Barcelona

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lunes, 9 de octubre de 2017

Ventana en San Pedro


Esta ventana que puede observarse si uno rodea la concatedral de San Pedro en Soria y se sitúa en la parte de atrás, corresponde al muro exterior de la panda norte del claustro y tiene un aspecto que recuerda a los huecos dobles y triples asturianos. Aparecen tres arquillos de medio punto con arquivoltas, unas soguedas y otras de puntas de diamante, y se apoyan en dos columnas centrales, cuyos capiteles representan rudas hojas acabadas en una decoración en forma de bola.

Posiblemente esta ventana fuese de la primitiva iglesia románica de principios del s.XII, de le época de Alfonso I el Batallador, repoblador de la ciudad de Soria. A mediados de siglo se convirtió en colegiata al mando de canónigos regulares de San Agustín y construyeron un fascinante claustro. Este edificio fue transformado totalmente en el s.XVI con la construcción de una iglesia de aire renacentista, incluso su maravilloso claustro románico perdió un ala con la remodelación del edificio. Así pues, esta ventana asturiana que mira al cielo de Castilla es un símbolo de capricho arquitectónico milagrosamente conservado en el tiempo.

jueves, 5 de octubre de 2017

El descubrimiento de Numancia


El alemán Adolf Schulten excavó Numancia (Soria) en 1905 y desde 1906 hasta 1912 en los campamentos que se construyeron para el asedio de Escipión. Schulten estaba formado en filología clásica, pero tuvo a un gran equipo experto que le permitió realizar documentación imprescindible para conocer el yacimiento. La polémica que surgió por atribuirse con arrogancia el descubrimiento de Numancia (cosa que hizo en 1860 Eduardo Saavedra) y el llevarse multitud de material a su país, generó una controversia que aún perdura. Piezas del Romisch-Germanisches Zentralmuseum de Mainz, pueden verse ahora durante un breve periodo en el Museo Numantino de Soria. La muestra incluye también objetos del Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, que fueron devueltos de lo que se llevó Schulten.

La exposición "Schulten y el descubrimiento de Nvmantia" coincide con el 2150 aniversario de la derrota de Numancia, historia y mito que nos llega justamente desde el pueblo que la conquistó (Cicerón, Séneca, Tito Livio, Plutarco), pasa por Cervantes y llega hasta incorporar el adjetivo numantino para definir una resistencia pertinaz. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

Casa Camacho


"Un bar antiguo con el mostrador de cinc y azulejos andaluces en las paredes, frecuentado por gente del barrio", dice Juan Madrid de Casa Camacho en su novela "Los hombres mojados no temen la lluvia" (2013). Situada en la calle San Andrés, 4, se fundó en 1929 como almacén de aguardiente. En la posguerra, un tal Camacho que llevaba el negocio, contaba sus experiencias como miliciano republicano. Desde 1980 la regentan tres hermanos de Sanabria (Zamora), que mantienen el espíritu de taberna que tuvo toda su vida. La saturadora para hacer sifón de grifo, con agua y anhídrido carbónico, es fiel reflejo de una época antigua que aún permanece. Fue en los ochenta (el barrio de Malasaña vivía su esplendor de ardor juvenil) cuando inventaron el yayo: vermú, ginebra y gaseosa (la bebida estrella del local).

Tienen bonito en escabeche, pepinillo con anchoa, berenjena de Almagro y anchoa en salazón. Y aceitunas de Campo Real. Conservas, encurtidos, chacinas y ahumados completan la oferta grastronómica. Pero lo que tiene Casa Camacho son sus parroquianos, que van cambiando a lo largo del día así como el tono de las conversaciones. Las botellas en lo alto de la pared están allí desde el primer día que las pusieron.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Café Zurich


El Café Zurich de Barcelona se abrió el 24 de junio de 1862 como cantina de estación de trenes que se dirigían al barrio de Sarrià. Entonces era conocido como "La Catalana", hasta que un señor llamado Serra y que había trabajado en la ciudad suiza de Zurich lo cambió de nombre. En 1920 Andreu Valdeperas compra la concesión a la empresa de ferrocarriles y lo convirtió en una elegante cervecería, ampliada con un salón procedente de la antigua estación en las reformas de la Plaza de Cataluña unos años después. Durante la guerra civil fue colectivizado, pasando después nuevamente a sus dueños. Su terraza ha sido a lo largo de la historia una de las zonas más populares de Barcelona. Tradicionalmente ha sido lugar de tertulia de pasteleros, jugadores de ajedrez, peñas deportivas y periodistas de La Vanguardia. Después de dos años cerrado para la construcción, en toda la manzana, del Centro Comercial El Triangle, volvió a abrir en 1998. Por supuesto, le guardaron el sitio.

Aquí se es testigo del pulso de la ciudad: a la derecha la calle Pelayo (con murmullos de la algarabía del Paralelo), al frente Las Ramblas (siguiendo la pista del olor a mar) y, a la izquierda, el bullicio de la Plaza de Cataluña (observando los ecos de glamour que vienen del Paseo de Gracia).

sábado, 23 de septiembre de 2017

Monasterio de Sant Cugat del Vallés


El Monasterio de Sant Cugat del Vallés, en la ciudad del mismo nombre, a 15 kilómetros de Barcelona, fue abadía benedictina fundada en el s.IX justo en el lugar donde antes hubo una iglesia visigótica que, a su vez, aprovechaba restos de la ciudad romana de Octaviano. Se cree que en esa antigua iglesia se conservaban los restos de San Cucufato (Sant Cugat, martir cristiano del s.III). A finales del s.X el abad Odón realizó la consolidación del monasterio una vez deteriorado por el paso de Almanzor (como vemos, Almanzor se dedicó a visitar, uno a uno, todos los monasterios de Cataluña). Los monjes habitaron el lugar hasta 1835.

La fachada principal es del s.XIV y cuenta con un gran rosetón (8,2 metros de diámetro) y dos óculos. La puerta tiene arcos ojivales que descansan en capiteles apoyados en columnas. En su interior hay tres naves y tres ábsides. En uno de ellos se puede contemplar el maravilloso retablo de Santa María de Todos los Santos, realizado por Pere Serra en 1400. El cimborrio  tiene ocho caras y, en cada una de ellas, un ventanal. El espectacular claustro románico del s.XII cuenta con 144 capiteles esculpidos con piedras de la cantera de Montjuïc por Arnau Cadell. Tienen temática vegetal, escenas monacales y episodios del cristianismo. En el s.XVI se añade un segundo piso. Un palacio abacial y un recinto amurallado, del que aún quedan torreones, completan el entorno del monasterio.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Casa Amatller


A principios del s.XX la burguesía catalana contrató a los mejores arquitectos modernistas para reformar sus viviendas y darles un aire de lujo y distinción. Un ejemplo de esto son los cinco edificios seguidos que se encuentran en el Paseo de Gracia de Barcelona entre los números 35 y 43: las casas Lleó Morera, Mulleras, Bonet, Amatller y Batlló. Componen lo que llaman "la manzana de la discordia", por la cantidad de debate público que originó la implantación de originales decoraciones en las fachadas. La Casa Amatller (en el 41) fue contruída por Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900 para el industrial chocolatero Antoni Amatller (hijo y nieto de chocolateros) que además era aficionado a la fotografía y al coleccionismo de arte.

En su puerta se encuentra una escultura de Sant Jordi y el dragón, obra de Eusebi Arnau y, en toda su fachada, cerámica y esgrafiado componen una cuidadosa belleza ornamental. La Casa Amatller se puede visitar y te enseñan las distintas dependencias (visita guiada) y multitud de mobiliario y obras decorativas. Al finalizar, entras a la tienda donde puedes comprar el famoso chocolate, orgullo de Barcelona desde 1797. La hija de Antoni Amatller, Teresa, murió sin descendencia y decídió vender la empresa. Desde 1972 la marca es propiedad de Simón Coll, de Sant Sadurní d´Anoia.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Monasterio de Sant Pere de les Puel.les


En el barrio de Sant Pere de Barcelona se encuentra lo que queda del antiguo monasterio de Sant Pere de les Puel.les. Fue un cenobio benedictino femenino fundado en el s.X por el conde Suñer I. También atacado por Almanzor a finales de este siglo, su antigua iglesia dedicada a Sant Sadurní (que ya existía en el s.IX) fue sustituída por otra mayor ya en el s.XII.  En el s.XIX las monjas se trasladan a otro convento en el barrio de Sarrià, sufriendo incendios en 1909 y durante la guerra civil.

De lo que fue en su época de esplendor (s.XIII) ya solo queda la iglesia. En algunos esquinazos pueden observarse decoraciones de la antigua iglesia del s.IX . En 1945 el pintor muralista Felip Vall pinta las bóvedas de las capillas. El actual campanario octogonal tiene 6 campanas. Muchos de sus antiguos capiteles se encuentran actualmente en el Museo de Arte de Cataluña y en un museo de Martorell. Además, parte de su claustro gótico está reconstruído en Terrasa. La palabra puel.les viene a significar doncellas.

Muy cerca de allí se encuentra el restaurante Asorey (en la calle dedicada a dos maestros buenos y ciudadanos modelos: Casals y Martorell), donde ofrecen un menú de 11,50 cuyos platos, a elegir, fueron: gazpacho, escalopines en salsa con berenjenas, pudin y botella de vino blanco de la casa Ollé (Barcelona).