viernes, 19 de octubre de 2012

Monasterio de Yuste


El Real Monasterio de San Jerónimo de Yuste está situado en un paraje de castaños y robles, en mitad de la comarca cacereña de La Vera. En el año 1402 el propietario de estos terrenos los cede para que los ermitaños de la pobre vida puedieran levantar un convento. A lo largo de los s.XV y XVI, gracias a las donaciones de los Condes de Oropesa y Plasencia, el lugar va sufriendo numerosas transformaciones y aumentando sus dependencias, como sus dos majestuosos claustros: uno gótico y otro renacentista.
El 21 de septiembre de 1558 este sitio pasa a la historia porque es allí donde muere el Emperador Carlos I de España y V de Alemania. El monasterio había sido el lugar elegido por él para vivir sus últimos meses de vida, alejado del mundanal ruido. Para que pudiera acomodarse mejor, se construyó un palacio (de ladrillo, mampostería y sillería) adosado al convento, incluso se construyó una habitación desde donde, sin moverse de la cama, podía ver el altar de la iglesia perfectamente.
Es esta dependencia una de las cosas que se recuerdan con simpatía del lugar, que tiene un museo y unos bellos jardines muy bien cuidados porque las instalaciones pertenecen a Patrimonio Nacional. Se pude contemplar la silla especial que le diseñaron al rey para que pudiera sentarse cómodamente y una pequeña colección de cuadros, esculturas y relojes.

1 comentario:

  1. En el Museo del Romanticismo madrileño tenemos también un trono, el de Fernando VII, pero el que dedicaba a otros menesteres, jaja..

    Tiene que ser una maravilla alejarse del mundanal ruido en ese monasterio de Yuste.

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