martes, 30 de septiembre de 2014
Aranda de Duero
Aranda de Duero, capital de la Ribera del Duero burgalesa, es una encantadora población de unos 33.000 habitantes que tiene dos joyas: la iglesia de Santa María la Real (s.XV-XVI) con su portada gótico-isabelina de Simón de Colonia (foto) que es un auténtico retablo en piedra, y la iglesia de San Juan Bautista (gótica, con la bella capilla de laa Calderonas). En Aranda están el Museo de Cerámica (gratis, con una chica encantadora que te lo explica), el Museo de Juegos Tradicionales y la Casa de las Bolas, un palacete que alberga una colección particular de cuadros. A las afueras están el Humilladero y la ermita de la Virgen de las Viñas (patrona de la ciudad).
En Aranda hay que disfrutar de los asadores de leña y una opción es la Casa Rafael Corrales (abierta desde 1902): te ofrecen un menú de lechazo asado, ensalada, botella de ribera de Nova de Roa, torta de Aranda y flan de queso por 32 euros. Antes puedes tomar un aperitivo en El Lagar de Isilla, que tiene unas bodegas subterráneas espectaculares. En La Perla ponen muy rica la morcilla.
A pocos kilómetros, en Sinovas, se encuentra la iglesia de San Nicolás de Bari, con retablo barroco y artesonado mudéjar. Hasta el 10 de noviembre Aranda acoge la edición de este año de Las Edades del Hombre (arte religioso de Castilla y León).
martes, 26 de agosto de 2014
Interior día
Construída a finales del s.XII, la iglesia de San Juan de Rabanera de Soria es una de las joyas del románico con que cuenta la ciudad. Tiene planta de cruz latina y cabecera con amplio presbiterio y ábside semicircular con tres ventanas de gran tamaño que irradian luz al interior. Los arcos son muy apuntados y en la zona del altar soportan una bóveda gallonada (nervaduras de medio punto que recuerdan los gajos de una naranja). En la zona del presbiterio los arcos son de medio cañón. Los de la nave son ya reformas de siglos posteriores. Toda la construcción es de finales del románico y las formas ya apuntan a un gótico con toques orientales.
Se da la cirunstancia de que en 1908 se cambia la puerta de esta iglesia (estaba originalmente entrando a la derecha de como se entra ahora) y se coloca la portada de la de San Nicolás, cuyas ruinas actualmente han sido consolidadas. La puerta primera (ahora tapiada) tiene cuatro arquivoltas con temas florales, tanto el tímpano como en los capiteles. El Cristo románico que preside la iglesia es conocido como del Olvido y procede del monasterio templario de San Polo, cuya leyenda habla de que unos prisioneros cristianos lo habían dibujado en la pared de un granero donde los tenían presos los árabes y con el tiempo se convirtió en una imagen igual al dibujo y que no permitía que el almacén estuviese vacío.
En la repoblación medieval de la ciudad de Soria, la iglesia de San Juan fue construída y sufragada por los vecinos del pueblo de Rabanera.
domingo, 24 de agosto de 2014
Peñaranda de Bracamonte
Peñaranda de Bracamonte se encuentra en el sureste de la provincia de Salamanca y un paseo por sus tres plazas seguidas nos permite darnos una idea de su agradable patrimonio artístico. En la plaza de Agustín Martínez Soler están la Fuente de los Cuatro Caños (s.XVIII) y la iglesia de San Miguel Arcángel (s.XV y posteriores) destruída por un incendio en 1971 y reconstruído su interior y el cimborrio. Su fachada es de piedra granítica de sillería, excepto la torre que es de ladrillo visto. En la plaza de la Constitución se pueden observar edificios con miradores y soportales en su planta baja, además del ayuntamiento que es del s.XVII con fachada de ladrillo y pórtico con cuatro arcos con pilares de granito. En la plaza de España destaca su Templete (conocido como quiosco de la música, originario de 1924 pero reformado en 1988).
El personaje más ilustre de Peñaranda es Gaspar de Bracamonte Guzmán y Pacheco de Mendoza, III conde consorte de Peñaranda al casarse con su sobrina María, hija de su hermano Baltasar, que era el II conde. Gaspar fue virrey de Nápoles y ministro de Felipe IV en asuntos diplomáticos de Alemania. También de aquí era el editor y mecenas cultural Germán Sánchez Ruipérez y por eso tiene la sede de su fundación.
En el bar La Posada te puedes tomar una caña y te ofrecen una tapa de farinato, que es un embutido que se unta en una rebanada de pan. Ni que decir tiene que las carnicerías y charcuterías de Peñaranda son también patrimonio artístico.
sábado, 23 de agosto de 2014
Zamora
La catedral de Zamora (foto), en la parte más alta de la ciudad, es una construcción del s.XII con múltiples reformas posteriores. Su elemento exterior más llamativo es el cimborrio (elemento arquitectónico con ventanas que da luz al crucero del interior). La torre-campanario es del XIII, mide 50 metros de altura y ha tenido históricamente carácter defensivo. Dentro hay tres naves con cuatro tramos y una espectacular cúpula en la que se observan las ventanas del cimborrio. El claustro es del XVI y lleva al Museo Catedralicio donde además de arte religioso se encuentran unos espectaculares tapices flamencos del s.XV donde se narra la guerra de Troya. La iglesia de la Magdalena y la de Santiago del Burgo son otras visitas obligadas.
En la Plaza Mayor están el ayuntamiento nuevo y el viejo y, en la Plaza de Viriato, una escultura recuerda al héroe de las luchas contra los romanos en el s.II a.C. El Museo de Zamora (aprovechando parte del Palacio del Cordón, del s.XVI), el Puente de Piedra, la muralla y sus puertas y las ruinas del castillo (originario del 890) son entornos muy agradables de recorrer.
En los alrededores de la calle de Santa Clara, tres templos imprescindibles: El Lobo (pinchos morunos, los que pican y los que no), Caballero (patatas mixtas -salsa brava y ali-oli-) y Bambú (perdices -sardinas rebozadas- y tiberios -mejillones en salsa picante-).
jueves, 21 de agosto de 2014
Momentos y personas
"El valor de los sentimientos no depende del tiempo que duran, sino de la intensidad con que ocurren. Por eso hay momentos irrepetibles y personas inolvidables".
Fernando Pessoa.
Momento: En Vila Nova de Gaia, frente a Oporto, al lado del Duero, empiezan a desfilar grupos de vecinos de los pueblos de alrededor llevando en sus ropas, en sus adornos, en sus canciones y en su manera de moverse al son de la música, una alegría natural que no habíamos visto en mucho tiempo. Persona: La chica que nos llevó en el jeep a la Canada do Inferno a descubrir los grabados del paleolítico tenía una profesionalidad, un entusiasmo, una sencillez y un encanto sincero que nos dimos cuenta que ese viaje dentro del viaje había sido un auténtico regalo.
martes, 19 de agosto de 2014
Vila Nova de Foz Côa
En nuestro viaje por las cinco provincias del norte de Portugal hicimos un pequeño epílogo (nos pillaba de regreso) entrando en la sexta: Guarda. Allí nos esperaba el Sitio de Arte Rupestre Prehistórico del Valle del Côa, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998. De esta forma, visitamos la ciudad de Vila Nova de Foz Côa: una Catedral del s.XVI con una fachada manuelina de granito (foto) con arquivoltas y escudos y decoración vegetal coronada por tres campanas. En el interior, tres naves con techo de madera pintada sostenido por columnas con capiteles tallados. En la plaza de la Catedral, el Ayuntamiento y un pelourinho (picota), símbolo del poder de la justicia muy habitual en otras ciudades portuguesas. La Rua da Varanda tiene pared que era la antigua muralla medieval. Una señora nos abrió la puerta de una capilla donde estaba la imagen del Senhor dos Passos. Vila Nova de Foz Côa es una ciudad rica en almendros, olivos y viñas. En el restaurante AldeiaDouro degustamos un exquisito bacalao con miga de pan sobre puré de patata y garbanzos en aceite de ajo confitado, acompañado de un Palato de Côa, vino blanco Douro.
A las afueras, el impresionante Museo de Côa inaugurado en 2010 (en las confluencias de los ríos Côa y Duero), con seis salas que explican un arte de hace 25.000 años: dibujos en las superficies verticales de las rocas a lo largo del valle del Còa usando la técnica del grabado. Generalmente figuras de animales de unos 40 centímetros con técnicas de punteado o de rayado de la época del paleolítico y de la edad de hierro, obras que se pueden visitar con guía concertando previamente la excursión. Nosotros visitamos Canada do Inferno, una impresionante galería de arte al aire libre.
sábado, 16 de agosto de 2014
Vila Real
Unos días después de San Juan, los tilos de Vila Real desprendían un olor perfumado. Esa fue la primera impresión que nos causó nuestra entrada a esta ciudad que tiene tres edificios religiosos de interés: la Catedral (de estilo gótico tardío, con reformas desde su iglesia inicial de los dominicos del s.XV), la Capilla Nueva (conocida también como Clérigos) y la iglesia de San Pedro. Dos museos contribuyen a que te vayas de allí con una idea de donde has estado: el Museo de Vila Velha (con piezas arqueológicas y, en esos momentos, con una exposición de pintura de Nadir Afonso) y el Museo de Numismática (con una amplísima colección de monedas). En Casa Lapao puedes probar los deliciosos dulces de allí: nosotros nos decidimos por las tigelinhas de laranja, aunque la chica que nos atendió tuvo la gentileza de darnos a probar las cristas de galo. En Terra de Montanha te sientan para cenar dentro de unas cubas enormes de vino. Un salpicao (fiambre), un bacalao de la casa (presentado en un cuenco, desmenuzado y oculto bajo una cumbre de puré de patata) y unos papos de anjo (dulce almibarado de huevo), con un vino Esteva (Douro), sale por unos 21 euros.
A 2 km. se en cuentra la fascinante mansión Casa de Mateus, construcción barroca del s.XVIII, mandada edificar por António José Botelho Mourao y que sustituía a una anterior y donde te enseñan la casa, la capilla, los jardines y la bodega. En Casa Conde, al otro lado de la carretera, nos prepararon una deliciosa ternera a la que acompañamos con una botella de vino Mateus, rosado, burbujeante, fresco y afrutado (como no podía ser de otra forma).
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