Molinicos (Albacete) es uno de los pueblos más atractivos de la comarca de la Sierra del Segura. Por aquí se cruzan los arroyos Fuente Higuera y Cañada del Morote, dando lugar en alguno de sus trayectos a saltos de agua que ha permitido que, históricamente, sea un lugar de molinos. Un antiguo acueducto conduce el agua hasta el Molino del Jaro y los lavaderos públicos. Todas las callejuelas están decoradas con tejas pintadas identificando a los propietarios de las casas o también con murales con temática relacionada con el pueblo. En lo alto, la espadaña de la iglesia de San José. Aquí hay dos pasiones: los encierros de toros y la película Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1989), cuyo rodaje el año anterior en sus rincones ocasionó toda una revolución y paneles informativos relatan ese impacto. Hay un ayuntamiento viejo y otro nuevo (en la zona donde se ha expandido el pueblo). La Charca es una zona con cascadas que resulta ser uno de los lugares más emblemáticos de la localidad. Por aquí abundan los almendros y, cada año, se celebra en agosto el festival Música en los Rincones.
En el restaurante Nabila, un local que presume de ser hincha del Athletic de Bilbao, degustamos un menú de gazpachos manchegos, secreto ibérico y natillas, con vino de la casa y café.
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