Este viaje es el que hizo hace 86 años el padre del narrador en plena guerra civil. Desde La Mata de la Bérbula (León) hasta Teruel y desde Zaragoza hasta la Sierra de Espadán (Castellón). Un viaje obligado que hizo acompañado de Saturnino, los dos encargados de los equipos de transmisiones del bando nacional, que es lo que les tocó cuando les llevaron al Colegio de los Maristas en Carrión de los Condes. Descubrir las estaciones sin servicio de la antigua línea de tren Valladolid-Ariza, los pozos de Caudé donde se acumularon los fusilados o las ruinas del pueblo de Rodén, son algunas de las imágenes narradas que nos deja el escritor en este viaje que es, en sí mismo, un diálogo que nunca tuvo con el padre, superviviente de esas experiencias. Con esta novela (en realidad un libro de apuntes) Llamazares ha obtenido el Premio Nacional de Narrativa 2026.
"¿Cuántos recuerdos no guardarán estos pueblos serranos que atravieso con la tarde ya cayendo sin ver a nadie en sus calles vacías? ¿Cuántas historias no habrán callado sus gentes durante años mientras que las montañas desvelaban cada poco sus secretos en forma de metralla y de esqueletos? ¡¿Cuánto dolor cubre este paisaje mudo sobre el que el anochecer avanza al ritmo en el que yo lo hago sintiendo en el corazón el peso de un mundo que parece pesar hoy más que nunca en este lugar remoto en el mi padre volvió a nacer?!"
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