Cañones del Sil

Cañones del Sil

sábado, 5 de abril de 2014

Geografía que no cambia


"Las ciudades, río, río Duero, son accidentales y cambiantes. Ya lo ves: esta misma Soria, que he ido barajando en mi quincenario, también es cambiante, porque está matando, o quizá el gerundio adecuado sea ´superando´ sus antiguos y honrados hábitos. Es la geografía la que no cambia. Las sierras son las mismas, y el mismo eres tú, río Duero. Duero-Dios, el mismo que eras cuando la rota de Numancia, cuando la pelea de Gormaz y cuando mi madre mocita. El río de todos los siglos, de los pasados y de los porvenir. Siempre con tus barbas de invierno, apoyando en tu jarra celtibérica con decoraciones de peces y de toros, Duero viejo, Duero fuerte, Duero amigo."

(Juan Antonio Gaya Nuño, El santero de San Saturio, 1953)

Juan Antonio Gaya Nuño (Tardelcuende, 1913- Madrid, 1976) fue escritor, historiador y crítico de arte. El santero de San Saturio es una novela que cuenta el día a día de un intelectual que vuelve a la ciudad que conoció de niño aprovechando que la prensa local anuncia la plaza vacante de santero de la ermita de San Saturio, mirador privilegiado de la ciudad de Soria, a la que describe en su cotidianeidad con un falso aire costumbrista que esconde una importante carga crítica.


viernes, 4 de abril de 2014

Sosteniendo la luz


"Habla mi Duero, escucha el bosquecillo
y celan los tapiales el secreto.
El sol te goza y labra y estás quieto,
como un mendigo al sol, solo y sencillo.

Huerto del sol sin frutos, amarillo,
trenzado otoño de los siglos, prieto;
y casi en llamas porque amor, discreto,
ha injertado un parral en un castillo.

Los arcos en los aires, como el puente,
el acueducto, la alameda, el soto,
sosteniendo la luz o la quimera.

Sosteniendo el palacio evanescente
de mi dulce niñez; claustro remoto
en los jardines de la primavera."

(Dionisio Ridruejo, San Juan del Duero, Sonetos a la piedra, 1943)

Dionisio Ridruejo (El Burgo de Osma, 1912- Madrid, 1975) fue escritor y político. Pasó de ser fundador de la Falange a opositor al régimen franquista formando un partido político democrático. Entre medias, las experiencias en la División Azul, la cárcel y el exilio. En su obra poética Sonetos a la piedra ensalza esa España profunda de monumentos y edificios que engrandecen una patria que, según se lea, puede ser la que ahoga o la que libera.

El soneto dedicado al monasterio románico de San Juan de Duero se encuentra escrito en una escultura de Ricardo González Gil (Soria, 1955) en la paseo de San Prudencio. Se trata de una obra en acero del año 2010 que sirve de marco literario al entorno paisajístico en el que se halla: la ribera del Duero, la de los álamos dorados, entre San Polo y San Saturio.



domingo, 30 de marzo de 2014

Huerta umbría


El 30 de julio de 1909 Antonio Machado se casa en Soria con Leonor Izquierdo. El poeta sevillano había llegado a esta pequeña ciudad castellana dos años antes y conoció a la que sería su esposa en la pensión en que se hospedó de la calle Estudios. Se casaron en la iglesia de La Mayor. Él tenía 34 años y ella 15. Tres años después la muchacha moriría de tuberculosis. Ocho días más tarde, Machado abandona Soria. En el paseo del Mirón, zona alta de la ciudad con aire más puro, dicen que veían con frecuencia al profesor empujar el carrito donde iba sentada la enferma.

"Y nunca más la tierra de ceniza
he de volver a ver, que el Duero abraza.
¡Oh loma de Santana, ancha y maciza;
placeta del Mirón; desierta plaza
con el sol de la tarde en mis balcones,
nunca os veré! No me pidais presencia;
las almas huyen para dar canciones:
alma es distancia y horizonte: ausencia.
Mas quien escuche el agria melodía
con quien divierto el corazón viajero
por estos campos de la tierra mía,
ya sabe manantial, cauce y reguero
del agua clara de mi huerta umbría.
No todas vais al mar, aguas del Duero."

(Antonio Machado, Adiós, Baeza, 1915).

sábado, 29 de marzo de 2014

Hoja que arrastra el viento



"¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero; las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas... ¡Las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarlo en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento, sin que se sepa a dónde."

(El monte de las ánimas, Gustavo Adolfo Bécquer)

Monasterio construído en el s.XII, cuando Alfonso I el Batallador cede a la orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén unos terrenos a la orilla del Duero en la ciudad de Soria, San Juan de Duero tiene una iglesia de nave única con dos templetes adosados a los muros (uno de bóveda apiramidada y otro de bóveda más redondeada) con unos bellísimos capiteles. Fuera, su claustro del s.XIII, desnudo de cualquier techumbre, tiene una sugerente recreación árabe oriental aprendida en las Cruzadas por los Caballeros sanjuanistas. Es una de las joyas románicas de España.

Entre 1861 y 1868 Bécquer pasó temporadas en Soria capital y provincia, ya que su salud y su matrimonio con Casta Esteban le obligaban a respirar los saludables aires del Moncayo y alrededores. Estos paisajes le inspiraron algunas de sus famosas Rimas y Leyendas.

domingo, 23 de marzo de 2014

Casa del Obispo


Entre la catedral nueva y la vieja de Cádiz, se encuentra un mágico lugar denominado Casa del Obispo, que no es otra cosa que un viaje (a través de estancias y pasadizos) por la historia de la ciudad desde el s.VIII a.C. hasta el s.XVIII. Desde edificaciones fenicias hasta sedes episcopales de hace un par de siglos. 1.500 metros cuadrados de habitaciones y galerías de lugares superpuestos por la historia y las construcciones que fueron: monumentos funerarios, recintos de culto a dioses romanos y residencias del clero católico. Todo encima de todo. Las excavaciones han permitido encontrar los niveles de cada época.

El paseo te va sorprendiendo: la sala de cisternas romanas (que, a su ves, es el corral del palacio episcopal construído en el s.XVI por el obispo García de Haro), la de los sótanos (en la época romana sala de tratamiento de enfermos), la de las pinturas, la de los establos (en el periodo musulman, la casa del almuecín), la del criptopórtico (en la foto, donde en tiempos romanos los enfermos entraban en contacto con los dioses para sus experimentos de curación), la del templo, la del pozo ritual y, finalmente, la sala del monumento funerario fenicio (del s.VI a.C). La Gadir fenicia y la Gades latina te la encuentras a nada que bajes cuatro escalones de la actual Plaza de Fray Félix.

sábado, 22 de marzo de 2014

Café Royalty


El Café Royalty de Cádiz es uno de los últimos cafés románticos que quedan en España. Abierto en el año 1912 por el empresario Gómez Doreé (con la idea de conmemorar el centenario de la constitución de las Cortes de Cádiz), fue durante muchos años lugar de encuentros de escritores, intelectuales, políticos, músicos y artistas. Manuel de Falla entusiasmaba a los clientes con algún que otro concierto. Abandonado después de la Guerra Civil y utilizado como almacén, en el año 2012 sus nuevos propietarios, la familia De la Serna Martín, lo reinaugura con el mismo esplendor: pinturas al fresco de Felipe Abárzuza (gaditano, que también tiene trabajos en la capilla del Hospital de Mujeres, el el Gran Teatro y en el Ayuntamiento), carpintería artesanal y escayolas recubiertas de pan de oro fino.

Situado en la céntrica plaza de la Candelaria, tiene un exquisito servicio de restaurante: cosas como un turbante de lenguado con desmigado de centollo y crema de vermouth o un magret de pato con pisto de mango, salsa de naranja y pastel de patata. Tienen el estupendo vino Barbazul, de la Tierra de Cádiz. Mobiliario, apliques para la luz, mostrador, vitrinas y una deliciosa caja registradora completan esta vuelta mágica al mundo que existió hace 100 años.

domingo, 16 de marzo de 2014

Museo del Romanticismo


El Museo del Romanticismo de Madrid se encuentra en la calle San Mateo, 13, en un palacio construído en 1776. En el año 1924 se inaugura un museo con las obras donadas por Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer (1858-1942), el segundo marqués de la Vega-Inclán. Pinturas, miniaturas (sobre todo de retratos), dibujos, estampas, fotografías, mobiliario de la época de Fernando VII e Isabel II, artes decorativas (porcelanas y cerámicas) y numerosos objetos llenan las estancias de esta casa.

El romanticismo fue un movimiento cultural y artístico de finales del s.XVIII en el que la vida, la naturaleza y el hombre se concebían de un modo sentimental diferente al espíritu  clásico y al racionalismo ilustrado. El alma tenía que salir del cuerpo para experimentar huída y aventura, por eso los ambientes exóticos y los escenarios tenebrosos eran los lugares que soñaban con visitar los artistas. Desde Inglaterra y Alemania, llegaron la literatura, la música y la pintura que encontraron en la tertulia madrileña de El Parnasillo uno de sus escenarios para el debate.

Reinaugurado en 2009, en el Museo del Romanticismo se pueden contemplar San Gregorio Magno, Papa, de Francisco de Goya; Isabel II, de José Gutiérrez de la Vega o Paisaje oriental con ruinas clásicas de Jenaro Pérez Villamil. El espíritu de Larra y Bécquer se refugia en algún que otro rincón. Un jardincillo bucólico completa el ambiente del palacio.