lunes, 7 de enero de 2013

Las salinas de Poza


Al borde del páramo de Masa, los terrenos descienden bruscamente hacia la planicie de La Bureba (provincia de Burgos). El paisaje muestra una especie de cráter de unos dos kilómetros y medio de diámetro (formación geológica denominada diapiro) y es en esa hondonada donde se encuentra la cuenca salinera, cuya sal del subsuelo se obtiene una vez que, por el calor, el agua se ha evaporado. Ya en la Edad de Hierro había restos de actividad humana en esta zona y también se han encontrado huellas de calzadas romanas que testimonian la importancia del lugar. Los pueblos que tenían la sal, tenían el poder y la riqueza.
A mediados del s.XX, las nuevas explotaciones salineras de la costa actuaron en detrimento de los centros continentales y la actividad de la industria de la sal cambió su escenario.
Poza de la Sal debe su esplendor a las salinas situadas al lado del pueblo. La sal era un elemento imprescindible para la conservación de los alimentos. En la época de Felipe II extistía monopolio sobre estas labores,  lo que justifica que durante dos siglos (XVI a XVIII) hubiera importantes ganancias económicas y políticas.

3 comentarios:

  1. Interesante información de las Salinas.
    En el centro del diapiro existe un lugar telúrico por excelencia y se trata de un montículo rocoso de basaltos de ofita, y de procedencia magmática, de cuyo material se han encontrado herramientas en los abundantes dólmenes de Sedano.
    Sin duda un lugar atrayente para los hombres del neolítico-bronce.
    Un abrazo

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  2. no bajamos a las salinas (eres un aventurero!), las vimos desde el pueblo, que también es muy peculiar. se construyó todo de modo muy irregular, y hoy es una pena que haya tantas casas abandonadas. no creo que se fácil vivir allí, sobre todo en invierno.
    y visitamos la casa natal de Félix Rodríguez de la Fuente.

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  3. El otro día ví un excelente reportaje sobre los Incas, utilizaban un sistema similar para conseguir sal en los Andes.

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