llamada Puerta de Santa María o del Obispo (izquierda de la foto), llaman la atención el tímpano y las arquivoltas. Numerosas capillas rodean el paseo por el interior de la catedral (cada una más interesante que la anterior). El retablo mayor es de Pedro de Guadalupe, de 1504, con un San Antolín que es obra de juventud de Gregorio Fernández. La capilla del Sagrario se encuentra en la parte central del ábside y, entre otros elementos, está el sepulcro de la reina Urraca de Pamplona. La visita al claustro (obra de Gil de Ontañón de 1506-16) y a la Sala Capitular y Museo Catedralicio (tienen un San Sebastián de El Greco) completa el fascinante recorrido.
El paseo por la Calle Mayor de Palencia anima a descubrir los rincones escondidos de la ciudad: la iglesia de San Francisco (gótica, del s.XIII con añadidos renacentistas y barrocos), el Colegio de Villandrando (fachada modernista de 1911 construída por Jerónimo Arroyo), el convento de las Agustinas Recoletas (s.XVII, con una preciosa cúpula con decoraciones de yesería) o el Hospital de San Berbnabé y San Antolín (ahora museo de Medicina y Farmacia). En la Taberna Plaza Mayor tenían un menú de 25 euros consistente en degustación de cuatro primeros (ibéricos y queso, ensalada de escalivada con gambas, pimientos rellenos de carne y gambones a la plancha), chuletillas de cordero y tarta de manzana. Pan, café y botella de ribera tempranillo Hizan incluído. En la Plaza Mayor estaban celebrando la Semana del Pan de Palencia y había puestos con barras y hogazas.
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