Monte Uluru

Monte Uluru

domingo, 23 de diciembre de 2018

Laredo


La Puebla Vieja de Laredo (Cantabria) es un conjunto de calles (seis) que se organizan entorno a la iglesia de Santa María de la Asunción, que está en un alto. En el año 1556 Carlos V desembarca en el puerto de Laredo, camino de su retiro a Yuste, y esa presencia marcará la historia de la ciudad. La Rúa Mayor, San Marcial, Santa María, San Martín, la Rúa de en Medio y la Rúa de Abajo muestran en sus caminatas numerosos palacios y casas nobiliarias. La iglesia citada es del s.XIII, modificada en el XVI y entre sus joyas está el retablo gótico del s.XV llamado de Belén. Fuera del callejerío señalado se encuentra la iglesia (y convento) de San Francisco, el túnel de la Soledad (del s.XIX para construir un puerto que no se llegó a terminar), el edificio del antiguo ayuntamiento de 1562 y el complejo fortificado del Rastrillar. En la foto, el Arco de San Marcial, una de las puertas medievales del segundo recinto amurallado, más elevado que el anterior, y que circundaba a la iglesia.

En la Rúa Mayor (la calle de los vinos) se encuentra el Restraurante Guti, que ofrece un menú de 15 euros. Revuelto de champis, merluza mariscada y leche frita, acompañados de vino blanco solera, dejaron un estupendo sabor de boca a la visita a este casco histórico.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Castro Urdiales


Castro Urdiales (Cantabria) era ciudad romana en el año 74 cuando se estableció aquí Flavióbriga (se pueden visitar excavaciones en pleno casco viejo). En el s.XIII se construye la iglesia de Santa María de la Asunción (que tiene un Cristo de Zurbarán en una capilla) y, parece ser, que un siglo antes ya existía el Castillo de Santa Ana (con un faro añadido en el s.XIX). Ambos edificios conforman el perfil más conocido de Castro Urdiales. Un bello puente medieval te lleva hasta la ermita de Santa Ana (ubicada en un peón). Leonardo Rucabado, llamado el caballero andante de la arquitectura, dejó huellas de edificios singulares a principios del s.XX. Entre ellos la Casa de los Chelines o el Chalet Sotileza. También visitamos el Centro Cultural La Residencia, un palacete modernista abierto a exposiciones.

En Marisquería Alfredo nos sentaron en la terraza al lado del paseo marítimo y degustamos una ración de navajas, un rape y una merluza a la plancha y una deliciosa tarta de hojaldre. Con copa de vino blanco y agua, nos costó 66,70 para dos.

martes, 18 de diciembre de 2018

Liendo


Liendo (Cantabria) está declarado conjunto histórico-artístico. Y lo mejor de todo es que no existe. Quiero decir, pueblo como tal no hay, es un conjunto de pueblos que forman ese término municipal, que ocupa un maravilloso valle y que llega hasta el mar. Está formado por 13 barrios, siendo el más importante Hazas, que es donde se encuentra la iglesia parroquial de Ntra .Sra. de la Asunción (s.XVII), con espectacular pórtico y torre. De Hazas nos trajimos dos recuerdos interesantes: el restaurante El Ambigú donde cenamos una noche una esplendorosa ración de rabas en tempura y, al día siguiente, una hamburguesa ibérica deliciosa; y, por supuesto, La Torre de la Quintana, posada que lleva Mara y que siempre le agradeceremos los consejos que nos dio para recorrernos la zona.

En el barrio de Villanueva está la ermita de San Julián, con ruina consolidada del s.XII y, a unos pasos, la fascinante playa de San Julián que vemos en la foto. También visitamos El Arboreto (barrio de Mollaneda) que resulta ser un parque integrado en el paisaje con árboles de todas partes del mundo.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Liérganes


Liérganes es uno de los pueblos con más encanto de Cantabria. De aquí es la famosa Leyenda del Hombre del Pez. Parece ser que un hombre de este pueblo, Francisco de la Vega, cayó en la ría de Bilbao en 1674 (donde trabajaba de carpintero) y apareció, cinco años después, en la bahía de Cádiz. El anónimo hombre, que tenía escamas en la piel y tenía el cuerpo en forma de pez, fue llevado a un convento y la primera palabra que dijo fue el nombre de su pueblo, dándose la casualidad de que un secretario de la Inquisición era de Liérganes y empezaron a atar cabos de la historia (contada por Fray Benito Jerónimo Feijoo en un ensayo en el s.XVIII). En un molino del s.XVII te cuentan esta leyenda. El paseo por Liérganes se hace entre casas y palacios. Desde el prado de la iglesia de San Pantaleón (s.XIII) se divisa la iglesia de San Pedro Advíncola (s.XVII, tres naves divididas por columnas toscanas). Tienen un puente llamado romano construído en 1587 bajo el que pasa el río Miera.

En La Juguetería disfrutamos de un menú de 17 euros consistente en, según elección, tabla de patés caseros (merluza, bonito y puerros) y quesos de Liérganes, solomillo ibérico con salsa de vermut y naranja y, de postre, tarta de queso. Con aperitivo de gentileza y vino tinto de la casa.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Santa Cruz de Castañeda


Santa Cruz de Castañeda otra de las importantes colegiatas románicas de Cantabria y se encuentra localizada en la localidad de Socobio. Llama la atención su ábside central y su cimborrio, también sus hermosos capiteles con leones, águilas, pelícanos. Construída en el s.XII, se reconstruyó en el XVII. El retablo (con una virgen gótica que tiene una manzana en la mano) se encuentra en el absidiolo de la izquuerda y data de 1641 cuando se colocó en el ábside central hasta hace poco. En la derecha en vez de absidiolo románico hay capilla neoclásica construída en el s.XVIII para un importante indiano con fortuna. Ya en el s.XIII empezaron los añadidos de nave para colocar capillas y sepulcros de familias ricas.

Antes de la construcción de la colegiata, ya había aquí en el s.X un monasterio benedictino. Al lado de la colegiata se encuentran las dependencias del Centro de Interpretación del Románico, que te dan pistas para escursiones por la zona.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Puente Viesgo


La localidad de Puente Viesgo (Cantabria) es famosa por su balneario y por sus cuevas con pinturas de arte paleolítico. Tiene unos 2840 habitantes y está situada en plena comarca de los Valles Pasiegos. Allí destaca la iglesia de San Miguel (foto), neorrománica, construída entre 1948 y 1973, aunque tiene capilla y torre originales del XVII.  La Casona de Fuentes Pila fue construída por Javier González de Riancho en 1928 (hoy es el ayuntamiento).

En lo que antiguamente era una estación de ferrocarril tienen un interesante centro de información turística, donde te animan a dar un bello paseo por las veredas cercanas al río Pas. Puedes ver la locomotora Reyerta (construída en Munich en 1912 y que prestó servicio hasta mediados de los años setenta del siglo pasado) y cruzar un puente para volver por el otro lado. En el restaurante La Unión, atienden maravillosamente: tienen un menú de 11 euros que en nuestro caso fue cocido montañés /alubias de manteca, entrecote de ternera a la plancha con salsa de queso /bocartes del Cantábrico y tiramisú de sobao /pudin de queso. Con vino y agua.



martes, 4 de diciembre de 2018

Cueva Las Monedas


Siguiendo el camino que bordea Monte Castillo (Puente Viesgo, Cantabria), a 675 metros de El Castillo, se encuentra la cueva de Las Monedas. Se trata de un viaje por el centro de la tierra de 800 metros (se visitan unos 160) en el que ademas de disfrutar de estalactitas y estalagmitas, se puede disfrutar de una serie de dibujos (en una única sala) con una técnica concreta: dibujos negros trazados al modo de un lapicero. Se han reconocido unas 17 figuaras de animales y signos (caballos, renos, cabras) que remiten a un arte de 12.000 años a.C.

La cueva de Las Monedas fue descubierta en 1952 por el guarda forestal Isidoro Blanco, que ya la conocía desde los años 20 de ese siglo. Se le denomina así porque en un pozo de 23 metros de profundidad se escondían 20 monedas de la época de los Reyes Católicos que, o bien fueron escondidas o, tal vez, olvidadas por alguien. Como quiera que también se encontraron huellas de osos, al principio se le conoció también como la Cueva de los Osos.

Las Monedas, El Castillo y otras dos cuevas que no se visitan (La Pasiega y Las Chuimeneas), junto con otras cinco cuevas de Cantabria son Patrimonio de la Humanidad desde 2008.