domingo, 1 de noviembre de 2015

Habarana


Lo mejor de Habarana fue el estupendo masaje ayurvédico que nos dieron en un centro especializado en este tipo de tareas: te impregnan de aceite arriba y abajo, aplicando con las manos las terapias de relajamiento y sanación (mezclando movimientos armónicos e intensos) y, luego, te dejan un rato en una sauna de calor y, seguidamente, en una caja donde te encierran y donde solo se asoma la cabeza que te la cubren con una toalla. Después de una ducha fría, el cuerpo sale flotando. El ayurveda es una terapia hindú que tiene cinco mil años y que significa vida y ciencia.

Habarana es un lugar tranquilo, lleno de bosques y praderas (con monos merodeando por cualquier lado), punto de referencia equidistante a las distintas ciudades patrimonio cultural de Sri Lanka. Es una zona donde sacan a pasear a los turistas en elefante. En la foto, el Lago de Habarana.

El batik es una técnica de teñido de tejidos que consiste en aplicar capas de cera y, una vez endurecida, crear líneas craqueladas que forman figuras y diseños. No hay que venir de Sri Lanka sin una camisa elaborada con esta técnica.

sábado, 31 de octubre de 2015

Jardín Botánico de Peradeniya


A 6 km. de Kandy se encuentra el Jardín Botánico de Peradeniya, 60 hectáreas de árboles y plantas para disfrute de la población en el mismo sitio donde antes se entretenía la monarquía. En el año 1371 el rey Wickramabahu III crea este mágico lugar, donde han vivido reyes cingaleses (Rajadhi Rajasinghe en el s.XVIII) hasta que los británicos se apoderaron del sitio en 1815. Tras los saqueos y destrucciones, en 1821 el botánico inglés Alexander Moon organiza y rehabilita los distintos ambientes con los que cuenta el parque. Abetos, palmeras, bambú, higueras, cacao, especias y una deliciosa colección de orquídeas pueden disfrutarse pacientemente en el paseo por estos terrenos próximos al río Mahaweli, donde se puede llegar hasta un encantador puente colgante.

Hay una zona donde distintas personalidades han plantado un árbol y también pudimos conocer a unos habitantes muy particulares: los murciélagos. Inmensas praderas y coquetos jardines con flores van apareciendo a medida que caminas.

martes, 27 de octubre de 2015

Kandy


Centro espiritual de Sri Lanka, hasta que el último rey de la dinatía Nayak, Wikrama Rajasinha, fuera derrotado por los británicos, Kandy fue reino independiente. Hoy día es un lugar de peregrinación budista, con multitudes que quieren estar cerca de la reliquia del Diente. El lago está en pleno centro de la ciudad y fue creado por su último rey. Sus calles conservan el esplendor de los edificios coloniales, como el Hotel Queens (foto). Mezquitas y templos hinduístas también aparecen a la vuelta de cualquier esquina. El conjunto de baile Kandy Lake Club nos ofreció un maravilloso espectáculo con músicas rituales de tambor y danzas que hacían alusión a la recolección en el campo, a la sanación de los males o a exorcizar a los poseídos por los demonios (incluyendo un paso del fuego con reminiscencias de la leyenda de Rama y Sita). El traje tradicional de Kandy, que lucen los bailarines en una actuación, consta de 64 adornos.

En The Bake House disfrutamos de un té acompañado de wattalappam, que es un exquisito pudin de leche de coco.

domingo, 25 de octubre de 2015

Templo del Diente de Buda


Cuenta la leyenda que alguien rescató un diente de Buda en la pira funeraria cuando el Maestro murió en la India en el año 483 a.C. En el s.IV, la reliquia pasó oculta en los cabellos de una princesa a Sri Lanka. Tras ser custodiada en las distintas capitales históricas, finalmente llegó a Kandy, donde ahora la guardan en una urna de oro en forma de pequeña dagoba en un templo de muros blancos y tejado de pizarra.

Es un edificio del s.XVIII, con añadidos en siglos siguientes, como el maravilloso salón de audiencias, con columnas talladas en madera que sostienen el techo. También es muy interesante la biblioteca, la estructura octogonal (foto) edificada por el rey Rajasinha para guardar su colección de manuscritos en hojas de palma. Varias veces al día abren la dependencia donde está la urna del diente y los peregrinos se agolpan para mostrar sus creencias. Una vez al año, la reliquia la sacan en procesión (a lomos de un elefante) en un colorido festival con bailarines y músicos.

Kandy fue el último reino cingalés que se resistió a los colonizadores europeos (en 1815), por lo que es un lugar con simbolismo patriótico y espiritual.

sábado, 24 de octubre de 2015

Matale


Cúrcuma, café, cacao, jengibre, cardamomo, nuez moscada, canela, vainilla... bienvenidos al mundo de las especias, esas plantas mágicas con propiedades curativas de las que Sri Lanka es el paraíso. Cerca de Matale se encuentra el Ranweli Spice Garden, que es un sitio donde te enseñan cómo crecen y se tratan estos tesoros de la naturaleza, luego te dan un masaje en la cabeza y en la espalda con delicados ungüentos y, finalmente, te abren las puertas de una tienda especializada en productos ayurvédicos (la medicina tradicional hindú) donde puedes hacer provisión de aceites para el dolor de las articulaciones o cremas de aloe vera para las rojezas de la piel.

Matale, estando como está en el centro del país, es una ciudad tránsito y un nudo de comunicaciones con tradición hinduísta. Allí se encuentra el espectacular templo Sri Muthumariamman Thevasthanam (foto), construído en 1852 y dedicado a la diosa Mariamman como ofrenda al escuchar los ruegos del gobernador de la zona, impidiendo que los monzones causaran daños en la población.

martes, 20 de octubre de 2015

Dambulla


A 160 metros de altura se encuentran las Cuevas de Dambulla, que son del s.I. a.C. y que presentan una colección de más de 150 budas de todos los estilos y tamaños, venerados desde entonces. Fue el rey Valagamba, que tras la derrota de Anuradhapura en el s.I (d.C.) encontró su refugio en este sitio sagrado y las dio a conocer (aunque se cree que ya tenían vida varios siglos antes). Enmarcadas en una estructura de color blanco a la manera de un soportal (de 1938), desde el fondo (que es la primera que visitamos), hasta la entrada, son estas cinco: la Cueva del Segundo Templo Nuevo (con un Buda reclinado de 10 m. de largo), la del Templo Occidental (con un Buda sentado y los dioses Visnú y Saman), la del Gran Templo Nuevo (el Buda reclinado mide 30 m. y son maravillosas las pinturas murales de los techos al estilo Kandy), la de los Grandes Reyes (la de la foto, con las estatutas de Valagamba y Nissankamalla y una vasija que recoge gotas de agua de lluvia; es la cueva más grande: 52 metros de longitud y 23 de ancha) y, finalmente, la Cueva del Señor de los Dioses (Buda reclinado de 14 metros). Entre la cuarta y la quinta, entramos a una capilla donde un señor nos puso una pulsera de hilos y nos bendijo con un cántico.

En el camino, una chica nos vendió un coco (de los de color naranja), cuya agua bebimos con una pajita dando buena cuenta, luego, de la suave carne blanca de su interior.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Sigiriya


Sigiriya es una roca enorme en cuya parte superior se encuentran las ruinas de lo que fue un palacio del s.V, según capricho del rey Kasyapa. Este rey había matado a su padre, Dhatusena (el del Buda de Aukana), y arrebató el título que le correspondía a su hermano, que huyó a la India y luego volvió con un ejército para reclamar sus derechos con la sorpresa de ver en un sitio tan inhóspito el lugar que debía recuperar. Después de los jardines, hay que escalar la roca: se sube por una escalera a las famosas Damas de Sigiriya, unos frescos del s.V que representan a mujeres en pareja o solas que, según una versión, son cortesanas y, según otra, diosas. También está el Muro de los Grafitis, donde desde tiempos inmemoriables la gente dejaba frases escritas. A medio camino está la Puerta del León, por las garras esculpidas que es lo único que queda de lo que debió ser un león entero

Tras la muerte de Kasyapa, que perdió en la batalla contra su hermano, fue durante varios siglos un monasterio. Al llegar a la cima hay murallas, cisternas, un trono real (en el que está prohibido sentarse) y los restos de paredes de los edificios.

La comida típica de Sri Lanka es el rice and curry. Consiste en una porción de arroz acompañada de varias cucharadas de distintos guisos a elegir: dhal (lentejas), pol sambol (coco rallado), verduras, mallung (hojas picadas), algo de pollo, cerdo o pescado en salsa, un toque de mango chutney (mermelada) y papadams (tiras de pan crujiente) para acompañar. Todo picante.