jueves, 3 de noviembre de 2016

Castelo Branco


En Castelo Branco (Portugal) se encuentra el Jardín del Palacio Episcopal (foto), con varios estanques y multitud de estatuas de reyes y santos. El Museo de Francisco Tavares Proença Junior (arqueólogo que fundó en 1910 el museo que lleva su nombre) muestra 6 tesoros imprescindibles de épocas antiguas: tres menires, una estatuilla romana, una fíbula y unos grabados rupestres. Además la tradición local de los bordados hace que se explique con detalle el proceso de creación de las telas a partir del lino y la seda. En el Museo de Arte Sacro, en la Santa Casa da Misericórdia, un señor muy simpático te enseña arte religioso. Además, en el Museo Cargaleiro (dos edificios, uno en un palacio del s.XVIII y otro en una construcción contemporánea) está la obra pictórica y cerámica de Manuel Cargaleiro (Vila Velha de Rodao, cerca de Castelo Branco, 1927). En lo alto de la ciudad, los restos del castillo templario medieval en la zona donde hubo un castro luso-romano.

En O Jardim degustamos unos calamares "a lagareiro" (se llama así el plato cuando se acompaña de patatas cocidas), acompañados de vino blanco de la casa y, en el postre, una "serradura" (pudin de galleta). A una hora de carretera, la frontera española a la altura de la provincia de Cáceres.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Tomar


En Tomar (Portugal) está el Castilllo de los Templarios (s.XII-XIV) levantado en 1162 por Gualdim Pais (con conceptos de arquitectura militar observados en las Cruzadas de Oriente) y, también, el Convento de Cristo (s.XII-XVIII) que tiene todos los estilos arquitectónicos de las épocas en las que se construyó, pegado al castillo, incluyendo la famosa ventana manuelina (foto). Su bella girola poligonal con pinturas y frescos es el centro espiritual del lugar. Además hay claustros y multitud de dependencias monásticas. Atravesada por el río Nabao, Tomar es una agradable ciudad por la que pasear y descubrir rincones con encanto: un acueducto del s.XVII con 180 arcos, la iglesia de Santa Maria do Olival (s.XIII, con la torre separada frente a la fachada principal), la Sinagoga (s.XV, que alberga el Museo Luso-Hebraico Abraao Zacuto), la iglesia de San Juan Bautista (s.XV, con púlpito en piedra de Ança, en la céntrica plaza de la República) o el Café Paraíso (en la comercial calle Serpa Pinto, abierto en 1911). El Convento de Cristo de Tomar es Patrimonio de la Humanidad desde 1983.

En el restaurante A Bela Vista comimos unas deliciosas plumas de "porco preto" (cerdo ibérico) con vino tinto regional Tejo Vale das Donas. El postre típico de Tomar son las fatias, una especie de pudin de huevo.

martes, 25 de octubre de 2016

Nazaré


Portugal es mar, y el mar al que nosotros nos acercamos fue el Atlántico que roza la ciudad de Nazaré. Se trata de un encantador puerto de mar y lugar turístico en el que destaca, en lo alto de un acantilado llamado Sitio, el Santuario de Ntra. Sra. de Nazaré, que es la que manda en el lugar. El templo es barroco, del s.XVII, tiene fachada con antecuerpo en forma de galería, dos torres gemelas y un reloj en medio. El interior es de una sola nave, con el altar mayor de talla dorada y paneles de azulejos holandeses en colores blancos y azules, del s.XVIII. Se puede subir por una escalera a venerar la imagen de la virgen, cuya festividad se celebra el 14 de septiembre (nosotros fuimos unos días antes y ya había un ambiente de peregrinos, con puestos de recuerdos regentados por unas señoras con unas faldas amplias y cortas que enmarcaban sus piernas con calcetines blancos). En la Ermita de la Memoria, que está cerca, hay un panel de azulejos que representa el milagro de la virgen: levitando frente a un jinete a punto de despeñarse precipitándose al abismo mientras perseguía un venado.

En el Bar Mar de Paixao, nos tomamos una tosta mixta (jamón y queso) con una cerveza Sagres y unos dulces de crema y mazapán. Un funicular te sube y te baja con regularidad desde Sitio hasta la playa (foto).

lunes, 24 de octubre de 2016

Alcobaça


En el año 1178 se incia la construcción del Monasterio cisterciense de Santa María de Alcobaça (Portugal), un edificio de 220 metros de largo que se divide en tres cuerpos: una iglesia (la mayor de Portugal) y dos alas (Norte y Sur). Al entrar por su espectacular fachada, hay que detenerse en la Sala de los Túmulos, la capilla de San Bernardo, la Sacristía, la Capilla de las Reliquias, la Capilla del Senhor dos Passos, el claustro de D. Dinis, las Salas del Capítulo y de los Monjes, la Cocina, el Refectorio, los Dormitorios, la Sala de los Reyes, la Capilla de Ntra.Sra.del Destierro... Todo un recorrido por las formas arquitectónicas y los caprichos artísticos de un lugar que tiene el privilegio de ser donde surgieron las primeras aulas públicas de Portugal. Aquí están enterrados el rey Pedro I y su compañera Inés de Castro (dama de compañía de su segunda esposa, mandada asesinar por su padre, el rey Alfonso IV mientras él todavía era príncipe). El Monasterio de Alcobaça es Patrimonio de la Humanidad desde 1989.

En Alcobaça se juntan dos ríos, el Alcoa y el Baça. Es una ciudad con tradición de cerámica, con plazoletas muy agradables para recorrer y sentarse a tomar una cerveza.

jueves, 20 de octubre de 2016

Batalha


En el año 1385 se libró en Aljubarrota (Portugal) una batalla entre portugueses y españoles. Como quiera que ganaron los primeros, el rey Juan I mandó construir un monasterio: Santa Maria da Vitoria. Hoy día esa joya arquitectónica en estilo gótico brilla con todo su esplendor en la ciudad de Batalha. Tardó dos siglos en terminarse, aunque esto es un decir, porque las llamadas Capillas Imperfectas (foto) están sin acabar. Situadas detrás de la cabecera, se trata de una rotonda con siete capillas alrededor y donde falta la bóveda. Por lo demás, en el monasterio se encuentra la Capilla del Fundador donde está su túmulo y el de su esposa, la reina Felipa de Lancaster, además de los reyes que les sucedieron. Mateus Fernandes, arquitecto que trabajó en el edificio, también tiene su tumba nada más entrar en la iglesia. Multitud de estatuas entre reyes, santos y apóstoles, ocupan la portada. Sus dos claustros son espectaculares. El Monasterio de Batalha es Patrimonio de la Humanidad desde 1983.

En Casa das Febras probamos una riquísima carne de cerdo a la alentejana (con almejas) acompañada de vino tinto de la región. En una gran plaza al lado del monasterio hay una estatua a caballo de Nuno Alvares Pereira, condestable, carmelita, beato y santo.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Leiria


En el año 1135, D. Alfonso Henriques conquista Leiria (Portugal) para la causa cristiana y funda su castillo para su estrategia militar. A él se entra por la puerta de Albacara y en el recorrido nos encontramos con varios puntos de interés: la iglesia de Nuestra Señora de la Penha (ruinas consolidadas), los antiguos Pazos Reales (muy bien rehabilitados), la Torre Principal (foto, iniciativa de D. Dinis, en el año 1324) y las vistas de la ciudad. La catedral es del s.XVI en estilos manierista y barroco, pero está muy restaurada, Se da la circunstancia de que la torre de la catedral (s.XVIII) está a cierta distancia, sobre la antigua muralla medieval, al lado de la puerta llamada del Sol. La iglesia de San Pedro es el único resto románico de la ciudad, con capiteles y arquivoltas en la fachada y está muy cerca del castillo. La plaza Rodrigues Lobo (poeta nacido aquí en 1580) son el centro neurálgico de la ciudad, donde está el ambiente de los cafés y los restaurantes.

No puedes abandonar Leiria sin comprar una caja de brisas do Liz (almendra, azúcar y yema de huevo), un secreto local que salió de un antiguo convento y se ha establecido en las pastelerías de la ciudad.

martes, 18 de octubre de 2016

Conimbriga


Conimbriga (Portugal) fue poblado prerromano en el s.II a.C. Desde entonces hay una división de manzanas urbanas que se mantendrían en los periodos romano y visigótico posteriores. Actualmente está excavada un 15% de su extensión. Permanece la muralla romana, del s.I d.C. (alto imperial), pero sobre todo la de dos siglos después (bajo imperial), que encerró más a la ciudad e incluso muchos edificios fueron destruídos como se ha comprobado en las excavaciones. Entre lo que ha salido a la luz están la Casa de los Surtidores, del s.II (con mosaicos con temas de cacería) y la Casa de Cantaber, del s.I (organizada alrededor de un peristilo central y cuatro laterales). También hay termas, acueducto, foro y una basílica paleocristiana. El Museo Monográfico de Conimbriga ofrece una estupenda exposición de lo encontrado bajo tierra y una explicación de cómo era la vida cotidiana de la ciudad.

Después de la historia, a comer: en Condeixa-a-Nova (a 1,6 kilómetros) está el restaurante O Regional do Cabrito cuya especialidad es, lógicamente, el cabrito "a Condeixa", acompañado de un delicioso vino Dao Grao Vasco. En el postre, "serradura", un maravilloso pudin a base de galletas.