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viernes, 3 de junio de 2011

El Monte de las Ánimas



En 1861 el poeta Gustavo Adolfo Bécquer se casa con Casta Esteban, la hija del médico que le había tratado de sífilis. Aunque vivían en Madrid, pasaban muchas temporadas en el pueblo soriano de Noviercas, donde los suegros tenían una casa familiar. Tuvieron dos hijos: Gregorio Gustavo y Jorge Luis y en diciembre de 1868 nació en Noviercas el tercero, Emilio Eusebio, cuando el escritor y Casta ya llevaban un tiempo separados. Enseguida los rumores del pueblo señalaron las andanzas de Casta con Hilarión Borobia, un antiguo noviete a quien todo el mundo conocía como El Rubio, que pasaba temporadas en el monte. Los dos hijos mayores se irían con su padre y justo es reconocer que los últimos días de su vida Casta acompañó a Bécquer en Madrid (moriría en la calle Claudio Coello, 25). De vuelta al pueblo, Casta se casó con un recaudador de impuestos que fallecería de muerte violenta un año después (en los carnavales, cuando aparece El Rubio con unas astas de toro en la cabeza y con un cartel con el nombre del poeta). El recaudador recibe un balazo y el Rubio huye del pueblo, aunque fallecería al poco tiempo en un atraco frustrado.





Gustavo Adolfo Bécquer llegó a vivir unos 7 años entre Soria y varios pueblos de la zona (Ágreda, Almenar, Pozalmuro, Yanguas, Gómara o Torrubia, localidad donde nació Casta Esteban). Una placa en la plaza Herradores de Soria recuerda el solar donde estuvo la vivienda que habitaron el poeta y su hermano Valeriano, que pintó estampas costumbristas de la época. El 7 de noviembre de 1861 se publicó en el diario El Contemporáneo la leyenda El Monte de las Ánimas, que describe el misterio que envuelve al monasterio templario de San Juan de Duero.



" Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche".


Gustavo Adolfo Bécquer

2 comentarios:

  1. Menos mal que su mujer se llamaba Casta, y desde luego menudos nombres se gastaban entonces aunque vaya uno a saber que opinarán en un futuro de los nuestros. Creo que hiciste bien en abandonar el bosque, porque ya sabes lo que dicen los gallegos de estas cosas.

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  2. Se llamó Casta Nicolasa Esteban Navarro el nombre por su madrina que se llamaba Casta.
    Tal y como se describe no se ajusta a los tiempos del año 1868, 1º Su padre se lleva a los dos hijos sin haber nacido Emilio, 2º Ella cuando se va a Noviercas y el se queda en Madrid pendiente de que puede pasar de su trabajo si cae el gobierno ya llega embarazada a Noviercas y el se separa por una discusión en que le reta el Rubio y por las posibles infidelidades. Las infidelidades son más bien de Gustavo y no se llama Casto.
    Eres de los pocos que dice que es natural de Torrubia. Después de los muchos errores existentes incluidos incluso en documentos oficiales.
    Tenemos documentos inéditos en la web y muchos documentos del matrimonio y sus familias, la genealogía de Bècquer desde el año 1270
    https://barderasdelmoncayo.wordpress.com/casta-esposa-de-gustavo-adolfo-becquer/
    Tenemos pendientes algunos por no tener todavía la autorización para ponerlo en la red.
    ¿Sabías que una nieta de Julia Espin vive en Borja (Zaragoza) y de que existe un museo de Casta en Torrubia de Soria y que en el museo de Noviercas ( que creiamos que eran cosas serias) sin documentos la tiene como natural de ese pueblo equivocando a escritores e intelectuales además del público en general

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