viernes, 8 de mayo de 2020

Aire limpio


Vendrán pronto los días azules: de cielos limpios, de aguas claras, de aire puro en lo alto de las montañas. Tiene que ser así para evitar pensar que la vida es una tomadura de pelo. Algo tienen que explicarnos las autoridades sanitarias para entender que un beso, un abrazo, una conversación, una cercanía física de un cuerpo amable no tiene que ser un peligro.

O puede que no lo expliquen nunca y tengamos que vivir así: distanciados dos metros. Mientras esperamos todas esas respuestas, lo mejor será salir al campo (cuando se pueda). Por eso es una delicia soñar con el campo: la naturaleza, los árboles, los senderos cuesta arriba, las aguas de los ríos, las flores silvestres y el maravilloso aire que limpie al cuerpo y el alma de fantasmas absurdos.

Tenemos que airearnos pronto, caminar en libertad.

"Estos días azules y este sol de la infancia"
Antonio Machado

miércoles, 6 de mayo de 2020

Respirar


Al otro lado de las nubes, seguro que luce un cielo espléndido. Puedes hacer dos cosas: esperar a que pase el tiempo gris o avanzar hacia otro escenario diferente. En cualquier caso, tras la tempestad siempre viene la calma.

Así ha sido y ahora se insiste en que tras los dos meses de angustia, vendrá un tiempo nuevo. Una época de cuidar la naturaleza y cuidar el espíritu personal. El encierro ha servido para desear con todas las fuerzas del mundo caminar en libertad por los paisajes abiertos y, también, dar más importancia a la tranquilidad de cada uno frente al barullo del entorno.

El futuro se presenta como un gran campo abierto en el que caminar en solitario y descubrirse a sí mismo, respirando con entusiasmo (que llevamos dos meses respirando espacios cerrados y, también, trozos de tela extraña).

martes, 5 de mayo de 2020

Reflejo


Un trocito de cielo azul se adivina entre enormes nubes amenazadoras. A nada que esperes, volverá a brillar el sol. Ya es hora de que salga el sol en nuestras vidas. Unas vidas que han estado dos meses impregnadas de miedo y oscuridad. Con lo peor que te podía llegar: que empezaras a toser y te mandaran a un hospital a esperar la muerte (el truncamiento de una vida que iba tirando y, de repente, se truncaba).

Ahora somos un reflejo de lo que fuimos. Somos otros: más confundidos, más maniáticos, más pesimistas. El precio que se ha pagado (libertad de movimientos) ha sido duro, pero se ha podido asumir con la incorporación de ciertas rutinas que tranquilizaban el día a día. Ahora nos miramos en el espejo y vemos al otro yo. Iguales, pero muy cambiados. No puede ser de otra forma, ha habido que aprender rápido de lo relativo que es todo.

Habrá que seguir con la vida, despacio, con algún temor todavía. Pero no queda otra. Habrá que hacer balance y saber qué es lo que verdaderamente nos llevamos de todo este tiempo extraño.

lunes, 4 de mayo de 2020

Abismo


"Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin o con los ojos
o con el pensamiento.

Más ¡ay! de un corazón llegue al abismo
y me incliné un momento.
y mi alma y mis ojos se turbaron.
¡Tan hondo era y tan negro"

Gustavo Adolfo Bécquer
(Rima XLVII, del libro Rimas y Leyendas)

Cuando observamos un paisaje podemos abarcar con la mirada hasta dónde llega, lo que hay y lo que falta. Pero al prestar atención a un sentimiento es muy difícil llegar a su comprensión porque el alma humana ofrece unas dimensiones que nuestra percepción no comprende.

domingo, 3 de mayo de 2020

Orilla


"Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado."

Federico García Lorca
(Soneto de la dulce queja, del libro Sonetos del amor oscuro)

A veces en la vida hay una lucha interna entre lo que se desea y lo que se tiene. Entre lo privado y lo público. Por eso hay que colocar en la balanza los sentimientos y la realidad social. Y fijarse en lo que más pesa.



sábado, 2 de mayo de 2020

Esperanza


"Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza."

Miguel Hernández
(Canción última, del libro El hombre acecha)

Lo que dejamos atrás (los recuerdos, la vida tranquila, el hogar y lo cotidiano) se evapora para siempre. Solo queda disfrutar de esa nostalgia de la paz del pasado y soñar con ese tiempo para tener algo a lo que agarrarse.


viernes, 1 de mayo de 2020

Perfumes



"Otro tiempo vendrá distinto a este.
Y alguien dirá:
<Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas>

Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero."

Ángel González
(Otro tiempo vendrá, del libro Sin esperanza, con convencimiento)


Vivimos días grises, en los que no pasa nada, donde se van sucediendo acontecimientos monótonos y predecibles. Cuando se haga balance de los días del paréntesis siempre quedará la sensación de no haberlos sabido aprovechar mejor, de no haber hecho otros planes más enriquecedores.