martes, 6 de marzo de 2012

Las eras de Santa Bárbara



En nuestros años de niñez soriana ir a Santa Bárbara era tener un enorme campo abierto donde aprender a montar en bicicleta o asistir a uno de los circos en los que actuaba Mary Santpere. Hoy día esta zona de la ciudad son calles y edificios y milagrosamente salvada por el ingrato abrazo del enorme bloque de la residencia de la Seguridad Social y los pasillos de productos de Mercadona, encontramos la sencilla ermita de 1501 (según consta en alguna parte del retablo) dedicada a Santa Bárbara, un templo rural de dos naves y una espadaña con el añadido de la casa del santero (que vivía allí cuando aquello estaba en las afueras). La leyenda cuenta que por aquellos parajes hubo una batalla en el s.XII entre caballeros del rey castellano Alfonso VII y del aragonés Ramón Berenguer IV para dilucidar si esas tierras eran para uno o para otro (ganó Alfonso). Y la del padre que mató al hijo por haberse escapado de la batalla de Aljubarrota (1385, en Portugal, donde todos los sorianos que participaron murieron -los leales de Aljubarrota- excepto este pobre chico que volvió). Se dice que la iglesia está iluminada por tres ventanas que representan la Santísima Trinidad a la que era muy devota la santa de las tormentas.

lunes, 5 de marzo de 2012

El Mirón y su ermita



Se cree que ya existía aquí una iglesia en epoca visigoda, aunque la documentación nos remita al s.XIII (época de la que se conserva la sacristía que hoy corresponde al ábside), y lo que vemos es un edificio levantado en 1725. En mitad de la plaza aún se celebra la subasta de animales de la Cofradía de Labradores, a la vera de la columna churriguerresca construída por Juan Antonio Miguel 30 años después y que cuenta con el busto de San Saturio, patrón de Soria. La iglesia tiene planta de cruz latina y en su retablo enmarcado en cuatro columnas salomónicas bellamente decoradas está la imagen de la Virgen del Mirón (a su vez, patrona de Soria). En el interior de la sacristía hay una escalera que permite acceder al retablo por detrás. En otra capilla hay una escultura de San Saturio de cuerpo entero, lo que es una cosa rara porque habitualmente se representa al santo soriano con el busto y un manto. Esta ermita se halla en el conocido cerro del Mirón, lo que permite unas vistas de la ciudad y del río Duero impresionantes. Al otro lado estaría el cerro del Castillo (donde hoy está el Parador) y, entre medias, aprovechando el abrigo del collado, encontraríamos el crecimiento de la ciudad. De hecho, la calle principal de Soria se llama justamente El Collado (para entendernos: la que va desde la mantequilla de la pastelería York hasta los torreznos del Mesón Castellano). Parte de la tapia del entorno de la ermita del Mirón es la antigua muralla medieval que envolvía a la ciudad.

jueves, 1 de marzo de 2012

Cuevas árabes en Brihuega



A Brihuega se entra por la Puerta de la Cadena, con sus almenas rematando la muralla, y se llega enseguida a la iglesia de San Felipe (s.XIII, románica con transición al gótico, que además de tres naves, tiene tres hermosos rosetones y su torreón está separado, como parte de la muralla). En la carnicería de los Hermanos Gutiérrez de la Plaza del Coso tienen la llave de acceso a unas cuevas árabes de los s.X y XI y sus laberínticas galerías. Cerca de allí la antigua cárcel hace ahora de biblioteca. El Castillo de Peña Bermeja, que tiene una capilla del gótico primitivo, está situado sobre un saliente y permite asomarse al valle del Tajuña. Cerca, la iglesia de la Virgen de la Peña (s.XIII) tiene una bella portada de arcos ojivales. La guerra de Sucesión entre Felipe de Borbón y el archiduque Carlos de Austria se plasmó en 1710 en una cruenta batalla en los campos de Brihuega (finalmente ganaría el primero y sus habitantes, como premio a la causa, recibieron en sus tierras la Real Fábrica de Paños, que fundaría Fernando VI y que llegaría a tener 84 telares). En Quiñoneros sirven un delicioso cordero en su jugo sobre lecho de patatas y setas con miel de la Alcarria. En la tienda de alfarería El Romeral, venden unos cacharros muy originales. De Brihuega puedes salir por la Puerta de Cozagón, con doble arco: gótico en el exterior y rebajado en el interior.

viernes, 24 de febrero de 2012

Cívica, belleza abandonada



Cívica es una aldea abandonada que se encuentra en la carretara que va de Brihuega a Masegoso de Tajuña. Actualmente es un caserío particular en el que se observa la obra del cura de Valderrebollo, don Aurelio, que todos los días de su vida después de la misa en Yela, reunía a un equipo de voluntarios en albañilería para edificar sobre las rocas un verdadero laberinto de balaustradas, barandillas y escalinatas que comunicaban grutas y cuevas. Estamos hablando de los años sesenta del s.XX. Antes, Cívica fue vendida en el s.XV por sus señores dueños (que vivían en Cifuentes) a los monjes de San Blas del pueblo cercano de Villaviciosa de Tajuña, donde con el tiempo montarían una fábrica de papel y en el devenir de la historia y de las herencias caería en manos de don Aurelio y luego, al no tener descendencia, en las de su ama de llaves y, finalmente, en los sucesores de ésta que lo tienen todo manga por hombro. Como quiera que el río Tajuña está cerca, la zona ha sido habitualmente visitada por pescadores (en una de las cuevas hubo un bar, ahora está al otro lado de la carretera). Cívica tiene restos de una ermita y una fuente del s.XVIII. A Cívica le llaman, tal vez exageradamente, la Petra de Guadalajara, por las caprichosas figuras que se adivinan en sus rocas, por la huella de la fantasía, la imaginación y la creatividad allí eternizadas. Como escribió Cela, "Cívica semeja una aldea tibetana o el decorado de una ópera de Wagner".

jueves, 23 de febrero de 2012

Barriopedro



En mitad de la Alcarria, en mitad de ninguna parte, se halla Barriopedro. Allí tienes que ir, porque en la carretera entre Brihuega y Cifuentes, a mitad de camino, has de desviarte por otra a la derecha. En un paisaje de pinos, chopos y robles, a la vera de un arroyo que desembocará unos kilómetros más allá en el río Tajuña (es una zona de pescadores muy interesante), se encuentra este pequeño pueblecito que tiene una interesante iglesia, la de Ntra.Sra. del Remedio, del s.XII cuya portada sur tiene una decoración típicamente alcarreña de entrelazo en las arquivoltas en degradación sobre los capiteles románicos de motivos vegetales. No es, desde luego, un románico deslumbrante. Se diría más bien un románico rural. Barriopedro fue aldea del mayorazgo del Conde de Cifuentes, que fue heredada por los descendientes. Actualmente habrá viviendo allí entre 20 y 30 personas. Tienen cereal, olivos y huertas con hortalizas. En febrero, el día de la Candelaria, los vecinos tienen costumbre de comer productos de la matanza y las típicas tortas de cañamones.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Bodegas y huertos en Horche


Horche es un pueblo alcarreño fundado por el gobernador moro de Guadalajara en el s.VIII. Pero reconquistada a los árabes en el XI (por Álvar Fáñez). Tiene cuatro ermitas y dos fuentes: la vieja es de 1553 (con un estupendo lavadero al lado) y como no había bastante para abastecer al pueblo y agua sobraba, en 1570 construyen la nueva, con un gran pilón cerca para que bebiera el ganado y cuyo destino final de ese agua son los huertos llamados "de La Armuñuela". La iglesia de la Asunción es renacentista del s.XV y en su Plaza Mayor se observan columnas, balcones y soportoles que configuran un agradable entorno a su ayuntamiento que, como se cayó el antiguo, el que se ve ahora es de los años 80 del siglo pasado. Un cartel avisa: "Prohibido entrar vehículos. Multa 50 ptas." Horche tiene cerca de 700 bodegas centenerias excavadas en el subsuelo y el río que lo atraviesa es el Ungria, que da fertilidad a la zona, ya que hay unas tierras cultivables en terraza muy hermosas. En el pueblo hay artesanos de madera y piedra.

lunes, 20 de febrero de 2012

Manierismo y torrijas en Jadraque



"¡....Tengo la Alcarria entre mis manos...!

...las distancias se me condensan

en este hueco tan pequeño

donde no caben veinte almendras,

y caben pueblos..., ríos..., valles...,

páramos...., sotos...., barberechas...,

humilladeros y castillos...,

la picota y el corro de eras,

y la plaza mayor, con fuente,

y diez jardínes, diez cuestas,

y posados y soportales,

donde la gente sale y entra,

pero no se va de mis manos

tan breves, y con tantas leguas

de perímetro y hondonada

que me asusto con solo verlas..."

Jose Antonio Ochaíta, el poeta de La Alcarria, nació en 1905 en Jadraque y murió en 1973 en Pastrana, justamente cuando recitaba este poema (que es mucho más largo) en la Colegiata. Fue dramaturgo, ensayista y estudioso del folcklore. Junto con Valerio y Solano compuso El Porompompero.

Jadraque tiene una iglesia del s.XVII (de San Juan Bautista, con una bella portada manierista en la que destaca su imaginativa decoración) y la Saleta de Jovellanos, que resulta ser la casona donde estuvo viviendo en 1809 el político e intelectual una vez que recuperó la libertad tras pasar una termporada en prisión. También tiene un impresionante castillo del s.XV desde el que se domina toda la vega del río Henares. En el Bar Casino sirven por Semana Santa unas riquísimas torrijas.