martes, 11 de mayo de 2021

Sabiduría y armonía


La avenida Panepistimiou de Atenas va desde la plaza Omonia hasta la plaza Sintagma. Es uno de los paseos más elegantes de la ciudad porque te permite contemplar la llamada Trilogía Neoclásica, que son tres edificios construidos en el s.XIX y que rememoran las construcciones del esplendoroso periodo de la Grecia clásica (el que va desde el s.VI a.C hasta el s.IV d.C., cuando llegaron los romanos). Estamos hablando de la Biblioteca, la Universidad y la Academia. 

Los tres edificios están seguidos y fueron diseñados por Theophil Hansen, arquitecto danés. De 1843 es la Universidad (que en griego se dice Panepistimio) y que tiene en su atrio unas espléndidas pinturas que representan a las musas del conocimiento. A su izquierda se encuentra la Biblioteca, seis columnas de estilo dórico y una hermosa escalinata, realizada entre 1888 y 1903. A la derecha de la Universidad está la Academia (foto), construida entre 1859 y 1887. Es de estilo jónico, con capiteles coronados con volutas y tiene delante dos columnas, una con la diosa Atenea (con su escudo y lanza, representando la sabiduría) y otra con el dios Apolo (con su lira, representando la armonía). 

Son los tres templos del saber. La Academia de Platón se fundó en el 387 a.C. En el frontispicio estaba escrito: "Que no entre nadie que no sepa Geometría".

lunes, 10 de mayo de 2021

Iglesia


En nuestros paseos por el centro de Atenas nos encontramos iglesias que tenían un encanto especial. La de Kapnikarea se encuentra en mitad de la concurrida calle Ermou, una de las zonas comerciales más animadas de la ciudad. Se trata de una iglesia construida en el s.XI, en la que destaca su hermosa cúpula bizantina (colocada sobre un tambor octogonal) en el centro de una planta cruciforme. Es una iglesia ortodoxa dedicada a la Presentación de la Virgen. A mediados del s.XIX, cuando se reestructuró urbanísticamente la ciudad, se pensó en derribarla, pero fue salvada en una valiente decisión. Se cree que está edificada sobre un templo griego antiguo. Es un pequeño complejo de tres unidades: iglesia, capilla y atrio. Desde aquí, tomando la calle Kapnikereas se llega derecho al barrio de Plaka, a la sombra de la Acrópolis. 

Una de las costumbres más agradables de la vida urbana de los griegos es detenerse un buen rato en un café y disfrutar sin prisa de un capuccino freddo y un vaso de agua. En la plaza Omonia está el Café Neon, que se abrió en 1920.

domingo, 9 de mayo de 2021

Dios enfadado


El Museo Arqueológico Nacional en Atenas alberga una de las colecciones más fascinantes que pueden existir para conocer la cultura griega. A pesar de lo que se llevaron a sus museos los franceses y los británicos, claro. Se encuentra en la avenida Patisson, en el barrio de Eksaria, en un edificio de estilo neoclásico construido entre los años 1866 y1889. Arte cicládico (figuras humanas de mármol), vasijas micénicas (con dibujos de guerreros), la máscara de Agamenón (1500 a.C., de oro), un jinete sentado a horcajadas sobre un caballo (escultura ecuestre de bronce del 140 a.C.), frescos minoicos con dos personajes boxeando encontrados en la isla de Santorini, estatuas de kuoros (estáticas, de ojos almendrados), cerámica roja (con dibujos de personales con gran realismo) y obras de Fidias y Mirón en la época clásica (s.V y IV a.C.). 

En 1928, en el cabo Artemisio, en el fondo del mar, se encontró la estatua de bronce que parece ser que representa a Poseidón (si lanzara un tridente) o a Zeus (si arrojara un rayo) y que está datada en el 460 a.C. (foto). La estatua viajaba en un barco que se hundió en el s.I a.C.

sábado, 8 de mayo de 2021

Pescados



Estuvimos en el Mercado Central de Atenas, que se encuentra entre la plaza Omonia y la plaza Monastiraki, dos de los centros neurálgicos de la ciudad. Está en un edificio de aire neoclásico que data de 1875, en la calle Athinas. Es el paraíso de la carne de cordero, los pescados, los quesos, las aceitunas, las hierbas, las especias, las frutas, las verduras, los frutos secos... Los olores de la comida, los colores de los puestos y el griterío de los vendedores nos introdujeron en un ambiente mercantil amable y dinámico. 

En nuestro recorrido por las calles de Atenas pasamos por delante del Parlamento (en la plaza Syntagma, con sus soldados haciendo la guardia), por el estadio Panathinaikó (acogió los juegos olímpicos de 1896) y por la Catedral de la Anunciación (ortodoxa, del s.XIX), que está al lado de la "pequeña catedral", la iglesia de San Eleuterio, una iglesia bizantina más antigua (del s.XIII o anterior). También nos cogimos el metro y nos fuimos hasta la zona de El Pireo (el puerto de la antigua Atenas), donde cenamos en el restaurante Samaria una ensalada (tomate, cebolla, pimiento verde y aceitunas negras), bolas de queso rebozadas, pulpo a la parrilla y sardinillas fritas acompañado todo de un estupendo vino blanco. 

viernes, 7 de mayo de 2021

Musas


Hicimos una excursión a Delfos, donde estaba el Oráculo (una pitonisa se ponía en contacto con el espíritu de Apolo y daba respuestas a las consultas que le hacían). En los alrededores del Monte Parnaso, se reunían las musas (hijas de Apolo que representaban las cuerdas de su lira) y todo era canto y poesía. Del templo de Apolo (s.IV a.C., sobre restos de otros anteriores) apenas se conservan unas columnas, pero el espíritu de las reuniones esotéricas permanece vivo. Por ejemplo, lo de las cabras: como quiera que era un animal sagrado, le tiraban agua fría para ver si el dios estaba o no (si se estremecía era que estaba). El Pórtico de Adriano, el Teatro, el Estadio y el santuario de Atenea Pronoia completan los fascinantes paisajes del valle.

En el Museo de Delfos, que está en la zona, contemplamos la espléndida estatua en bronce del s.V a.C. conocida como el Auriga de Delfos (que formaba parte de un grupo más amplio y que conmemoraba una victoria en carreras de cuadrigas) y, también, a los hermanos Cleobis y Bitón (610-590 a.C.) en mármol, que transportaron a su madre, que era una diosa, a un templo y fueron compensados con un hermoso sueño eterno.

jueves, 6 de mayo de 2021

Centro comercial


La acumulación de edificios públicos en una zona de Atenas permitió que ésa fuera el centro administrativo, político, judicial, social, religioso y comercial. Es el llamado Ágora. Templos dedicados a los dioses y mercados estaban distribuidos por un gran espacio abierto, a la manera de un gran cruce de caminos. Tras la época helenística llegó la romana y, con ella, sus construcciones propias, como la Torre de los Vientos (s.I a.C), realizada por un astrónomo de Macedonia (derecha de la foto), de planta octogonal y 12 metros de altura. Los ocho vientos asociados a cada punto están dibujados en el friso. La Stoa de Átalo fue un centro comercial recuperado en el s.XX como Museo del Ágora, donde se exponen piezas de indudable valor de la cultura griega (pasear por su pórtico abierto es una verdadera delicia). El templo de Hefesto se construyó en el 449 a.C. y está dedicado al dios de la forja (que se casó con Afrodita). Mezquitas e iglesias bizantinas ocupan el lugar de templos antiguos. 

En Xen Zeus, una terraza en el barrio de Plaka, probamos el souvlaki (brocheta, en este caso de cerdo) con una copa de ouzo (licor anisado) y, en el postre, yogur con dulce de guinda. 

miércoles, 5 de mayo de 2021

Columnas


En el año 2009 visitamos Grecia. Estuvimos en Atenas y subimos a la Acrópolis para ver el Partenón. Es un templo consagrado a Atenea Pártenos, de estilo dórico octóstilo (ocho columnas en su fachada más corta, de las cuales vemos seis en la foto).  En la parte más larga tiene diecisiete columnas. Está construido con mármol del monte Penteli, a 15 kilómetros de allí. Se sabe que se edificó en los años 447 a 432 a.C. A lo largo de la historia ha sido asaltado y modificado en multitud de ocasiones. En las metopas de su friso están esculpidas escenas épicas. 

A los pies de estos restos, el barrio con más encanto de Atenas: Plaka. Allí están las calles peatonales, los comercios de artesanía, las pequeñas iglesias bizantinas y los restaurantes. En Spilia Tis Akropoleos probamos la salsa tsatsiki (yogur, pepino y ajo) y la mousaka (pastel de berenjena), en un encantador patio de albaricoques y parras, con la luna en lo alto y un gato subido a una tapia.