San Saturio

San Saturio

martes, 13 de junio de 2017

Claustro de Sant Francesc


El claustro de la iglesia de Sant Francesc, en Vilafranca del Penedès (Barcelona) es una construcción renacentista, del s.XVI, que pertenece al antiguo convento de Sant Francesc, que remonta sus orígenes hasta 1242. Importante centro religioso y político, este convento fue lugar de reunión de las cortes catalanas en los s.XV y XVI. Es un claustro de planta cuadrada y dos plantas de galerías cubiertas con columnas toscanas apoyadas en pedestal. En el centro hay un pozo. Paseando alrededor hay dos paneles con azulejos que representan la vida de San Antonio de Padua, restos de la antigua fachada de la sala capitular y el sepulcro de Pere de Sabanolo (1299).

En un lado del claustro está la iglesia, donde se conserva el retablo de la Madre de Dios y Sant Jordi, encargo de las monjas clarisas a Lluís Borrassá allá por el s.XIV en estilo gótico. Al otro lado está el antiguo Hospital de Sant Pere, hoy residencia de ancianos. Actualmente el  cluastro está gestionado por el ayuntamiento y se desarrollan en él actos culturales.

miércoles, 7 de junio de 2017

Calle del Común


La calle del Común, en Soria, va desde Zapatería hasta Aguirre (que es la calle que pasa por delante del Palacio de los Condes de Gómara, el edificio más importante de la arquitectura civil de la ciudad, del s. XVI, que hoy alberga los juzgados). El Común fue una de las instituciones que dirigió Soria desde la Edad Media hasta el s.XIX, y representaba al pueblo llano. Estaba organizado en cuadrillas, que se distribuían en barrios en torno a la parroquia que le daba el nombre.

Se reunían en la llamada Casa del Común, cuyo edificio está a unos pasos, en el otro sentido de esta calle, hacia la Plaza Mayor, cuya fachada puede verse atravesando el edificio por debajo, por el Arco del Cuerno. Se trata de un inmueble reformado en el s.XVIII y donde se guardan los fueros otorgados a la ciudad. Frente a la Casa del Común, la Fuente de los Leones, también de ese siglo.

jueves, 1 de junio de 2017

Torre y capitel


A principios del s.XII (cuando Alfonso I el Batallador de Aragón conquistó Soria) ya existía una iglesia donde ahora se encuentra la concatedral de San Pedro. A mediados de ese siglo se construyó allí un gran templo románico con un fascinante claustro (colegiata de agustinos), que se derrumbaría en el s.XVI (se cree que porque un canónigo quiso construir una capilla y aunque el cantero dijo que era peligroso quitar un pilar, no le hicieron caso y se cayó toda la iglesia). De la época románica solo quedan restos en el brazo sur del transepto y tres de las pandas del claustro (la cuarta se eliminó para que la iglesia renacentista fuese más ancha). Es un claustro de columnas dobles apoyadas en podium. Motivos vegetales, animales fantásticos y reales y escenas de lucha o caza adornan los capiteles. La torre, del s.XVI, es de sillería, de tres cuerpos y rematada con balaustrada de flameros. La construyó Juan Ocampo y tiene siete campanas (su campanillo es del s.XIV).

En la capilla de Ntra. Sra. del Azogue hay una inscripción que dice: "En el año de 1577 se acabó de reedificar esta iglesia en el día de San Pedro de la Cátedra. Habiendo más de ochocientos años que era iglesia".

miércoles, 31 de mayo de 2017

Zapatería, 22


La portada de acceso al edificio de la calle Zapatería, 22 de Soria es, posiblemente, el único resto de románico civil que queda en la ciudad. Todo indica que es una puerta del s.XIII, un arco apuntado decorado con puntas de diamante. Hasta mediados del s.XX se conservó también la llamada Casa de San Blas (detrás del Palacio de los Condes de Gómara, al lado del puente que salva la calle que conduce a la Plaza del Carmen). En San Blas, construcción del s.XII, se reunía el Cabildo General Eclesiástico de la Ciudad.

La calle Zapatería es la prolongación de la calle Real hasta El Collado y se encuentra en pleno Casco Viejo, zona de la ciudad con un Plan más o menos ambicioso de recuperación de locales comerciales. En el número 28 se encuentra la Pastelería Félix, cuya especialidad son los famosos caballitos (galleta con la forma del animal pintada de blanco en una de sus caras).

jueves, 25 de mayo de 2017

Plaza Herradores



La plaza Ramón Benito Aceña de Soria se conoce popularmente como Plaza Herradores. No te puedes venir de Soria sin tapear en uno, dos o tres de los bares que tienen vistas a este conocido lugar. Aquí desemboca la calle Numancia y termina El Collado. Más sorianidad, imposible. Esta es la lista que te tienes que llevar apuntada: Iruña Plaza (gambas con gabardina), Apolonia (calamares a la romana), Feli´s (torreznos), Capote (queso de Oncala), Olé (cazuelita de bonito con tomate) y Latino (huevos rotos). También están el Herradores (ahora especializado en bocadillos) y el Plaza. 

Ramón Benito Aceña (Valdeavellano de Tera, Soria, 1830- Madrid, 1916) fue un diputado y senador provincial. Por iniciativa suya se construyó en el cerro de Numancia un monolito que recuerda el lugar donde estuvo la ciudad celtíbera y que inauguró el rey Alfonso XIII en 1905. También llevó adelante la idea de crear un museo que recuerde la historia de la ciudad perdida y, finalmente, encontrada para la historia. El Museo Numantino de Soria se inauguró tres años después de su muerte por el mismo rey. Fue condiscípulo y amigo de Cánovas del Castillo.

martes, 23 de mayo de 2017

Plaza de Mariano Granados


Mariano Granados Campos (Lugo, 1866 -Soria, 1914) fue presidente del Casino de Numancia de Soria, director de dos periódicos y publicó libros como "Al amor de la lumbre" o "Bocetos a pluma: colección de semblanza de sorianos". Fundó la Caja de Ahorros y Préstamos de la Provincia de Soria y escribió la letra de la jota para piano llamada "¡Viva Soria!".Su hijo, Mariano Granados Aguirre, fue republicano exiliado a México, desempeñó importantes tareas judiciales y también fue escritor.

Al primer Mariano Granados está dedicada la plaza peatonal de Soria que vemos en la foto y, ya dentro del parque, una estatua. A la derecha de la imagen queda oculto uno de los templos de la gastronomía de la ciudad: Mantequerías York, haciendo felices a sorianos y forasteros desde 1957, negocio creado por Victorino Martínez Fernández.

"¡Oh Fiestas de San Juan!, las de las cuadrillas y los jurados, las de los agés y los cuatros, las de las calderas cubiertas de flores y las animadas bailas, yo las bendigo porque despiertan en mí dulcísimos recuerdos y me hacen gritar, animado de la alegría que respiran, ¡aún hay patria!, con todos los entusiasmos de la juventud."
(Mariano Granados, El Noticiero de Soria, 1892).

jueves, 18 de mayo de 2017

Convento del Carmen


El Convento del Carmen de Soria fue fundado por Santa Teresa en persona en el año 1581, aprovechando el palacio que cedió a las monjas doña Beatriz de Beaumont, viuda de don Juan Alonso de Vinuesa, importante ganadero de la época. El palacio del s.XVI tenía elementos platerescos, pero con la reforma del s.XVII se le dio un aire más herreriano, con el diseño de tres arcos de entrada y, encima, un doselete con la imagen de la Virgen y el Niño Jesús en brazos. Al lado del convento se encuentra la iglesia, construída en el s.XVI y que ocupa el solar de la antigua iglesia de Ntra.Sra. de las Cinco Villas, una de las 35 parrroquías del censo de 1270 de Alfonso X.

Entre las ilustres monjas que habitaron el convento se encuentra sor Francisca del Santísimo Sacramento, nacida Francisca de Vinuesa (1561-1629). De su vida y milagros se sabe que tuvo visiones del infierno y apariciones de la Virgen, hechos que publicó en 1661 Juan de Palafox y Mendoza (Obispo de Osma) en el libro "Luz para los vivos y escarmiento a los muertos". La priora del convento (llamado por entonces de la Santísima Trinidad) la llevó con ella a Pamplona para fundar otro.