martes, 8 de enero de 2013

El puente de Frías



El puente medieval que nos acerca a Frías (Burgos) es una manera deliciosa de penetrar en un mundo rural todavía muy bien conservado y que tiene el aire de una época pasada esplendorosa. Frías, considerada la ciudad más pequeña de Europa (es decir, población con título de ciudad pero con pocos habitantes, unos 280 aproximadamente), se asienta sobre un cerro ocupado en una punta por el castillo de los Velasco y, en la otra, por la iglesia de San Vicente.
Este puente es de origen romano, en su base y en los tajamares (las bases que se unen a las pilas de apoyo para que corten el agua y repartir, de este modo, la fuerza por ambos lados). Por aquí pasaba la calzada romana que unía la costa cantábrica y la meseta castellana. Tiene 143 metros de largo, 3 metros y medio de ancho y 9 arcos. En el s.XIV se le dotó justo en la mitad de una torre defensiva de planta pentagonal con la finalidad de cobrar un impuesto denominado pontazgo (a todos los que querían cruzar el río Ebro).
El puente de Frías es peatonal. En paralelo, a cierta distancia, hay otro para los vehículos.

3 comentarios:

  1. Frías, en cambio, sí que me parece un lugar ideal para perderse. una "ciudad" muy bonita, puede que reserves el castillo o la iglesia para otro post. creo que tb fue Sancho García el que la fundó.
    en los veranos de mi adolescencia siempre dedicábamos al menos un día para hacer una excursión a Frías.

    un abrazo.

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  2. Qué bello el puente. El nombre de Frías sin embargo desanima un poco en esta época. Aunque lo mismo es por lo que cuentas: que les freían a impuestos.

    Un abrazo

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  3. Ese puente me recuerda al que da entrada a la vila comtal de Besalú.

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