domingo, 8 de octubre de 2023

Belmonte


En Belmonte te veden una entrada para que puedas visitar 6 puntos turísticos de interés: el Museo del Aceite (un molino de finales del s.XIX), el Ecomuseo del Zêzere (flora y fauna del río que nace en la Sierra de la Estrella y desemboca en el Tajo), el Museo del Descubrimiento del Nuevo Mundo (en Belmonte nació Pedro Àlvares Cabral, descubridor de Brasil en 1500), el Museo Judaico de Belmonte (la presencia de la comunidad judía fue muy importante aquí durante siglos), la Iglesia de Santiago y Panteón de los Cabral (s.XIII con pinturas murales y una Piedad del s.XIV) y, finalmente, el Castillo.

El Castillo de Belmonte perteneció a la estructura de Sancho I en el s.XII. Un siglo después se construye la torre y el castillo. En el s.XV Alfonso V dona el castillo a Fernao Cabral y se convierte en una elegante residencia (con su ventana manuelina). En el s.XIX se construye un anexo con balcones sostenidos por arcadas y en 1992 se crea en su interior un anfiteatro para disfrute del público. En la Torre hay un pequeño museo arqueológico. En Fio de Azeite disfrutamos de una espectacular parrillada de ternera, cerdo, pollo, langostinos, patatas fritas, ensalada y tres salsas. Con vino blanco de la casa, agua y postres (pannacota con frutos rojos), el precio total fue 52 euros.

sábado, 7 de octubre de 2023

Linhares da Beria


En el corazón de la Sierra de la Estrella se encuentra Linhares da Beira. En 1169 Alfonso I le otorgó la primera carta foral y en el reinado de Dionisio I (finales s.XIII) se levantó su imponente castillo: dos recintos amurallados, uno para refugiar a la población y otro para fortalecer la estructura militar. Tiene 2 torres (la del Homenaje y la del Reloj, con campana), 4 puertas y 2 cisternas. El paisaje desde el castillo es espectacular. En el callejeo del pueblo se descubren numerosas ventanas manuelinas, la mesa del Foro romano (estructura de piedra con bancos donde se tomaban decisiones), la Casa del judío, la Picota del s.XVI, la Antigua Casa de la Cámara y la Capilla de Nosso Senhor dos Passos (oficina de turismo) con inscripciones hebreas en la fachada.

En el Café da Maria tomamos un vino blanco y un sande (bocadillo) de queso y chorizo, además de una ración de almendras naturales que tenían un sabor exquisito. 

viernes, 6 de octubre de 2023

Trancoso


De nuestro recorrido por el centro de Portugal, Trancoso fue el pueblo que tenía más habitantes, unos 8.400. Sin embargo, el verdadero interés estaba en su caso histórico al que se accede por varias puertas medievales, siendo las Puertas del Rey la entrada más espectacular, ya que está frente a una amplia explanada. En Trancoso hay dos puntos culturales de interés: Casa do Bandarra (memoria del profeta, zapatero y poeta del s.XVI) y el Centro de Interpretación Isaac Cardoso (que da fe de la presencia judaica en la localidad y que toma el nombre del filósofo, médico y escritor del s.XVII). El castillo de Trancoso es una construcción con torres almenadas levantado entre los s.X y XII.

En O Museu (que fue la casa del Padre Costa, condenado por la Inquisición por tener 299 hijos) probamos un queso de oveja con mermelada, un jabalí a la parrilla con patatas y verduras, una ternera guisada, una sardina dulce en el postre (especialidad local) y un arroz con leche. Con bebida nos costó 50 euros. También compramos vino. La Casa do Gato Preto tiene en su fachada la escultura de un felino (se cree que es el símbolo del León de Judá) y extramuros vimos una Necrópolis de sepulturas rupestres.

jueves, 5 de octubre de 2023

Marialva


En lo alto de Marialva hay una colina donde están los restos de su castillo y la Ciudadela que lo rodeaba. El ambiente de su trazado urbano aún permanece (picota, antiguo ayuntamiento, antigua cárcel) y un paseo por sus callejuelas que se abren paso entre las rocas y los olivos, te transporta a los aires medievales. Aquí vivieron aravos, pueblo lusitano, hasta que los romanos se quedaron con todo. La Torre del homenaje se mantiene valiente y atrevida aun con el paso de los siglos. La iglesia de Santiago (con su bello retablo de madera) y la Capilla del Señor de los Pasos, dejan constancia de los nuevos aires cristianos del lugar. Fuera de las murallas (con sus elegantes puertas) está la Villa, que tiene casas y palacios con esculturas y balcones de aire elegante. 

Tomamos un café en Pé de Cabra, donde el chico que atendía el local nos enseñó su colección de monedas. La leyenda de la doncella de los pies de cabra hace alusión al curioso amor de un hidalgo y de María Alva y de la manera en que que el hombre descubrió el número que calzaba la mujer para regalarle unos zapatos: dejando sus huellas sobre un montón de harina. Este experimento demostró que sus pies eran los de una cabra y, descubierto el secreto al entregarle el regalo, ella se arrojó desde la torre del castillo. 

miércoles, 4 de octubre de 2023

Almeida


Visto desde el aire, parecería que Almeida es una estrella de doce puntas. Eso se debe a la construcción de sus fosos, murallas, baluartes y revellines que dan a este pueblo la imagen de una fortaleza perfecta. Es una arquitectura militar surgida como resultado de la modernización de Portugal tras la guerra de la Restauración (1641) y que transformó el lugar en una verdadera máquina defensiva. Hubo un importante castillo, pero saltó por los aires en 1810 con la invasión francesa. Las puertas dobles de San Francisco (foto) y San Antonio son la manera de entrar a Almeida, donde destacan las construcciones llamadas Casamatas (20 salas subterráneas en el subsuelo de un baluarte que hoy es el Museo Histórico-Militar), el Cuartel de las Escuadras y la Torre del Reloj. También visitamos el Solar Sao Joao, palacio mandado construir en 1726 por el Coronel de Infantería José Delgado Freire, típica casa representativa de la hidalguía militar, con objetos de la vida cotidiana congelados en el tiempo.

En Talmeyda sirven un delicioso bacalhau com natas acompañado de vino verde. Durante la Edad Media Almeida fue plaza española (mejor dicho, del reino de León), pero con el Tratado de Alcañiz de 1297 pasó a Portugal.

martes, 3 de octubre de 2023

Castelo Rodrigo


Castelo Rodrigo tiene un palacio edificado en 1590 que era la residencia de D. Cristóbal de Moura (embajador de Felipe II, virrey de Portugal, incendiado por el pueblo en la Guerra de la Restauración de un siglo después, por ser visto como un símbolo del dominio español). Ocupa el espacio donde antes hubo una espectacular alcazaba. En la foto, la puerta de entrada con el escudo de armas. En Castelo Rodrigo hay murallas, tres puertas de entrada, una picota quinientista, una iglesia medieval (de Rocamador), inscripciones hebreas en dinteles de puertas, una cisterna con entradas en arco apuntado y en arco en herradura. Es un pueblo de almendros y de higueras. La Torre del Reloj mide el tiempo de sus casi 500 habitantes. 

En Cantinho Café te hacen unas tostas espectaculares con embutidos, queso o  verduras. Se pueden acompañar de una amplia selección de cervezas artesanas y tienen una tarta de limón y nueces casera que es una verdadera delicia. El hombre y la mujer que lo regentan eran personas muy amables.

lunes, 2 de octubre de 2023

Castelo Mendo


Castelo Mendo fue la primera de las 12 Aldeias Históricas de Portugal que visitamos en nuestro fascinante viaje por los distritos del este central del país vecino (vamos, la continuación de nuestra Extremadura). Se trata de un proyecto turístico para dar a conocer una serie de pueblos que fueron en la Edad Media un importante punto estratégico al encontrarse en los límites fronterizos entre reinos que continuamente se vigilaban.

Castelo Mendo tiene hoy menos de cien habitantes y el acceso se hace por la Puerta de la Villa (foto) que está custodiada por dos verracos. Tiene tres iglesias y según se va subiendo por sus empinadas calles con palacetes de escudos y ventanas manuelinas, se llega a la de Santa María que es ruina consolidada y que ocupa los terrenos donde primitivamente estuvo el castillo. En un lateral de la Casa de la Cámara (hoy oficina de turismo y museo etnográfico) está esculpida la cabeza de Mendo que mira hacia una casa mucho más humilde donde sobre una piedra de la fachada se adivinan los rasgos de Menda, dos miradas enamoradas a distancia. La ciudadela de Castelo Mendo está abrazada por una muralla de finales del s.XIII y todavía se pueden contemplar sus cinco puertas. En una tienda regentada por una señora mayor, se puede degustar por un euro una copita de ginjinha (licor de guindas).