San Juan de Baños

San Juan de Baños

martes, 29 de octubre de 2013

El Olmo


Siguiendo nuestro recorrido por el románico rural del noreste segoviano, llegamos a El Olmo, una pequeña pedanía (34 habitantes) en la carretera que va de Riaza a Sepúlveda. La iglesia de la Natividad pertenece a esa época (s.XIII) en que se construyó un abanico de templos en los que los artistas dejaron plasmada en las piedras toda la sabiduría medieval. Lo que más llama la atención de esta iglesia de El Olmo es su puerta meridional: una deliciosa combinación entre arco polibulado (arquitectura musulmana) y arco zigzagueado (arquitectura anglonormanda). Influencias del sur y del norte para este templo.

En cada dovela (hueco que deja la decoración circular del borde) hay una flor esculpida. La decoración en zig zag de la moldura remite al poder revivificador de las aguas. La iglesia tiene nave única y ábside semicircular (con tres pequeñas ventanas) y una colección de canecillos en los que aparecen representadas figuras humanas y de animales. Una sirena, una cabeza boca abajo, un hombre y una mujer mostrando su sexo, una toro, una cabra, un mono o personajes en cuclillas. Hay torre con una empinada escalinata en un lateral. En el lado oeste hay otra puerta cegada. La visión de los campos de la Tierra de Sepúlveda desde este lugar es fascinante.

lunes, 28 de octubre de 2013

Sequera de Fresno


En la Edad Media, los sufridos hombres y mujeres que querían encontrar el motivo de la existencia en la religión, tenían que buscar los símbolos que los maestros canteros labraban en las piedras que decoraban sus templos. Eran el bien y el mal, y había que verlo en lo alto, allá donde la temática costumbrista de una piedra contaba aquello que no se sabía leer pero había que interpretarlo. En el románico rural de las tierras del noreste de Segovia, esa Segovia que se mete en Burgos, Soria y Guadalajara (en los alrededores de Sepúlveda, para entendernos), encontramos un puñado de iglesias con unos personajes costumbristas en sus canecillos fundamentalmente que son un verdadero éxtasis de vicios y virtudes del hombre de aquellos tiempos.

La iglesia de la Asunción de Sequera de Fresno es románica reformada en los s.XVI y XVIII. Tiene dos puertas, una al sur y otra al norte (tapiada y medio oculta por un contrafuerte, pero donde se aprecia en su arco tres arquivoltas muy elegantes y un capitel con guerreros). La del sur está adaptada a una portada neoclásica de 1786. La torre es de 1550 y lo más espectacular es su maravilloso ábside de tres ventanas (con pequeños tímpanos esculpidos y curioso guardapolvos con flores y rematado en la base por cabezas humanas) y numerosos canecillos que muestran personajes en actitudes amatoria y escenas de caza. Sequera de Fresno tiene unos 50 habitantes y es una zona rica en agricultura y ganadería.

viernes, 25 de octubre de 2013

Juan Borrás II


Nacido en Barcelona, residente en Valencia, pero con un pasado de vida argentina, los cuadros pacíficos en los que conviven con calma animales y personas que pinta Juan Borrás II están idílicamente ordenados con sus cielos, sus árboles, sus praderas y su agua. Viendo pintar a su padre, que se llamaba igual que él, pronto le vino una afición que desembocó en una profesión. Los cuadros de vegetación exuberante puden contemplarse en la exposición que estos días ofrece la Galería Éboli de Madrid.

Islas, caminos, puertos de mar y huertos componen los decorados de las pinturas de Borrás, donde lo mediterráneo siempre llena la actitud y la actividad de los seres humanos que lo disfrutan. El detallismo con el que pinta los árboles también es una característica de sus obras.


martes, 22 de octubre de 2013

Gracia Risueño


Grupos humanos en paisajes, al modo de un cuento en el que la realidad siempre se adorna, acaparan los cuadros de Gracia Risueño. Autodidacta, enamorada de Italia y París, recicladora de muebles, esta madrileña con nombre y apellido adecuados para lo que pinta, nos habla en sus cuadros de parques, jardines, tiendas, bosques y plazoletas donde la gente (y los animales) viven felices y despreocupados. Casa Mingo y otros cuadros más de esta artista naïf pueden contemplarse en la exposición que recientemente ha preparado la Galería Éboli de Madrid.

Maravillosamente vestidos, como para la hora del paseo, los personajes de Risueño se reúnen alrededor de un carrito de helados, van montados en una barca o posan uniformados delante de la tienda de ultramarinos, la pastelería o la mercería. Encanto y magia son ingredientes fundamentales en las composiciones de Gracia Risueño.

lunes, 21 de octubre de 2013

Alain Donnat



Poesía, colorido y humor llenan los cuadros de Alain Donnat. Soñador incorregible, en sus lienzos siempre hay gente feliz (siempre mirando hacia arriba, porque arriba está el mundo de la fantasía, de la belleza y de la plenitud de la vida) reunida entorno a una actividad a menudo creativa. Vendimia y otros cuadros más de este francés naïf pueden disfrutarse en la muestra recién inaugurada en la Galería Éboli de Madrid.               

A menudo el rostro de los personajes de Donnat expresan desconcierto, asombro o inocencia. Es el reflejo de la bondad humana en estado puro. Agrupadas en un embarcadero, bailando tango colgadas en los planetas, jugando al golf, azotadas por el viento o tocando un violonchelo en medio del campo, las criaturas de Alain Donnat nos hablan de un estilo de vida despreocupado y pacífico.








martes, 15 de octubre de 2013

Acueducto romano


Esta espectacular obra de ingeniería que da personalidad e imagen a la ciudad de Segovia, tiene sus orígenes en el s.I, en la época del emperador Trajano. Fue construído para transportar agua desde el río Acebeda hasta un cuartel romano situado en una zona alta, más o menos por donde hoy está el alcázar. Tiene 15 kilómetros de longitud (en su mayoría subterráneos), pero justo en el paso por el centro de la ciudad se alza espléndido y vigoroso en sus 728 metros visibles y 163 arcos que alcanzan una altura de 28 metros. Está formado por sillares de granito berroqueño superpuestos, sin ninguna clase de argamasa, únicamente unidos por los empujes que se producen entre unos y otros, equilibrando pesos y fuerzas.

Segovia es ciudad de figones y mesones. El centro de su gastronomía es el cochinillo, cuyos maestros exigen que sean animales oriundos de la zona, de 21 días de edad, con un peso en torno a 4 kilos y alimentados con leche de la propia madre, engordada con cereales. Horno a 200 grados, agua y sal es lo único que necesitan. Uno de los asadores más entrañables de la capital es José María, abierto en 1982. Acompañando al cochinillo, pedimos de entrante torta de queso de oveja churra de Pollos (Valladolid) y lo acompañamos todo con vino ribera del Duero Pago de Carraovejas de Peñafiel. En los postres, ponche segoviano (bizcocho con suave capa de mazapán y rombos decorativos de azúcar quemada). Precio: 50,50 euros por persona.

lunes, 14 de octubre de 2013

Centro Didáctico de la Judería


En pleno corazón de Segovia se encuentran las callejuelas, pasadizos y patios de lo que fue históricamente la aljama judía, rincones y marcas de lo que constituyó la vida hebrea desde su esplendor en el s.XIII hasta su expulsión en el XV. En la calle Judería Vieja, 12, se encuentra el Centro Didáctico de la Judería, un museo que permite conocer los oficios, las costumbres y la religión de esta comunidad. En lo que fue la casa de Abraham Senneor (rabino, político y banquero y, a partir de 1492, una vez convertido al cristianismo, cortesano de Isabel la Católica), varias salas explican la cultura judía através de objetos, documentos, paneles y recreación virtual . Una columna de la antigua sinagoga mayor (iglesia cristiana del Corpus Christi desde 1410) se alza reinventada como bello testigo de lo que sirvió como pilar de una forma de entender la cultura. El logotipo del museo es una A apoyada en un 9, símbolo de la estabilidad.

jueves, 10 de octubre de 2013

La Casa del Abuelo


Situada en la calle Victoria, 12 y fundada en 1906, a La Casa del Abuelo hay que ir a tomar gambas a la plancha, al ajillo o en gabardina. Y a tirar las cáscaras al suelo, que es una de las características históricas del local. La base de su tapeo es concreta: gambas, langostinos o carabineros. Y combinaciones de ello (croquetas de gambas o banderilla de langostinos). En su origen, La Casa del Abuelo vendía rosquillas y vino dulce, después hubo una época en la que tuvieron un enorme éxitos los bocadillos de chorizo, anchoas y sobrasada, hasta que llegó la guerra civil y ante la escasez de pan, se les ocurrió ir al mercado a comprar gambas de Huelva y ahí estuvo la receta del éxito que dura hasta ahora.

Cada generación abrió otro local. En 1974, justo al lado, inauguran la de Núñez de Arce, 5. En 1996, la de Goya, 57. Durante una época se conoció también como La Alicantina, porque se fueron a Alicante a buscar un vino generoso, que es la nota dulce y peculiar del negocio (vino El Abuelo). Por lo visto, Andy Warhol era fan de La Casa del Abuelo. Remozado el interior, La Casa del Abuelo figura en las guías turísticas como sitio con encanto de Madrid, lo que le da ese aire cosmopolita en el que la esencia de la taberna tradicional se pierde a nada que te despistes.

lunes, 7 de octubre de 2013

Deza


Deza (Soria) tiene apenas 260 habitantes pero un entrañable encanto. Situado en la comarca del Campo de Gómara, hay vestigios neolíticos que atestiguan la antigüedad del lugar y un estudio sobre una necrópolis visigótica del s.VI que habla del hallazgo de unas 100 fosas en las que algunos cadáveres de judíos fueron atravesados por clavos, algo muy poco frecuente en la historia (que enlaza con ideas esotéricas de no dejar escapar los cuerpos). Se cree que hubo muralla árabe rodeando la villa, ya que esta ciudad castellana es, sin embargo, rayana con Aragón. Tuvo un barrio de alfareros, Las Atarazanas (sus casas de adobe sobre la montaña caliza sugiere un universo peculiar) con fuente de hermosos chorros y ermita de San Antonio. La Casa Fuerte de los Finojosa es de planta cuadrada y tiene dos torres y un patio porticado de dos plantas, hoy día es el ayuntamiento. La Iglesia de la Asunción es gótica, de mediados del s.XVI y allí se venera al Santo Cristo del Consuelo, cuyas fiestas se celebran a mediados de septiembre en las que los toros (en su particular plaza casi redonda) tienen un protagonismo completo: encierro, corrida y merienda popular (preparan caldereta). La ermita de la Soledad está al final del barrio de la Solana.

El río Henar pasa por allí, hay chopos y árboles frutales. En la casa rural Las Ollerías, camino de las piscinas y de la fuente del Suso, se come estupendamente (en invierno preparan jornadas sobre la matanza del cerdo). Deza es aragonesa y algo mora (el trazado de las calles así parece indicarlo) en los bordes fronterizos de la mítica Castilla.

martes, 1 de octubre de 2013

Casa Paco


Francisco Morales Esteban llegó a Madrid desde Naharros (Guadalajara) en 1919 con diez años. Trabajó de taberna en taberna, hasta que en 1933 decide abrir un local en la Plaza del Carmen de Madrid, lugar donde nacería Casa Paco. En 1940 se anima a comprar un local situado en la Plaza de Puerta Cerrada, cita de vinos y conversaciones que ya existía desde 1870. Vino de Méntrida, carnes de cebón de buey y decoración taurina han sido las claves para que este rincón sea cita obligada de joyeros, carboneros, escritores y anticuarios. Huevos rotos, pisto manchego, callos a la madrileña y sopa de ajo, no faltan en el restorán del fondo. Pero en la barra de nogal labrada, lo que se tercia es pedir un blanco de Valdepeñas y una tapa de chicharrones. También tienen queso roquefot, queso manchego y croquetas de jamón.

A eso del mediodía del Miércoles de ceniza, en la esquina de Casa Paco se congregan las tropas lúdicas del madrileño Entierro de la Sardina, a modo de inicio de ese peculiar via crucis por los aledaños de San Antonio de la Florida. Chatos de vino y comida recia son la fórmula magistral de este bar, que ya regenta la tercera generación, su nieto David Francisco. "La buena comida, cuanto más sencilla mejor", decía el abuelo. Charlton Heston, Orson Wells y Marcello Mastroianni comieron aquí. Y se rodó la película El divorcio que viene.