
Y a mitad de camino entre las dos Medinas, nos desviamos hasta Wamba. Un pequeño pueblo que tiene uno de los templos más antiguos de la provincia de Valladolid (s.X-XII) aunque su origen visigótico-mozárabe nos remitiría hasta el s.VII, como se puede comprobar en los arcos de herradura -en la cabecera-y en las pinturas murales. La iglesia de Santa María es, también, románica por su portada en arquivoltas y su tímpano. Fue un antiguo monasterio visigodo, luego en la Edad Media tuvo un importante claustro en el que hay restos de sepulcros y también, en una pequeña capilla un osario con calaveras que es un escaparate de la muerte verdaderamente impactante.
Aquí murió el rey godo Recesvinto en el año 672 y aquí fue nombrado como sucesor Wamba (en contra de su voluntad), de ahí el nombre de la localidad desde entonces, ya que en aquellos tiempos se llamaba Gérticos. El rey Wamba fue coronado en Toledo y fue el último monarca visigodo que tuvo poder y prestigio. Convocó un Concilio en el que se ponía freno a los abusos y privilegios de los eclesiásticos. Y fue en una conjura del arzobispo de Toledo cuando le engañaron y le obligaron a renunciar al trono. Después de estar enterrados en una iglesia de Toledo y profanadas sus tumbas por las tropas francesas de la guerra de la Independencia, los restos de Recesvinto y Wamba se encuentran ahora en la Catedral de Toledo.
En Santa María fue sepultada la reina Urraca de Portugal, esposa de Fernando II de León, ya que había ingresado en el montasterio como freira en la orden de San Juan de Jerusalén una vez que fue declarado nulo su matrimonio.
Los visigodos gobernaron en España entre los siglos V y VIII. Wamba es la única localidad española que tiene la letra w en su escritura. Es palabra germánica, como el origen de guerra (werra) o guardia (wardja).





