viernes, 11 de junio de 2021

Carcomidas piedras


La corza blanca (Beratón), La promesa (Gómara), Los ojos verdes (Noviercas), El rayo de luna (Monasterio de San Polo) y El Monte de las Ánimas (Monasterio de San Juan de Duero) son las leyendas becquerianas que transcurren en la provincia de Soria. Dice: "Sobre el Duero, que pasaba lamiendo las carcomidas y oscuras piedras de la muralla de Soria, hay un puente que conduce de la ciudad al antiguo convento de los Templarios cuyas posesiones se extendían a lo largo de la opuesta margen del río." Es en esos escenarios donde Manrique, que tiene la imaginación vertiginosa de un poeta, confunde el resplandor de un rayo de luna con un vestido blanco de la mujer que persigue.

Bécquer falleció en 1870, víctima de la tuberculosis, a la edad de 34 años, tres meses después que su hermano, el pintor Valeriano Bécquer. Para luchar contra su enfermedad ambos estuvieron viviendo un tiempo en el Monasterio de Veruela (Zaragoza), para respirar los aires puros del Moncayo y también para inspirarse en historias y leyendas de brujería de la zona. 

miércoles, 9 de junio de 2021

Esqueletos


El 7 de noviembre de 1861 se publica en el diario El Contemporáneo, de Madrid, la leyenda de Bécquer "El Monte de las Ánimas". Es una historia que transcurre en la noche de difuntos, en plena Edad Media, cuando Alonso tiene que salir de noche a un paraje al lado del Duero, en Soria, para recuperar una cinta azul que ha perdido su prima Beatriz y que tiene para ella un valor sentimental. El monte donde se aparecen las almas en pena estaba lleno de muertos por los enfrentamientos entre los templarios y los señores feudales. La peripecia de Alonso tiene un fatal desenlace.

"...¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan de Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas...¡las ánimas!..." 

Miguel Ángel Sánchez Sanz (Soria, 1962) es el autor de Templario, la obra inspirada en la leyenda y en el monte donde ocurre la historia y que ocupa el paraje que la imaginación de Bécquer convirtió en texto y, hasta hoy, en paraje mítico.

lunes, 7 de junio de 2021

La hija del médico


La vinculación de Gustavo Adolfo Bécquer con la provincia de Soria se establece a raíz de visitar en Madrid al doctor Francisco Esteban, que le trataba de una enfermedad venérea. Allí conocería a la que sería su esposa, Casta Esteban, con la que se casaría en 1861 y con la que tendría tres hijos. Francisco Esteban era natural de Pozalmuro y, su mujer, Antonia Nabarro, de Noviercas, que es donde tenían la casa familiar en la que luego vivieron Gustavo Adolfo y Casta (que, a su vez, había nacido en Torrubia porque el padre estaba destinado allí como médico). El primer hijo de la pareja, Gregorio, nació en Noviercas en 1862. El segundo, Jorge, en Madrid en 1865. El tercero, Emilio, de nuevo en Noviercas en 1868, pero como quiera que la pareja ya estaba separada, su paternidad fue puesta en duda. Se creía que el padre era El Rubio, un antiguo novio de Casta al que, además, se le señaló como culpable de la muerte del segundo marido de ella (ya viuda del escritor), un recaudador de impuestos, en medio de un animado baile de carnaval.

Por otra parte, Francisco Domínguez Bécquer, tío del poeta, tenía casa en Soria. Junto a su hermano, el pintor Valeriano Bécquer, solía visitarle (antes de conocer a Casta en Madrid). Le llamaban tío Curro y le gustaba la música y la pintura y sabía entretener a los sobrinos con teatros de sombras chinas y linternas mágicas. En la actual plaza de Herradores hay una placa que recuerda la presencia en Soria de los artistas sevillanos.

domingo, 6 de junio de 2021

Cinta azul


 "Desde entonces dicen que, cuando llega la noche de Difuntos, se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales..."

El Monte de las Ánimas, leyenda publicada por Gustavo Adolfo Bécquer en 1861 en el diario El Contemporáneo, narra la historia de Alonso, que tiene que volver al monte en plena noche porque su prima Isabel había perdido una cinta azul. Él muere devorado por los lobos y ella, al recibir la noticia, de horror. La tumba de Alonso e Isabel (y la cinta azul) está en medio de la recreación de un cementerio templario en la ladera del monte de las Ánimas, al lado del monasterio de San Juan de Duero, en Soria. Son diez estelas funerarias que representan a piezas encontradas a lo largo de la historia en pueblos como Valdeavellano de Tera, Renieblas, Oteruelos o en el cercano monasterio de San Polo. Las piedras han sido esculpidas en Covaleda.

sábado, 5 de junio de 2021

Almas esperando


Gustavo Adolfo Bécquer nace en Sevilla en 1836. Es uno de los poetas y narradores del llamado Romanticismo, ese género literario que busca respuestas sobre el misterio del alma, los conflictos personales y los afectos humanos. En 1854 se traslada a Madrid para labrarse un futuro como escritor y publica entre 1858 y 1864, en periódicos y folletines, sus famosas Leyendas. Como quiera que en mitad de esos años se había casado con Casta Esteban, hija del médico que le trataba de una enfermedad venérea, viaja por raíces familiares a la provincia de Soria y conoce los paisajes y los temas que le inspirarían alguno de esos textos. 

El Monte de las Ánimas cuenta las visiones de fantasmas de templarios que tiene un joven que va a buscar una cinta azul que había perdido su amada a las afueras de la ciudad. Las ánimas son las almas de los muertos que están esperando en el purgatorio si pasan la prueba para poder entrar en la gloria. La escultura de la foto es una obra en bronce de Ricardo González y está colocada al lado del monasterio de San Juan de Duero y a los pies del famoso monte de la leyenda.

domingo, 30 de mayo de 2021

Agamenón


Nuestro viaja a Grecia del año 2009 nos dejó recuerdos en forma de paisajes y, también, de obras artísticas. En el Museo Arqueológico Nacional de Atenas observamos la Máscara de Agamenón. Pieza de oro encontrada por el alemán Heinrich Schliemann en Micenas en 1876, datada en su momento en el s.XIV a.C. Pero investigaciones más recientes han llegado a la conclusión de que la máscara no es del mítico rey sino de otro monarca que vivió dos siglos antes, en el s.XVI a.C.

Schliemann halló en Micenas, en el Peloponeso, una tumba gracias a las indicaciones de Homero en La Ilíada. Entre 1600-1200 a.C. se desarrolló aquí una importante civilización. La tumba donde encontraron restos de 19 personas y un espectacular tesoro de oro era la característica micénica: en forma de tholos o cúpula, de 28 metros de diámetro y metro y medio de altura. Agamenón fue héroe de la guerra de Troya, asesinado por su esposa Clitemnestra (por haber sacrificado a la hija de ambos Ifigenia para que que la diosa Artemisa le creara vientos favorables y pudieran salir sus barcos). La micénica, pues, fue una civilización prehelénica al igual que la cicládica (islas Cícladas) y la minoica (Creta).

Luego llegarían los griegos, los romanos, los otomanos... y las pesadillas del medio ambiente y del distanciamiento social que nos han conducido hasta este 2021 en el que volver a viajar se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza.

sábado, 29 de mayo de 2021

600 escalones


La capital de la isla de Santorini se llama Fira y es una ciudad encantadora, llena de calles en cuesta y de casas inmaculadamente pintadas de blanco. Es un pueblo alargado, encima de un acantilado, al que se accede de tres maneras: en burro, en funicular o andando (hay una escalera en zig-zag con 600 escalones). Desde uno de los maravillosos cafetines con vistas al Egeo, encontramos un horizonte azul de cielo y mar, acompañados de una copa de vinsanto, el popular vino dulce de la isla (viñas de suelo volcánico, envejecido en barricas). La catedral católica de San Juan Bautista (foto) es uno de los monumentos más bellos de Fira. Fue construida en 1823 en estilo barroco y restaurada en tonos blancos, azul y beig. La catedral ortodoxa Metropolitana es de 1827 y en su puerta tiene un mosaico que representa la Presentación de Jesús en el Templo (obra de 1975).

En Fira compramos una esponja (natural, de mar), aceitunas, collares de piedras volcánicas y un ídolo cíclado de mármol (que reproduce el arte esquemático de rostros de 2400 a.C)