Monte Uluru

Monte Uluru

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cristhchurch


Allá por el año 1850, unos 300 colonizadores ingleses de la Iglesia de Cristo llegaron en 4 navíos hasta estas tierras de Nueva Zelanda (isla del sur). Así nació Cristhchurch, una ciudad con iglesias y edificios en arquitectura neogótica, victoriana, eduardiana y tudor. Tenían una preciosa catedral que fue destruída por el seísmo de 6,3 grados que asoló la ciudad en el año 2011 (murieron 185 personas). Dos años más tarde se inauguró un proyecto del arquitecto japonés Shigeru Ban, denominado Catedral Transicional (foto), que tiene la característica de estar construída en cartón. Es de culto anglicano y, cuando no hay ceremonias, se presta a actividades civiles, como una fiesta de disfraces para gente joven que era lo que había en el momento de nuestra visita. Además de tubos de cartón, está hecha de madera, acero y plástico. En principio su uso es temporal, para 20 años o así.

En el Jardín Botánico, entramos a comer en Curator´s House (la antigua casa del cuidador del jardín), un restaurante de comida española donde nos ofrecieron chorizo y calamares de entrantes y un fascinante cordero al horno acompañado todo de una copa de vino tinto Providore (pinot noir de la zona Central Otago). En la calle Oxford Street estaban los bares más populares de la ciudad, cerca del Bridge of Remembrance, monumento en homenaje a los héroes de guerra.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Valle volcánico de Waimangu


El Monte Tarawera, un volcán dormido que ha entrado en erupción cinco veces en los últimos 18.000 años, ha producido en esta zona, cerca de Rotorua (Nueva Zelanda), un fantástico paisaje. Fue en el año 1886 cuando se produjo la última erupción en esta zona de verdes colinas, cambiando desde entonces el panorama del valle de Waimangu. Cráteres, piscinas de agua esmeralda, depósitos de erupción, lagos de agua caliente, terrazas de mármol, un enorme geiser activo entre 1900 y 1904, manantiales, estalactitas de sílice, una loma de caolín (perfecto para producir porcelana), franjas en el suelo que indican la historia geológica del lugar... todo ello entre un fascinante bosque de helechos (entre ellos el helecho plateado). Un maravilloso paseo por un lugar lleno de misterio y de belleza.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Te Puia


Te Puia es el lugar de Rotorua donde te enseñan la cultura maorí. Aquí vimos espectaculares géiseres, kiwis (aves) protegidas y danzas de esta ancestral cultura. Los maorís llegaron a Nueva Zelanda desde la Polinesia en el s.X y desde entonces cultivan tradiciones y modos de vida. En Te Puia hay formaciones geotermales, que se manifiestan en fascinantes chorros de agua caliente que salen desde el mismo centro de la tierra y en lagos de barro (por lo visto con propiedades terapeúticas). En algunas zonas hay un intenso olor a azufre. Hay aquí, así mismo, un taller de artesanos de madera, donde esculpen los famosos ídolos de su cultura, como el mâui. Tienen también dos ejemplares de kiwis en un centro de conservación (con poca luz y tras un cristal) y en un edificio de madera labrada, te ofrecen un espectáculo de bailes y canciones de la cultura maorí, lugar al que se accede después de una ceremonia de recibimiento con todo su protocolo respetuoso.

Luego disfrutamos de una cena hangi, que consiste en alimentos cocinados bajo tierra con piedras volcánicas calientes (pollo, cordero y la patata dulce que llaman kumara). En el postre, un trozo de la famosa tarta neozelandesa pavlova (de merengue, homenaje a la bailarina rusa). Te Puia quiere decir el volcán, por las características peculiares de la zona.

martes, 5 de noviembre de 2019

Rotorua


La ciudad de Rotorua (Nueva Zelanda) tiene un indudable interés geológico: aquí hay zona volcánica que produce espectaculares géiseres y maravillosos lagos de los emana vapor de agua.  Está edificada a la vera del lago Rotorua (79 kilómetros cuadrados, el segundo lago más grande de la isla norte del país). La actividad local y comercial se centra en las calles Hinemaru, Fenton y Tutanekai. Es una ciudad de población maorí. El Museo de Rotorua (foto), de estilo tudor, tiene a sus alrededores hermosos jardines muy bien cuidados. Antiguamente fue un balneario (inaugurado en 1908), en las cercanías se puede apreciar un pozo muy antiguo con el peculiar vapor de agua caliente y olor a azufre. Un gran parque de secuoyas gigantes (Whakarewarewa Forest), plantadas a principios del s.XX, constituye una fascinante aventura por el interior de un bosque. Entre los edificios más singulares de la ciudad está la antigua oficina de correos, con una torre con reloj.

En un comercio compramos un tarro de miel de manuka (arbusto de flores blancas), verdadero símbolo de identidad de la zona.

jueves, 31 de octubre de 2019

Hobbiton


En 1988 Peter Jackson descubrió la granja Alexander durante una búsqueda para lugares adecuados de rodaje de su trilogía "El Señor de los Anillos". Se crearon 39 agujeros con madera perecedera y materiales caducos. Se colocó un roble con hojas artificiales sobre la casa de Bilbo y se construyeron un molino y un puente de doble arco (de madera terciada y poliestireno). Al volver en 2009 para volver a rodar, ahora la trilogía "El Hobbit", se utilizaron materiales permanentes, incluyendo el famoso árbol ahora de acero y silicona. Y los dueños de la granja decidieron que el hermoso plató valía la pena explotarlo para seguir sintiendo la magia de La Comarca.

Hobbiton se encuentra cerca de la ciudad de Matamata (camino de Auckland a Rotorua), en una granja de 5 kilómetros cuadrados, en la que después de pasear por el camino por el que vino Gandalf,  ver las plantaciones de manzanos y perales, los elementos de los oficios (en escala hobbit) de las distintas casas que se recorren y, atravesando el puente, se llega a la taberna del Dragón Verde, donde se disfruta en una copa de barro de una deliciosa cerveza de malta oscura. Un paseo por un set de rodaje auténtico.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Playa de Muriwai


Estamos en el lado de Auckland que da al Mar de Tasmania (mar que también baña la costa de Australia), en el noroeste. Mucho viento y grandes olas centran nuestra atención en esta zona. La arena de la playa es negra, como corresponde a un paisaje agreste, de naturaleza salvaje y volcánica. Y es el lugar perfecto para que repose una espectacular colonia de alcatraces. Entre Auckland y la playa de Muriwai se pasa por la ciudad de Waitakere (en maorí significa agua escondida), que es la ciudad de las cuatro estaciones en un día, por lo cambiante del clima. Fue capital del país durante un breve periodo,desde su fundación en 1840 hasta 1865. Muy cerca de aquí, yendo más al sur, se encuentra la playa Karekare, donde se rodó la película El Piano. Cerca también encontramos bosques del árbol kauri (planta de hace cuatro mil años), que es la madera perfecta para construir casas, algo de lo que en Nueva Zelanda presumen, al igual que su resina (para producir barnices).

Los maorís llegaron a estos parajes hace mil años procedentes de la Polinesia. Europeos y asiáticos han ido viniendo a lo largo de la historia conformando la ciudad de Auckland y sus alrededores en unos lugares multiétnicos, donde las personas viven en contacto con la naturaleza (salvo el centro urbano, lógicamente).

domingo, 27 de octubre de 2019

Auckland


Desde 326 metros de altura, desde la Sky Tower que tiene 52 pisos, contemplamos la ciudad de Auckland. Es el marco ideal para representar lo que significa la vorágine de mirar el mundo desde un ángulo en el que puedas intuir el otro lado del mundo. Inaugurada en 1997 es uno de los emblemas de la ciudad y de todo Nueva Zelanda, un país de dos islas en el que se funden naturaleza y urbanismo de una manera solidaria. En el año 1350 se establece en Auckland la población maorí, por ser puerto y zona fértil y productiva. Es en el año 1840 cuando los ingleses eligen este sitio como capital de su colonia (con el gobernador Hobson a la cabeza) y desde entonces es una floreciente ciudad, aunque años más tarde cedería la capitalidad del país a Wellington. En Auckland hay un  museo que cuenta cómo vive la gente del Pacífico (el pueblo maorí) y como la naturaleza que le rodea (geología, plantas y animales) ha impuesto un caracter muy peculiar a este lugar. Varias bahías se extienden a nada que mires el perfil de su costa: es una ciudad que da a dos mares completamente distintos. En Mission Bay comimos mejillones verdes en De Fontein. Paseamos por Queen St. hasta el Ferrybuilding y tomamos un helado de mantequilla de cacahuete y caramelo. Chiquitito, desde lo lejos, se ve en el centro de la foto el Auckland Town Hall, edificio administrativo y auditorio que acoge actividades culturales.