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lunes, 11 de junio de 2012

Cerro Calderico


En La Mancha, al haber pocos ríos que sirvieran como fuente de energía para los mecanismos de un molino, se recurrió tradicionalmente a la fuerza del viento para convertir el grano en harina. Una vez orientada la cúpula y colocadas las aspas frente al aire más propicio, se cubren éstas con lonas. Las aspas transmiten el moviento al eje y éste por una serie de mecanismos de engranaje a dos piedras o muelas que trituran el trigo. En el Cerro Calderico de Consuegra (Toledo) hay doce molinos (de los trece molinos que originariamente ocupaban la zona) y uno de ellos conserva la maquinaria y funciona como en pleno s.XVI.  Este cerro es lo que llaman crestería rocosa y se alza majestuosamente en medio de la llanura manchega. Es un paisaje que también lo ocupa el castillo de La Muela, de origen musulmán y modificado en el s. XII por la Orden de San Juan de Jerusalén. Actualmente esta muy bien restaurado y ocasionalmente lo aprovechan para representaciones teatrales medievales. En el s.VI a.C. ya había por esta zona pueblos íberos.

2 comentarios:

  1. Era un chaval cuando visité algunos molinos manchegos (no se si estos). Luego los he visto muchas veces a lo lejos. Ya va siendo hora de hacerles otra visita.

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  2. Y de la utilidad nació una de las estampas más significativas de La Mancha.

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