miércoles, 31 de agosto de 2022

Quejana


En el valle de Ayala, en medio de suaves laderas con prados y pastizales, se encuentra el llamado Conjunto Monumental de Quejana, que consta de un palacio, un convento, una iglesia y un torreón. Fue construido en el s.XIV por Fernán Pérez de Ayala, noble castellano, padre de Pedro López de Ayala, canciller mayor de Castilla (personaje influyente en la corte de Juan I) y autor del libro Rimado de Palacio (que trata de asuntos morales, religiosos y sociales). El torreón alberga la capilla de la Virgen del Cabello, donde están los sepulcros del padre y del hijo. 

Cerca de allí, en Respaldiza, entramos en la Taberna Antojo, donde tenían un menú de 14 euros del que elegimos: ensalada de queso de cabra, churrasco de ternera a la plancha y arroz con leche, acompañado de vino tinto de la casa. Cerca estaba el Palacio Atxa, del s.XVII y reconstruido en el XIX, finca con edificaciones y tapia, donde destaca una torre en esquina de planta baja y tres alturas. 

lunes, 29 de agosto de 2022

Salinillas de Buradón


Ésta es otra de las villas amuralladas de Álava. Salinillas de Buradón está cerca de Labastida (de la que depende) y fue fundada en 1264 por Alfonso X el Sabio. Aquí hubo un manantial salino que facilitó riquezas a sus pobladores (prueba de ello son las espléndidas casas señoriales que encontramos).  Dos puertas permiten el acceso a la población (una al norte, otra al sur) y dos calles unen estas entradas. Vimos la iglesia de la Inmaculada Concepción, el Palacio de los Condes de Oñate (del que se conserva solo la fachada y que tiene en su interior una torre defensiva llamada de los Sarmientos) y el Hospital de Santa Ana (del s.XV).

Salinillas es camino de paso entre la llanada alavesa y las tierras riojanas. A un tiro de piedra del Ebro, tocando ya Burgos y La Rioja. Nos llamó la atención de su arquitectura los soportales sostenidos con columnas de madera, que le daban al lugar un indudable toque medieval. Varias fuentes abastecen de agua a sus habitantes. A las afueras en El Rincón de Buradón (restaurante con una agradable terraza), nos tomamos un café antes de proseguir el camino. 

sábado, 27 de agosto de 2022

Museo de Alfarería Vasca


En el barrio de Ollerias, en el municipio de Elosu (Álava), en una zona de parques naturales, se encuentra el Museo de Alfarería Vasca. El edificio, que tiene su origen en el año 1711 es una ollería (taller de alfarería) donde vivieron y trabajaron varias generaciones de la familia Ortiz de Zárate. A mediados del s.XX, como consecuencia de la construcción del embalse de Urrúnaga, que está al lado, la arcilla desapareció bajo sus aguas y se paró esta actividad. Desde 1993, gracias al empeño personal de Blanka Gómez de Segura, discípula del último eslavón de la familia que vivió en la casa (José Ortiz de Zárate, fallecido en 2008), es un hermoso altavoz de la cerámica tradicional vasca, con su enorme horno antiguo adyacente a la vivienda. 

Después de que nos explicaran la historia y la evolución de la alfarería de la zona (con una colección que pertenece al Gobierno Vasco), la propia Blanka se encarga de crear una pieza en el torno delante de nosotros. Su huella profesional ha quedado registrada en su marca comercial. La cerámica Blanka está cubierta de esmalte blanco (con pequeñas líneas azules decorativas) que le da un toque mágico a las piezas. 

viernes, 26 de agosto de 2022

Salinas de Añana


Los cursos subterráneos del valle situado en Salinas de Añana atraviesan sedimentos de sal antes de salir a la superficie. Ese agua almacenada, con la ayuda del sol y del viento, produce sal para uso doméstico. Se cree que estos parajes salinos ya eran conocidos desde el Neolítico, pero a mediados del s.XX fueron abandonados, Desde 2015 en que recibieron el Premio Europa Nostra gracias a su recuperación, es una Fundación la que administra los recursos naturales y turísticos que este paisaje produce. La visita guiada a la que nos apuntamos fue toda una experiencia.  El pueblo fue fundado por Alfonso I en 1126 y concedido fuero en 1140, por lo que es la villa más antigua de Álava. Eso es lo que uno siente al recorrer sus calles repletas de casas señoriales.

En el Palacio de Añana (del s.XVII, también conocido como Palacio de los Ozpinas, hoy hotel y restaurante) tomamos un menú de 15 euros que, por elección, fue: gambones con sal de Añana (lógicamente), churrasco de ternera a la brasa y tarta de queso, más copa de vino. En una plazoleta había una escultura de una mujer salinera. 

jueves, 25 de agosto de 2022

Nevera y muralla


La calle Fray Zacarías Martínez es una de las que forman el auténtico origen de Vitoria, cuando entonces era una aldea que se llamaba Gasteiz. Desde aquí se observa algo de muralla histórica, tanto la descubierta como la recreada (en celosía de madera), en un conjunto urbano que no desentona con la zona de plazoletas y parques que la rodean. Como el llamado Espacio Martin Ttipia, que recuerda la figura del gobernador que en 1199 y durante nueve meses resistió el asedio del rey castellano Alfonso VIII, ya que los vitorianos eran fieles al rey navarro Sancho VII que, finalmente, les permitió rendirse ante la imposibilidad de prestarles ayuda. En la foto se ve la nevera construida hacia 1860 por el comerciante Clemente Olava para abastecer de hielo a la ciudad (con capacidad para 45.000 litros nieve). Desde estas alturas (la parte de atrás del Palacio Villa Suso) se tiene una buena vista de la iglesia de la iglesia de San Miguel (s.XIV), con su torre edificada dos siglos después a la que, a su vez, se le colocó en el XVIII un chapitel con linterna hexagonal.

Vitoria contó con tres murallas a lo largo de su historia. La más antigua es del s.XI y hubo una restauración en los años sesenta del s,XX al lado del Palacio Esquivel con un arco. Además de San Miguel, las otras dos iglesias a visitar son las de San Vicente y San Pedro. Estas tres torres y la de la Catedral de Santa María, forman el auténtico skyline de Vitoria.

miércoles, 24 de agosto de 2022

Museo BiBat


Esta escultura de mármol blanco representa a una dama vestida con una ropa interior de lino y otra exterior de lana. Se encontró en 1845, sin cabeza ni manos, en una finca de lo que ahora es la ciudad romana de Iruña-Veleia. En el año 1983, en las obras de acondicionamiento de unos terrenos de la fábrica Michelín, a las afueras de Vitoria, apareció la mano izquierda. No se sabe con certeza qué diosa es. Está datada en el s.II d.C. Espátulas del neolítico, cerámicas en forma de caja de la Edad de Hierro, broches de cinturón de finales del Imperio Romano o monedas de cobre y plata del s.XIII, completan el paseo.

Es una de las sorpresas que ofrece el Museo de Arqueología de Álava, la mitad del Museo BiBat (en euskera DosUno), en la calle Cuchillería de Vitoria, en un edificio moderno de tres plantas abierto en 2009. La otra mitad corresponde al Museo Fournier de Naipes, que ocupa el antiguo Palacio Bendaña, edificio renacentista del s.XVI. En el año 1870 llega desde Burgos Heraclio Fournier para abrir su empresa de fabricación de naipes. Su nieto Félix Alfaro Fournier, heredero de la empresa y coleccionista de cartas y barajas, reunió a lo largo de su vida todo un patrimonio que es el que se expone aquí. 

martes, 23 de agosto de 2022

Catedral de Santa María


La catedral de Santa María de Vitoria es pequeña y fea por fuera (porque tiene una serie de añadidos que la han dejado sin personalidad y, además, a principios del s.XX se construyó otra catedral más espectacular en la zona del Ensanche). Sin embargo, este viejo edificio con una antigua historia escondida, está siendo sometido a un proyecto de restauración que ha sido muy bien valorado por instituciones sociales y culturales. Mientras tanto, se puede visitar (y te llevan por el subsuelo y por las galerías altas de las naves). Comenzó a construirse allá por el 1200 y desde entonces tiene una serie de edificaciones en distintos estilos. Su pórtico del s.XIV tiene una fachada tripartita y está cerrado y protegido. La torre se levantó entre los s.XVI y XVIII y tiene cornisa sobre la que va el cuerpo octogonal donde está el campanario, a su vez cubierto de un chapitel de teja plana. La nave central tiene bóvedas ojivales y está iluminada por ventanales. 

Un buen sitio para comer en Vitoria es La Regadera, donde probamos unas pochas con bacalao y almejas que estaban para chuparse los dedos. En el postre, gelatina de Gin-tonic con sorbete de limón.