San Vicente de la Sonsierra

San Vicente de la Sonsierra

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La Sinagoga del Agua


Cerca de la calle Real de Úbeda (Jaén), avanzando por Las Parras, esquina Roque Rojas, descubrimos un mundo singular. En pleno casco histórico, en una zona no documentada como barrio hebreo, es desde hace tres años un apasionante viaje en el tiempo y en el espacio por el mundo judío. Resulta que un promotor urbanístico compró tres edificios para hacer pisos, locales comerciales y garajes. Pero cual sería su sorpresa cuando descubrió columnas con capiteles de hojas de palmera con siete ramas y entonces se dio cuenta de que ahí abajo había todo un ambiente mágico y, en cualquier caso, sugerente. Varias salas comunicadas entre sí recrean lo que debió ser una sinagoga. Através de un arco donde encima hay una piedra con una granada esculpida (la granada tiene 613 granos y los mandamientos de la Torá, 613 preceptos), pasas a una serie de estancias con pozos de agua (que según la estación del año pueden tener agua turbia o agua cristalina, alternativamente), con tinajas y con platos de cerámica, incluyendo un gran patio central con arcadas. Al final, llegas a una alberca excavada en una especie de sotanillo que tiene la peculiaridad de tener agua que mana naturalmente, espacio al que bajando siete escalones, puede acceder una persona y sumergirse. Es el mikveh, baño ritual judío. Dicen que en el solsticio de verano un rayo de sol que entre por la abertura del techo puede producir un efecto de luminosidad verdaderamente digno de vivir. Parece ser que este rincón estuvo oculto durante generaciones por una bodega en la que se iban depositando escombros.

La Sinagoga del Agua es un lugar peculiar. Es un encuentro fascinante entre la narración y la atmósfera. Entre lo desconocido y lo por descubrir. A la salida, de nuevo en la calle Real, derechos a tomar una caña y una tapa en el bar Antique: morcilla en caldera de Úbeda con piñones y ochíos (trozos de pan de aceite y pimentón). Y es que mezclar museos con bares es una de las experiencias más entrañables que te puedes preparar. Sobre todo en esos sitios en los que caminar y admirar lo que ves te reconforta con el mundo.

martes, 24 de septiembre de 2013

Capilla del Salvador


El proyecto incial de la Capilla del Salvador de Úbeda (Jaén) se debe a Diego de Siloé, pero a partir de 1540 la obra pasa a manos de Andrés de Vandelvira. Su patrocinador, Francisco de los Cobos, secretario de Estado de Carlos V, buscaba un mausoleo digno de su cargo. Alonso de Berruguete es el autor de las esculturas del altar mayor, de cuyo conjunto solo es original la imagen de Cristo en la llamada escena de la Transfiguración. Todo lo demás fue destruído en la guerra civil de 1936 y afortunadamente restaurado. La sacristía está cubierta por bóvedas vaídas y tiene puerta en esquina, además de una decoración escultórica que representa los vicios y las virturdes. La rejería del altar es de forja, obra de Villalpando, separa la zona familiar de la parte permitida al pueblo. La fachada de la capilla está flanqueada por dos torretas y un alto campanario, es platerasca y está planteada como un gran arco de triunfo. La capilla actualmente es propiedad de la Casa de Medinaceli. Francisco de los Cobos y Molina fue uno de los personajes más influyentes del s.XVI. Su carrera política fue espectacular: un tío suyo, contable de la reina Isabel,  le da trabajo de ayudante en su despacho en la corte y así fue escalando puestos hasta convertirse en la mano derecha de Carlos V.

Paseando por los rincones renacentistas de Úbeda encontramos en la calle Muñoz Garnica la Taberna Cofrade La Tulipa, donde probamos un menú de espinacas al estilo de Jaén, berenjenas rebozadas con miel de caña, melón y vino, por 10,50 euros. El bar está en el patio de un palacete muy simpático. Fotos de Semana Santa amenizaban el local.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Úbeda


Los mejores monumentos renacentistas del sur de España están en Úbeda (Jaén). El Palacio del Condestable Dávalos (hoy Parador) y la Capilla del Salvador (ambos en la foto), nos deslumbraron nada más llegar a esta ciudad de unos 35.000 habitantes. Tres plazas maravillosas congregan todo el entusiasmo de la vida y de los edificios: 1º de Mayo, Ayuntamiento y Vázquez de Molina. Entorno a ellas, todo el casco histórico maravillosamente conservado desde el s.XVI. La Colegiata de Santa María es de estilo gótico tardío y está construída sobre lo que fue una mezquita. El Palacio de las Cadenas es lo que hoy es el ayuntamiento. La Sinagoga del Agua son restos de un baño ritual judío abierto en 2010 cuando se planeaba construir garajes para viviendas. De la antigua ciudad amurallada se conservan las puertas de Granada, el Losal o Santa Lucía. Un poquito más retirado está el Hospital de Santiago con imponente claustro y escalera con pinturas al fresco.

En la Plaza del Doctor Quesada, subiendo la calle Real, encontramos el encantador restaurante La Imprenta, donde degustamos de entrante un paté de cabracho con crema de erizos de mar y, en los principales, una presa ibérica con salsa de mostaza rosa y un lomo de atún rojo macerado en tamarí. Tienen una delicia de postre: sorbete de manzana verde y granizado de ginebra. Con vino y agua, pan y aceite para mojar, la cosa no sale a más de 30 euros por persona. No te puedes ir de Úbeda sin darte una vuelta por Alfarería Tito, toda una institución en la artesanía local.

Los conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza son Patrimonio de la Humanidad desde 2003.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Catedral de Baeza


Frente a los valles olivareros del Guadalquivir, allí se alza la catedral de Baeza. Fue consagrada al culto cristiano allá por 1272, donde antes hubo una mezquita. En el s.XVI es cuando el maestro Vandelvira la reconstruyó y dejó patente lo que hoy vemos: la decoración de la fachada dedicada a la Nativadad, obra de Villalpando, de estilo herreriano; la torre-campanario y la Puerta de la Luna de aires mudéjares. La llamada Capilla Dorada del interior es de estilo manierista y la reja del coro, plateresca. En el museo hay una estupenda custodia de plata que mide 2,20 metros.

En el restaurante Los Arcos, situado en los soportales de la Plaza de la Constitución, tomamos unas exquisitas patatas baezanas con champiñón, una ensalada de tomate de la huerta, un rabo de toro, una brocheta de lomo de cerdo y, en los postres, un mousse de chocolate. Todo espectacular. Luego, paseando descubrimos en el Antiguo Cuartel de Sementales, el museo del pintor local Antonio Moreno, con cuadros muy interesantes de personajes y paisajes.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Baeza


Tantos son los motivos para pasear por Baeza (Jaén), que empiezas a enumerarlos y no acabas: calle de San Pablo (iglesias y palacios), torre de los Aliatares, Antigua Universidad (donde enseñó francés Antonio Machado y está su clase tal como la dejó), Palacio de Jabalquinto (fachada gótico flamígero), iglesia de la Santa Cruz (único ejemplo de tardorrománico en Andalucía), plaza de Santa María (foto) con su estupenda fuente y la fachada del seminario San Felipe Neri (actual sede de la Universidad de Andalucía), el laberíntico recorrido de calles medievales entorno a las plazoletas de Arcediano y Santa Clara (donde se han rodado películas como Alatriste y La conjura del Escorial), la plaza del Pópulo con su fuente de Los Leones, el ayuntamiento (fachada plateresca), las ruinas de San Francisco, las ruinas de San Juan Bautista, la puerta de Úbeda... Y así sin dejar de parar de caminar por una ciudad maravillosamente conservada casi tal como la conoció Machado, que vivió aquí entre 1912 y 1919, en la que él llamó "ciudad moruna". Una placa en la casa que habitó frente al ayuntamiento recuerda su estancia aquí. Baeza tiene unos 16.500 habitantes y unos bares estupendos en los portales Alhóndiga, frente al paseo de la Constitución.

Los conjuntos monumentales renacentistas de Úbeda y Baeza son Patrimonio de la Humanidad desde 2003.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Vejer de la Frontera


Vejer de la Frontera (Cádiz) es un encantador pueblo de casas blancas en un alto muy cerca del mar. En su buena época estuvo amurallado y sus cuatro arcos de entrada y salida son testigos de aquel pasado indudablemente árabe: Puerta Cerrada, la Segur, la Villa y Sancho IV. La iglesia parroquial del Divino Pastor debe su nombre a la fecha en que la ciudad fue conquistada por Fernando III el Santo: el 6 de agosto de 1250. Es un conjunto arquitectónico de dos épocas: una gótico-mudéjar y otra gótico tardío. Está formada por tres naves separadas por pilares y tiene cinco capillas. En el convento de las Concepcionistas está el Museo de Costumbres y Tradiciones (donde muestran el traje típico que llaman de "la cobijada", porque tapa totalmente a las mujeres). Hay un castillo disimulado entre el caserío que lo rodea y unos molinos de viento en un parque.

En La Casa del Califa, puedes tomarte un té moruno y en la entrañable y bella Plaza de España, es muy recomendable el restaurante Trafalgar, donde tienes para degustar cosas tan ricas como croquetas de calamares en su tinta, chipirones a la plancha con piriñaca, atún andalusí con cus-cus o cazón en adobo de Cádiz. Nos ofrecieron de aperitivo una curiosa fritura de mondas de patatas. No pudes marcharte de aquí sin comprar las famosas tortas vejeriegas en la pastelería La Exquisita, hechas a base de harina, manteca y canela.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Iglesia del Carmen


Situado casi a las afueras de Antequera, sobre un montículo al modo de vigilancia sobre la ciudad, se encuentra el exconvento del Carmen, que en sus buenos tiempos fue monasterio de carmelitas descalzos y que hoy es, tras las numerosas reformas en que desaparecieron dependiencias, una espléndida iglesia construída en estilo mudéjar a finales del s.XVI. Su portada es manierista, con un arco de medio punto, dos medias columnas toscanas sobre plintos y un frontón en el que está dibujado el escudo del Carmelo. Cuendo entras dentro, una invasión de barroco domina todos tus sentidos. Un espléndido retablo del s.XVIII en la capilla mayor construído a base de filigranas, guirnaldas y angelotes que envuelve el camarín central con la imagen de la virgen, y que se eleva hacia la cúpula igualmente decorada con cintas entrelazadas, más flores y más ángeles. Seis capillas independientes de independiente belleza, un artesonado en el techo muy armónico y la imagen de una virgen del s.XV regalada por los Reyes Católicos, componen impresiones artísticas difícil de olvidar.

En la calle Carrera se encuentra el bar Carrera, que tiene un menú a elegir estupendo: porra antequerana (crema de tomate con guarnición de huevo duro, tomate natural y atún, que debe su nombre al utensilio que se utiliza para prepararla, la porra), carrilleras de ternera, natillas, vino y café. Precio: 9 euros.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Antequera


Durante el asedio a los musulmanes, Fernando de Aragón dijo: "Salga el sol por Antequera". La Puerta de los Gigantes (que semeja a un arco de triunfo romano, pero construído en el s.XVI) da acceso a la Plaza de Santa María, donde está la Colegiata (en el lugar más elevado de la ciudad), y donde está la Tarasca, una virgen con dragones que sale a pasear el día del Corpus. Al lado, la impresionante Alcazaba, huella del pasado árabe, donde se pueden visitar sus puertas, el patio de armas, la torre del homenaje, los restos de mezquita y aljibe, murallas y miradores en un agradable paseo sobre lo que antes fueron ruinas romanas y visigodas.

Desde 1410 en que Antequera (Málaga) es cristiana florecen los templos: iglesia de San Sebastián (renacentista), de Santa María de Jesús (en la misma plaza está la simpática Capilla-Tribuna del Portichuelo), de Santiago, convento de Belén (barroco)... En la iglesia de San José está el Museo Conventual de las Descalzas, levantado en 1632, donde hay obras de arte y un belén. En el Palacio de Nájera está el Museo de la Ciudad, donde se puede contemplar la maravillosa escultura de bronce denominada "el efebo de Antequera", del s.I d.C, encontrada en 1955 en un cortijo, además de interesantes colecciones de pintores locales.

El dolmen de Viera es una cámara sepulcral con corredor y espacio cúbico del III milenio a.C. y el de Menga, al lado, otra contruída con siete enormes piedras que hacen de pared, cinco que hacen de techo y tres enormes columnas en el centro, también de la edad de bronce. El camino desde el centro hasta los dolmenes se hace en un agradable paseo atravesando la puerta de Granada.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Hospital de Mujeres



En el s.XVIII, al tiempo que se estaba construyendo en Cádiz la nueva catedral, el ambiente culto, rico, comercial y espiritual de la ciudad era el marco adecuado para que el obispo don Lorenzo Armengual de la Mota mandara construir este impresionante Hospital de Mujeres. Barrroca su fachada, con ese enlucido blanco tan peculiar, el lugar es sede del Obispado de Cádiz y Ceuta. Históricamente era donde se daba atención a las mujeres necesitadas (dejó de funcionar como hospital en 1963). Tiene una hermosa capilla dedicada a la Virgen del Carmen, que está en el retablo mayor, y que tiene tres naves y columnas toscanas sobre pedestales. Las bóvedas están decoradas con yeserías rococó (foto). En el techo de la nave central hay una pintura que hace alusión al tema del Triunfo de la Orden Carmelita. Hay cinco capillas laterales (Nuestra Señora de las Angustias, el Nacimiento, la Inmaculada, San Cayetano y San Francisco de Asís, donde hay un cuadro de El Greco, Visión de San Francisco con el hermano León). El patio del hospital tiene un Vía Crucis de azulejos sevillanos y desde allí se accede a una escalera imperial que es referencia en estudios de arquitectura por su complejo diseño. El edificio fue construído por Pedro Luis Gutiérrez de San Martín entre 1736 y 1749.

A comer fuimos al Restaurante Café Royalty, el más antiguo de Cádiz, en la Plaza Candelaria. En 1912, festejando el centenario de las Cortes de Cádiz, el empresario Gómez Doreé, abre este hermoso café romántico, cita de literatos, intelectuales, políticos y músicos (Manuel de Falla daba allí conciertos). Funcionó hasta las vísperas de la guerra civil española, donde tantas cosas cambiaron, y se convirtió en almacén y bazar, hasta que en 2012 (justamente bicentenario de las Cortes) la familia Serna-Martín lo abre de nuevo como si no hubiera pasado el tiempo. Tras dos entrantes (pastel de cabracho y crujiente de queso a la hierbabuena), llegó el gazpacho andaluz con langostino y guarnición, el solomillo de retinto a la plancha con pastel de patata y milhoja de verduras y el puding Royalty con helado de chocolate caramelizado con crema tostada y frutos del bosque. Una copa de Barbazul (Tierra de Cádiz) y otra en los postres de Pedro Ximénez (gentileza de la casa) amenizaron la velada. Precio: 33 euros.

martes, 10 de septiembre de 2013

Cádiz


Esta vista desde la torre de Poniente de la catedral de Cádiz permite observar en primer plano la iglesia de Santiago y, al fondo, el mar. La catedral es barroca, del s.XVIII y tiene un interesante museo. Un delicioso paseo nos llevó por la iglesia de Santo Domingo, la de San Juan de Dios, la Casa del Obispo (el antiguo palacio episcopal escondía restos fenicios, romanos y musulmanes), las plazas de la Candelaria, de San Francisco, de Mina, de San Antonio (la fachada de la antigua Banca Aramburu y el interior del Casino Gaditano son una maravilla), de las Flores... Al lado del mar está el parque Genovés y también el castillo de Santa Catalina, con exposiciones de artistas contemporáneos.

El mejor desayuno que te puedes tomar en Cádiz es una tostada de manteca colorá. La ruta continúa por el gran teatro Falla, el Mercado Central, el teatro romano (están trabajando en ello) y la exquisita iglesia de Santa Cruz, con orígenes en el s.XIII, que fue catedral hasta el s.XIX y que tras su fachada blanca inmaculada y una decoración de azulejos donde nos saluda Jesús cautivo y rescatado, nos sorprende el encanto interior de arcos y columnas. No hay que irse de aquí sin comprar una cajita de delicias de Cádiz, suaves pastelillos de masa de almendra rellenos de batata que están divinos.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Estepona


Playas, apartamentos, veraneo, restaurantes y un castillo del s.XVI. Estamos en Estepona (Málaga) y comprobamos lo chulas que están la calle Troyano, la calle Cruz, la calle de los Reyes... con sus macetas de colores colgadas en las blancas paredes. Ciudad de pasado íbero, romano y musulmán, Estepona tiene algún que otro resto del castillo de San Luis, mandado construir por los Reyes Católicos a Hernando de Mendoza para sustituir a la anterior fortificación de origen árabe. En la llamada Plaza de Casa Cañada, cuando derribaron por ruinas la casa de ese nombre, se dejó al descubierto parte de un muro del castillo, que está al lado de una fuente con una boca de león de la que sale el agua.

La iglesia de los Remedios es del s.XVIII y sustituye a una antigua ermita, convirtiéndose en sus inicios en convento de franciscanos y, tras la desamortización, en iglesia parroquial. Tiene tres naves separadas por arcos y su retablo es de finales del s.XX. En su portada se aprecian elementos rococós de temática mariana y franciscana junto con ciertos aires precolombinos (un indio que saca la lengua). Tiene una esbelta torre. Otra torre, la llamada del Reloj, es lo único que queda de otra iglesia que fue destruída por un terremoto que hubo en 1755. Ya del s.XIX es la plaza de las Flores, centro popular entorno a una fuente y una zona ajardinada.

Callejuelas y gente sentada en una silla a la puerta de su casa sobre un casco histórico deliciosamente restaurado, nos hace mirar con otros ojos el paisaje urbano de un sitio que es algo más que sol y helados.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Marbella


Ahí está tan tieso San Bernabé en la Plaza de la Iglesia frente al castillo de origen árabe. Nos encontramos en Marbella (Málaga), que nadie diría que tiene un casco histórico realmente interesante lleno de cultura y de vida pacífica. El paseo lo vamos a iniciar desde la Avenida del Mar donde se encuentran las diez esculturas de bronce de Dalí (réplica a mayor tamaño de los formatos originales), de donde seguiremos por el encantador Parque de la Alameda, con sus bancos y fuente de azulejos pintados, para adentrarnos en la Plaza de los Naranjos (donde están el ayuntamiento -¡ese famoso ayuntamiento!-, la ermita de Santiago y la Casa del Corregidor -fachada gótica y renacentista-).

La iglesia de la Encarnación con su hermosa torre campanario y su fachada barroca, y el Hospital de San Juan de Dios con su pequeña capilla, son dos edificios muy peculiares. El Hospital de Bazán -del s.XVI- es ahora el Museo del Grabado. La fortaleza que fue castillo musulmán en el s.X todavía conserva murallas y torreones. Por la calle Ancha hacia arriba, se llega a la ermita del Santo Cristo de la Veracruz. No podemos salir de este entorno sin pasar por el Balcón de la Virgen de la calle Remedios, con su fachada acariciada por una enorme buganvilla y la capilla que tiene con ventanales azules la virgen de los Dolores.

José Banús se reinventó otra Marbella en los años setenta, un poquito más retirada de todo esto, con yates, famosos y juergas pero, eso, es otra historia.